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Pov. Johnny

Los rayos del sol entraban por la ventana, la luz que emitían y el picor al chocar contra mi rostro me despertó, me estiré con pesar mientras bostezaba y veía de reojo a Jaehyun, mi contrario aún no se despertaba, realmente es una piedra cuando duerme y hoy no es la excepción. Tomé mi celular que reposaba en la mesita de la sala, prendí mi celular y observé la hora, 9 de la mañana, vaya pensaba que era más tarde. Apagué mi celular y me dispuse a ver el techo, no había nada interesante, solo es algo que hacía cuando no sé que más hacer.

Luego de unos minutos me paré completamente del sillón agarrando mis cosas para subirlas a mi habitación.

— Jaehyun, levántate, ya son las 9 de la mañana. — me paré al lado de su adormilado ser esperando a que despertara.

Pero nada, solo sonidos incoherentes salían de su ser. Piqué su panza para que despierte y nada, así que tendría que recurrir a las cosquillas.

Ataqué su panza primero con leves cosquillas para después subir la intensidad de mi acto.

Carcajadas ajenas eran las que se podían percibir y con eso dejarme satisfecho.

— Eres un dormilón, Jeffrey.

— Oh cállate, grandote.

Sonreí levemente para luego dirigirme a mi destino principal, subí las escaleras de dos en dos, caminé por el pasillo hasta llegar a la puerta de mi habitación, abrí y dejé mis cosas en la silla gamer que tenía para jugar unas buenas partidas de LOL. Al terminar bajé hasta la sala observando que mi amigo ya no estaba ahí y que al parecer se había ido a la cocina a hacer el desayuno.

Tal y como lo había pensado ahí estaba, cocinaba unos huevos fritos junto con unas salchichas, exquisito.

— Cuidado de que se te queme la comida como la otra vez.

Él río por aquello dicho por mi.

— Yo no la quemé esa vez, fue Chittaphon que se distrajo con su gato. — Dijo poniendo la comida en dos platos.

— Ah es cierto, ja. — Sonreí al recordar ese espectáculo, aunque sufrí por la comida me dio risa.

— Haz el jugo de naranja y lo llevas a la mesa ¿ok?

— Ok, mamá.

Reí burlonamente mientras él me golpeaba levemente el brazo. Saqué cuatro naranjas grandes de mi repisa e hice jugo de una cantidad exacta para dos personas.

Lo puse en una jarra y la llevé a la mesa donde se encontraba Jaehyun comiendo. Serví dos vasos, le pase el suyo a él y yo tomé el mío.

Comencé a comer, pasados unos minutos ya habíamos terminado los dos de hacerlo y limpiamos todo lo que habíamos dejado, incluso lo de ayer. Nos cambiamos y ahora estábamos echados en el suelo sin saber que más hacer.

— ¿Tu hermano está bien?

— Uh sí, está en casa de Seulgi, creo que se encariñó mucho con su bebé.

— ¿Tiene tres meses verdad? se ve tan lindo. — Sonrió dejando a relucir sus hoyuelos.

— Ajá, es realmente adorable.

Silencio.

— ¿Y si paseamos en bicicleta?

— Eh mi bicicleta está en el sótano y-

— 𝙉𝙤 𝙗𝙖𝙟𝙚𝙨. — Susurraron en mi oído.

— ¿Qué? ¿Jaehyun dijiste al-

— 𝙉𝙤 𝙗𝙖𝙟𝙚𝙨. — Susurraron más fuerte.

—¿Estás bien?

Miré a los dos lados y luego a mi contrario, fruncí el ceño.

— Oye, deja de molestarme así, ya pasó lo de las películas de terror.

— ¿Qué? pero si no dije nada, tú estabas hablando a la nada. — refutó con el ceño fruncido.

Abrí levemente la boca para refutar, pero nada salió, levanté una ceja y me quedé así un rato.

— Ah como sea, ya no andemos en bicicleta. — Jaehyun bufó.— Llamemos a Doyoung.

Sonreí y asentí en respuesta.

— Dale, así podríamos ir los tres de paseo por el parque.

Jaehyun sacó su celular, marcó el número de Doyoung y esperamos unos segundos

— ¿Aló?
— ¡Doyo!

— ¡Jaehyun! cuanto tiempo.

— Sí, te llamaba para saber si tienes tiempo.

— ¿Tiempo para qué?

— Pa-

Le quité el celular rápidamente.

— ¡Para ir de paseo al parque!

— ¡Johnny! no sabía que ya habías regresado.

Reí sutilmente mientras veía a Jaehyun sacarme la lengua.

— Sí, volví hace poco, pero bueno ¿vienes o no?

— ¡Claro que iré!

— Bien, te esperamos en el parque, adiós.

— Adiós, chicos, ahí los veo.

Oí como colgaba, le devolví el celular a Jaehyun y me levanté rápidamente.

— Será mejor que ya salieramos.

— Sí, vamos de una vez, quiero verlo. — Susurró lo último, pero igual lo escuché.

— Sabía que aún te seguía gustando, je.

— Ya ya, no molestes, grandulon. — Dijo parandose en el transcurso.

Caminé rápidamente hacia la puerta de salida mientras esperaba a mi amigo. Mientras hacía eso, sentí una presencia a mi lado, frío, eso emanaba.

—𝙏𝙚𝙣 𝙘𝙪𝙞𝙙𝙖𝙙𝙤.

Temblé ante eso, miré detrás mío, pero nada, no hay absolutamente nada.

— ¿Ya nos vamos? — Dijo acercándose a mi lado.

— S-sí, vamos.

Salimos en dirección al parque caminando, hacía frío para ser aún temprano, pero sentía más frío por esa extraña presencia.

ㅡ𝙉𝙤 𝙗𝙖𝙟𝙚𝙨【Johnil】Donde viven las historias. Descúbrelo ahora