La idea de ver a Cleda después de todo lo que le había dicho y había hecho no se le hacía nada buena, sus entrañas se quejaron apenas escuchó a Myfels hablar sobre su casa, jamás había estado en ella y ahora que lo pensaba, nunca supo donde era.
─ ¿Estas al tanto de lo que pasó?
─ ¿Tú tío en la fiesta? Si, por supuesto, en cuanto lo vi accioné la alarma y tuve que huir, así si capturaban a Cleda, yo podía protegerte y aquí estamos.
Myfels sacó su ballesta imperial, cargándola de flechas inmediatamente, tenía que darle de baja a aquellos que los seguían, apuró su caballo aún más y miró hacia atrás, observando a los guardias que les seguían.
─ 1, 2, 3, 4... siete, siete guardias en total nos están siguiendo.
─ ¿y que vamos a hacer? Nunca has sido bueno con esa cosa.
─ Pero estar del lado de la rebelión, tiene sus ventajas.
Buscó en su bolsillo, esta vez sacó un pequeño aparato, tenía forma de punta de flecha, era rojo y un poco más grande de lo acostumbrado.
─ Esperemos y funcione... es un invento reciente.
─ ¿Qué es?
─ Un Loop
─ ¿Loop?
─ Ya verás.
Myfels reemplazó la punta de la flecha de su ballesta con la del Loop, giró y apuntó lo mejor que pudo, preparo su arma, y disparó. Inmediatamente la flecha salió de la ballesta comenzó a multiplicarse, una, dos, diez, veinte, aparentemente cien flechas del mismo color aparecieron por arte de magia e iban en dirección a los enemigos. Los guardias dieron la vuelta, intentando esquivarlas.
─ Por aquí
Myfels salió del camino y se dirigió a la pradera, Ángelus le siguió de inmediato, se estaba alejando de Willness, cada vez más veía como la ciudad se hacía más pequeña, el aire de la madrugaba le dama en la cara y tenía una sensación en su estómago de emoción y miedo al mismo tiempo.
─ ¿Por qué estamos desviándonos, ya no los derrotamos?
─ El Loop no es un multiplicador de materia, solo genera la ilusión de ella, se usa para casos de emergencia, ya que la habilidad del Loop viene de usar los ojos de un Lopu, criaturas pequeñas que si las miras a los ojos pueden causarte ceguera. El imperio ha asesinado a casi todos y nosotros... bueno, intentamos que su muerte no sea en vano.
Mantuvieron el ritmo de los caballos hasta poder visualizar un enorme bosque, iluminado por la débil luz de la luna, poco a poco mientras se acercaban observaron sus hojas, de un verde muy pálido, grisáceo. Los árboles estaban perdiendo su color y el aire era frío y triste.
─ El boque de los Ecos. ─ Susurró audible Myfels.
─ ¿Este es el bosque de los Ecos? ─ Ángelus observó a su alrededor mientras ingresaban en sus caballos. ─ En las ilustraciones y fotos de mis libros se veían más... vivos.
─ Por supuesto... esas fotos fueron tomadas hace años.
Cuando ingresaron por completo al interior del bosque, sintieron que ingresaban a otro mundo, el verde de las praderas de Willness se había quedado atrás y ahora observaban la luz que se colaba entre las copas de los árboles, dándole un toque tétrico al lugar.
─ ¿Por qué estamos aquí?
─ Aquí vive Cleda, más al fondo, casi llegando al corazón del bosque.
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DESTINO: PIRÁMIDE OSCURA
AdventureÁngelus McLeod es el actual heredero al imperio Amaynn, toda su vida ha estado separado de su pueblo, viviendo y aprendiendo desde la comodidad del palacio, escuchando cómo su tío (el actual emperador) lucha constantemente contra una oscura rebelión...