Fue aquel fatídico día de la persecución, en el que descubrí que los humanos son los
que cometen las verdaderas atrocidades, irrumpieron en nuestra casa y nos tomaron a ambos, estábamos en la cama por lo que cuando nos sacaron a penas nos cubría una manta.Nos ataron y llevaron a prisión, nos humillaron durante todo el trayecto
lanzándonos basura y demás, si tan solo supieran que él no era humano, y si tan solo él no se hubiera enojado tal vez habríamos podido vivir mi mortalidad juntos.─ ¡No! ¡déjenlo en paz! Por favor... déjenlo libre ─grite mientras se lo llevaban a una celda separada para torturarlo. Él no se defendió.
Recuerdo haber llorado casi hasta el desmayo, cuando lo regresaron a la celda, su cuerpo estaba herido, moretes cubrían su piel y su espalda estaba rasgada, nos dejaron juntos esa noche.
Al día siguiente fue mi turno.
Asmodeus seguía inconsciente, así que no pudo ver cuando me llevaron, sude sangre como Jesucristo, pero en mi sufrimiento no hubo divinidad.Después de horas de tortura me llevaron de vuelta a la celda, y él seguía dormido, a pesar de ser un demonio se veía tan vulnerable en ese estado, me tumbe a su lado, ambos sobre un charco de sangre creciente, en ese momento todo se tornó negro.
Mi siguiente recuerdo es ser cargado en brazos fuera de esa celda, cuando por fin recobre por completo la conciencia, me encontraba en una cama con mis heridas curadas por completo, frente a mi estaba Asmodeus atado, su cuerpo también
completamente curado.Pese a mi bienestar físico el cansancio seguía invadiendo mi cuerpo, me levante, pero tambalee, antes de impactar contra el piso unos brazos me agarraron, aturdido mire hacia arriba y lo vi, era un hombre de cabello castaño y rasgos finos, me levanto y abrazo, ¿Qué carajos estaba haciendo? Me estrujo entre sus
brazos por más de un minuto, su fuerza era impresionante, detrás de mi podía escuchar como Asmodeus maldecía y gritaba, pero la mordaza ahogaba sus reproches.─ Que bueno que te encontré, por fin estas aquí. ─me susurro el desconocido cerca del cuello.
─ ¿Quién demonios eres? ─respondí con un tono grosero, ¿Qué estaba haciendo ahí y quien era él? ¿Por qué Asmodeus estaba atado?
─ Vaya en serio no me recuerdas, yo fui quien te dio vida. ─lo dijo con una naturalidad y una sonrisa que me dio miedo, la conmoción me hizo desmayar, otra vez de vuelta a la
oscuridad.En mi pequeño desmayo, volví a soñar, esta vez todo a mi alrededor era blanco, una luz proveniente desde arriba me cegaba por completo, tenia frio y me sentía pesado, de un momento la luz de atenuó y escuché una voz dese lejos.
─ Ven...acércate...
Empecé a caminar hacia la voz, mientras mas me acercaba mas divisaba quien era el emisor, primero vi su rostro, después el resto de su cuerpo, era él, el chico que me
atrapo de caer y se proclamo el responsable de mi existencia.Frente a frente su presencia imponía poder y terror, tomo mi mano y me acerco aún más a él.
─ Creo que es momento que veas la verdad...─ dijo con monotonía, en ese momento miles de imágenes empezaron a cruzar por mi cabeza, gente que conocía y gente que
no aparecieron, mi padre, los sacerdotes, mi madre... aquella mujer tan desconocida para mí, vi mi nacimiento y mi niñez.─ ¿Por qué me muestras todo esto? Yo...
─ Porque necesitabas verlo, fuiste engendrado gracias a mí, fuiste creado para servir y hacer el bien, tu existencia es divina en si misma, veo que las tentaciones se te han
presentado y has ido por el mal camino, es por eso que he venido, ya tuviste tu castigo carnal, es hora de aceptar las consecuencias espirituales.─ ¿Castigo? ¿de que hablas? Yo no soy tu hijo o lo que sea, no te conozco, ¿Quién eres? ─las preguntas me invadían a la vez que la inseguridad se hacía presente.
─ Soy el arcángel Gabriel, enviado de dios para asegurar tu existencia, el plan era que nos ayudaras, pero veo que no será así, me duele que te hayas corrompido. Necesitaba tu ayuda.
─ ¿Por qué hablas de mi como si fuera un objeto? Si tanto de dignas en proclamarte el responsable de mi existencia, entonces ¿Por qué me abandonaste en este cruel mundo?
Yo no he seguido el mal camino, solo he visto por primera vez en toda mi vida la verdad, y no es la que tú me muestras, esos son hechos pero la verdad es que en las últimas semanas he podido experimentar el amor y el deseo sin sentirme culpable, he
podido ver a los ojos de la persona que amo y no ver mas que sinceridad, si el amar a alguien o el vivir conforme a lo que uno siente es pecado, entonces sí, me he corrompido.─ ¿Y en serio crees que el te ama? ─respondió con un tono sarcástico─ lo único que a él le interesa es que su voluntad sea perpetrada por los hombres, él no te ama solo te desea, al fin y al cabo, es un demonio y ellos no sienten.
─ Eso es mentira, él ha sido de lo más gentil conmigo y...
─ ¿Y como crees que se gana a la gente? Él no es idiota, sabe como convencer y tentar a las personas, eres tan ingenuo que crees que él en verdad te ama, abre los ojos, solo
ve para su beneficio y nada más.─ Él jamás me ha hecho daño, y eso es lo único que me importa, por lo menos él no me ha abandonado y luego esperado que le ayude...como tú.
─ Ya veo, en verdad no quieres reformarte ¿cierto? ─dijo mientras se iba─ entonces supongo que deberé castigarte como es debido...
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Entre El Cielo Y El Pecado (+18) [FINALIZADA]
Short Story¿Que pasaría si el hijo de un milagro, un padrecito, se enamorará de un demonio? ¿Y que si el demonio no resultará ser tan despiadado como parece? Esa combinación entre lo sagrado y lo prohibido solo podría tener como resultado la condena de ambas p...