Desde que fue acorralado por Jeon para tomar aquella "arbitraria" decisión, Jimin no había tenido ni un momento de paz. Tal hecho le hacía pelear a diario con los pedidos de su loca mente y perturbado corazón.
¡Dios! Estos le gritaban que fuera y saciara el dolor que martillaba su pecho con el mero causante, sin embargo, no lo hacía por los pensamientos de actos lúbricos que lo atacaban repentinamente hacia ese hombre. En conclusión, las cosas para Park no habían mejorado mentalmente.
— No te daré gusto — se dijo tajante a sí mismo, tras haber pasado dos días aislado de todos.
Suspirando se levantó de la cama, el reloj marcaba las 15 horas con 25 minutos, la puerta estaba sin seguro tal cual fue el acuerdo que le dictó JungKook. Salió de la habitación e iría a dónde el viento lo encaminara.
Pasó por la sala, ya que se encontraba asentado en la primera planta de la mansión, pero suspiró cansino al notar la presencia del chico de cabello gris y lindos hoyuelos en las mejillas, sentado en el sofá, leyendo al saber qué cosa, aunque tampoco le importaba conocer qué era.
Y a pesar de que su plan consistía en pasar de largo...
— Al fin decidiste salir —
Se detuvo ante esas palabras. Realmente, no quería hablar, pero su consciencia le recordó que la última vez que cruzó palabras con el peligris, hizo mal en tratarle "desapaciblemente", así que...
— Lo siento por lo que pasó antes — dijo para después retomar su camino, sin siquiera esperar algún alego del contrario, quien se quedó confuso.
Park salió de la casa, no evitando sonreír al ver la tarde del día. Es que, se sentía grato volver a respirar en medio del danzante viento vespertino. Seguidamente, con el sentimiento de alegría recorriéndole el cuerpo, caminó hacia jardín de rosales, donde sin dudar un segundo ante la belleza de las rosas rojas, se acercó acariciar los pétalos.
Hacía mucho que no lograba despejarse, sentirse seguro, cosa que lo asustaba. Le aterrorizaba dejarse llevar por el momento, puesto que, tal sensación lo remontaba a la primera vez que se metió con Jeon.
Tragó grueso cuando la lluvia de recuerdos le rebasó.
— Hola —
Esa voz, hizo que se despistara y volteara a ver al dueño.
— ¿Podemos hablar? —
El rubio lo miraba bajo tristeza, por lo que, tras ponerse de pie, dio un asentimiento.
— Ya te dije mi verdadero nombre — le recordó TaeHyung.
— Kim TaeHyung — dijo haciendo memoria, y viendo al contrario asentir en concuerdo.
— Minnie, te diré todo de mí y el por qué ayude en lo del banco — escuchó de seguida, Park.
TaeHyung sabía que no sería 100% seguro que Jimin le diera chance de volver a recuperar su amistad, pero, al menos, trataría jugar por el 0.001% de confianza que éste le brindara para redimir su error desde inicio.
— Sígueme — dijo al pelirrojo.
Continuamente, el par llegó al quiosco en medio del rosal, tomaron asiento alrededor de la mesa de mármol y, con los nervios atacándole...
— Mis padres trabajaron para la familia Jung, al menos, desde que tengo memoria, mi esposo ha estado siempre conmigo — empezó a decir el rubio, mientras jugaba con el anillo en su dedo anular, tratando de calmar la ansiedad que lo abrigaba al revivir el pasado.
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¡𝐒𝐨𝐥𝐨 𝐄𝐫𝐚 𝐔𝐧 𝐂𝐚𝐣𝐞𝐫𝐨!~||❍︎𝐊𝐨𝐨𝐤𝐌𝐢𝐧
FanfictionPark Jimin, quien _Solo Era Un Cajero_ en el segundo Banco más grande y famoso de la Familia McQueen, se verá en vuelto en el mundo de egoísmo y venganza, ¿por amor? Después de la muerte de su madre, el pequeño pelirrojo se aventura a un inicio de...