༄ 🄲🄷🄴🅁🅁🅈🄻༄
~¿Quien era? ¿Qué recuerdan de ella?~
» ᴸᵃ ᵐᵘʲᵉʳ ᶜᵒᶰ ᵃᵖᵃʳᶤᵉᶰᶜᶤᵃ ᵈᵉ ᵃᵈᵒˡᵉᶜᵉᶰᵗᵉˑ -dijo el dueño de una tienda-.
»ᴺᵘᶰᶜᵃ ᶰᵒˢ ᵈᶤʲᵒ ˢᵘ ᵃᵖᵉˡˡᶤᵈᵒˑ -comento una ex alumna-.
»ᶜʰᵉ ᵉʳᵃ ᵃᵐᶤᵍᵃ ᵈᵉ ᵗᵒᵈᵒˢˑ ˢᶤᵉᵐᵖʳᵉ ᵉˢᵗᵘᵛᵒˑ - la voz de Hagrid sono...
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En la torre de Gryffindor nadie pudo dormir aquella noche. Sabían que el castillo estaba volviendo a ser rastreado y todo el colegio permaneció despierto en la sala común. esperando a saber si habían atrapado a Black o no. La profesora McGonagall volvió al amanecer para decir que se había vuelto a escapar.
Por cualquier sitio por el que pasaran al día siguiente encontraban medidas de seguridad más rigurosas.
Filch iba por los pasillos, tapándolo todo con tablas.
La presencia de aves era mas notoria.
Sir Cadogan fue despedido y lo reemplazó la señora gorda.
Había sido restaurada, pero continuaba muy nerviosa, y accedió a trabajar sólo si contaba con protección. Contrataron -con ayuda de el padre de Cherryl- un grupo de hoscos troles de seguridad para protegerla.
Tremenda divaaa la señora.
Harry no pudo dejar de notar que la estatua de la bruja tuerta seguía sin protección y despejada. Parecía que Fred y George estaban en lo cierto al pensar que ellos, y ahora Harry, Ron y Hermione, eran los únicos que sabían sobre la entrada del pasadizo.
Ron se convirtió de repente en una celebridad. Por primera vez, la gente le prestaba más atención a él que a Harry, y era evidente que a Ron le encantaba.
Aunque seguía asustado por lo de aquella noche, le encantaba contarle a todo el mundo los detalles de lo ocurrido.
─ Estaba dormido y oí rasgar las cortinas, pero creí que ocurría en un sueño. Entonces sentí una corriente... Me desperté y vi que una de las cortinas de mi cama estaba caída... Me di la vuelta y lo vi ante mí, como un esqueleto, con toneladas de pelo muy sucio... empuñando un cuchillo largo y tremendo, debía de medir treinta centímetros, me miraba, lo miré entonces grité y salió huyendo.