Capítulo 2

540 67 251
                                    

Atalía

No derramó ni una sola lágrima. ¿Por qué debería hacerlo?

La policía llega y se llevan el cuerpo de mi tía, las cámaras no captan al asesino. Hay una especie de tiempo muerto en este momento. Vaya mierda. Los detectives me interrogan pero en las cámaras se ve que yo no estaba en casa a la hora del asesinato.

Como solamente tengo 17 años soy considerada menor, así que debo irme a vivir con mi otro tutor legal, el cual es mi padrino Renato Abades, y él tiene cuatro hijos con los que tendré que convivir.

Odio a las personas y ahora tendré que vivir con cinco.

A sus hijos nunca los conocí, de él tengo vagos recuerdos, lo vi pocas veces que él me visitaba cuando era pequeña. Un año antes de internarme desapareció de mi vida completamente, ni una carta mandaba el hijo de puta.

Solamente recuerdo que era muy alto, pálido, tenía el cabello castaño y la voz muy gruesa.

— Señorita Dabalos ¿Esta lista? —pregunta el oficial encargado de escoltarme al aeropuerto.

—Sí.

Me monto en la patrulla luego de dejar mi equipaje en la maleta, tengo un dolor sordo en el dedo anular derecho, lo masajeó pero el dolor no cede. Decido ignorarlo.

Amadeo

— ¿Hoy llega? — Cuestionó a Raziel mientras paso la página de mi libro.

—Sí.

—Será como nuestra hermanita, tenemos que cuidarla —desvió la vista del libro y miro a Renjy con amargura.

—Hermanita mi culo. Solo nos traerá problemas —espeto.

—Once años sin saber de ella y ahora vivirá aquí —resopla el castaño mayor.

—Creo que papá fue muy claro, vivirá aquí y tenemos que ayudarla —razona Renjy.

—Yo no quiero tener nada que ver con ella —suelto mirando por la ventana de mi habitación.

— ¿Por qué? —cuestiona.

—Renjy, sabes muy bien por qué —le responde Raziel.

—No puedes odiarla solo por eso, Amadeo. No es su culpa.

—Solamente nos traerá problemas —recalco —. Tendremos a los putos locos detrás por ella. Atalía es la destrucción en carne viva.

Este amargado, ni que fuera para tanto. Es solamente una niña.

Bufo —Una niña con el poder suficiente para destruirnos a todos.

Riza me da una mirada cansada — ¿Qué paso con lo de no escuchar nuestros pensamientos?

—Tú te metiste a mi cuarto, yo me puedo meter a tu cabeza.

—Amadeo y yo estábamos solos ¿Por qué ustedes dos vinieron de metiches aquí? —interroga Raziel.

—Papá se fue al aeropuerto por Atalía —responde Riza.

—Váyanse los dos de mi cuarto —les ordeno.

—Que amargado eres, Amadeo ¿Hace cuanto no tienes sexo? —cuestiona Renjy.

—No es de tu incumbencia. Salgan de mi puto cuarto. Ahora — Ordeno bruscamente.

Los dos idiotas acatan mi orden, que bueno, tienen cerebro.

No quiero que esté aquí.

Heredera Del Infierno #1 [✓]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora