—¿Cómo fue?— preguntó Aris tratando de romper el silencio.Ezequiel sin tener la intención de hablar, abrió un poco la boca para después cerrarla, dudaba mucho de hablar sobre ese día. Del día en que había intentado quitarse la vida. Incapaz de emitir cualquier palabra, observó la cámara entre sus manos, en silencio recorrió sus dedos entre los botones y se detuvo en el dial principal. Después suspiró.
Aris miraba atentamente tratando de descifrar la mirada en su rostro, no quería presionarlo pero no podía negar que le causaba curiosidad. No, necesitaba saber qué pasó ese día. Tal vez así podría entender un poco al Zequi de ahora. Le inquietaba la posible respuesta, tenía miedo de actuar como un cretino de nuevo. Probablemente era mejor esperar más tiempo si no estaba listo.
—Ese día...— comenzó Ezequiel y se detuvo para contener el nudo de su garganta —Fue aterrador e increíblemente surreal. Fue como si todo lo que había vivido hasta ese momento hubiera sido un sueño. No me di cuenta que mi vida se convirtió en una bomba de tiempo — frunció los labios en un intento de ocultar sus sentimientos y prosiguió: —Los problemas ya habían comenzado tiempo atrás, realmente nunca tuve una buena autopercepción. Creo... que fui muy duro conmigo mismo, no lo sé. ¿Qué se supone que tenía que hacer después de eso? No puedo ni mirarlos en una foto sin sentirme la peor persona en este mundo, me hace sentir patético— Las lágrimas resbalaron por sus mejillas y la voz se le quebró.
Para ser sinceros, Aris no deseaba escuchar, ni ver a Ezequiel en ese estado y en ese momento comenzaba a arrepentirse por haberlo presionado tanto. ¿Era buena idea hacerlo? Definitivamente no fue su intención que recordara momentos tan dolorosos, sin embargo tenía que saber a lo que se estaba enfrentando para ayudarlo.
Ezequiel temblaba mucho, su rostro estaba completamente rojo y sus ojos desbordaban lágrimas sin parar. Al verlo tan vulnerable y con los ojos llenos de lágrimas el corazón del otro chico comenzaba a flaquear.
—No puedo pensar en otra cosa que no sea morir, sólo quiero terminar ya con esto. Pero tengo miedo de que vuelva a fallar— dijo tratando de limpiarse el rostro con la manga de su playera —No entiendo por qué estoy aquí, ¿por qué nací?— Finalmente se quebró por completo, sin poder hablar más, continuo llorando.
No pudo soportarlo más, se abalanzó sobre Ezequiel y lo rodeó fuertemente su cuerpo entre sus brazos. Pasado unos minutos las piernas de Ezequiel comenzaron a debilitarse, hecho que alarmó a Aris. Una vez que ambos estaban frente a frente de rodillas en el suelo Ezequiel volvió a hablar:
—Me odio por sentirme así, odio que por mi culpa lastimé a muchos, me odio por haberlo hecho, me odio por querer hacerlo de nuevo y me odio porque ahora te estoy lastimando.
Aris suspiró, lo miró y decidió hablar.
—Quizás no fue la mejor decisión que has tomado, pero al menos por eso creo que estoy un poco agradecido por ello— Ezequiel estaba atónito —¡No me veas así!— rió un poco y sonrió de lado —Si no fuera por eso, no te hubiera conocido.
—Perdón.
—No necesitas pedirme perdón. Pero, por favor dime: ¿qué pasó ese día? ¿Y por qué trataste de suicidarte?
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Please... Save me... (Yaoi/Gay)
Teen FictionEsta historia es Yaoi/Gay si no te gusta este género, no lo leas ¿Cómo se supone que debe ser la vida después de dos intentos de suicidio? Lo único que lo detiene de intentarlo de nuevo es la posibilidad de fallar una tercera vez. Ezequiel queda es...