❝Peter Barnett❞

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Boy.

No había pasado nada.

O al menos eso pensaban.

Siguieron mirando la televisión, bromeando el uno a otro, entonando algunas letras de Beatles repitendo una y otra vez aquella canción de Lucy, era tan pegajosa.
Una o dos horas más tarde, Robert creyó que había sido una mala broma de Pete, les había mentido, eso era, había cortado simple papel y se los hizo comer.

La lluvia paró y con eso, quiso levantarse por el teléfono para llamar a Zoe, pero cuando sus pies tocaron el suelo, algo cambió. Su visión era diferente, casi como estar a un paso de ebrio, ese mareo que llega después de cinco cervezas, donde todavía estás consiente para seguir bebiendo; la habitación también se había vuelto distinta, los póster cobraron vida, como pequeños destellos y el tapete en el piso, era suave bajo sus pies, la cama parecía hundirse, relajó los hombros y volvió a recostarse. El techo también tenía raros tonos de blanco.

"Chicos" apenas dijo mirando a sus amigos. Simon estaba más cerca de la televisión, casi con la nariz pegada al comercial de Coca Cola. Pete en cambio lucía mucho más tranquilo, jugando con sus dos baquetas, golpeteando en el suelo. Aquello sonaba bien. Extraño, pero bien. Como si aquello estuviera muy cerca de su oído.

Robert se levantó perezosamente, tomando el bajo de Simon, se sentó en el piso y acompañó el sonido de las baquetas. Simon se les unió haciendo ruiditos con la boca, hasta que soltó un eructo e hizo reír a todos. Hubo una competencia de "quién eructaba más fuerte" y más cerveza.
Hasta seguir cantando, Season of the Witch sonaba en el fondo, no conocía la letra pero aquellos dos sí.

"Mierda, ya veo raro" dijo Pete en medio de una risa, estaba concentrado en las portadas de los vinilos, pasando sus dedos por ellos, como examinando su material

"¿Es normal tanto movimiento?" Simon se dejó caer al piso, haciendo de lado una camiseta sucia "Diablos, huele del asco aquí... Saben, podemos invitar a más gente, para que nos escuchen tocar, les gustamos en el show"

"Buena idea, si" dijo Robert, tocando un riff rápido improvisado. Él no era de la clase sociable, pero la idea de pasar el rato mientras gente disfrutaba su música no era tan malo. ¿Donde meterían a tanta gente?. El patio de su casa era buena idea, pero no creería que sus padres lo dejarán hacer algo así, al menos no tan tarde y obviamente no podían hacerlo en la habitación de Simon. Rió imaginando un montón de gente apretada en ese espacio como sardinas. Luego pensó en más lugares, las vías antiguas... Si, decorarían todo allí, luces, una mesa para cervezas, ¿pero dónde mierda iban a conectar todo?, al menos que fuese un show acústico. Pero no, no, ese era el lugar de Zoe, su espacio secreto y el de los gitanos o lo que sea que le había dicho. El granero de Pete era mejor idea, si, bebidas de montón.

"Servirá para atraer más chicas" dijo alzando ambas cejas "La noche del show fue estupendo"

"¡Pete! Sólo piensas en éso" se quejó Simon jugando con su pelo, tocaba los mechones y los soltaba como si nunca se hubiera percatado de sus pelo antes

"¡Ah vamos! Tu también conociste chicas" chasqueó la lengua, luego miró a Robert con una mirada pícara "Y tú estuviste con tu novia"

"Solo la dejé en su casa" mintió enseguida, encogiéndose de hombros para restarle importancia. Ninguno de los dos le creyeron. Hubo gritos y empujones amistosos a modo de burla, pero él no dijo ni una sola palabra, no quería pensar en eso, aún le causaba cosquillas. "¿Qué es ésto?" cambió de tema rápidamente al encontrar una jirafa de plástico con cuatro pequeñas llantas bajo la cama. Apartó el polvo y miró el color amarillento, parecía que las manchas naranjas danzaban, dando vueltas.

Just Like Heaven | PAUSADADonde viven las historias. Descúbrelo ahora