Comenzó a sonar el despertador con esa horrible melodía. Me retorcía en la cama con el intento de encontrar un sitio que no haya sido invadido por ese ruido. Nulo. Acabé cediendo, vestida y bien arreglada bajé.
No había nadie en el salón. Un sábado por la mañana sólo Jared estaría despierto a estas horas. Corriendo en estas calles. Sí, las 6 de la mañana. Todos los días.
Tía Sofi se sorprendió al verme. ¿Melanie a las 6? Muy raro. Me hizo una seña de si quería desayunar. Negué con la cabeza.
-¿Donde vas? -Extrañada.
-Shhhh...- Con el dedo índice en los labios. Un guiño. -És una sorpresa.- Una sonrisa y salí por la puerta trasera. A escondidas.
Caminé unas calles hasta la parada de bus. Evitando cualquier oportunidad de encontrarme con Jared. Allí estaba Míriam con su gorro de lana y sus guantes a juego. Tiritando de frio. Como siempre.
-Toma doña gelatina- Sacando otra bufanda. Siempre se le olvidaba y yo siempre llevaba dos. Así se hizo una costumbre.
-Gracias mamá- Me sonreía sacando la lengua.
Miramos el panel. Quedaban 4 minutos. Míriam sacó una libreta, pasó las páginas hasta detenerse en una. Una lista. Era lo que teníamos que pedir para la fiesta.
Bajamos en la parada 263. Dos calles arriba estaba la tienda de Marcus. Entramos, sólo al vernos nos vino a saludar con abrazos y besos. Marcus era un amigo de la familia tan sólo 2 años más que Jared. Era como un hermano más.
Siempre que había una fiesta él era el que lo organizaba. Se encargaba de pedir de todo para que cuando comience no falte nada.
-¿Para cuándo és, mis amores?- Preguntaba con una sonrisa.
-¡15 de enero!- dijimos las dos al unísono. Marcus sacó su sonrisa pícara.
-Iros a comprar vuestros vestidos, lo demás dejadme a mí.- Mientras nos empujaba hacía la puerta.
Suspiré aún que también aliviada. Marcus es un profesional, no me tengo que preocupar.
Llegamos al centro comercial. Míriam emocionada me estiró del brazo hasta llegar s su tienda preferida. Four lights.
Ni media hora y ya llevaba más de 10 vestidos probados. Le gustaba todas. Un dolor de cabeza. Mientras ella seguía probando di una vuelta a la tienda. Había un vestido de color azul cielo. Escondido entre la multitud. Discreto y elegante. Liso con un precioso encaje abajo.
Me lo probé y a Míriam le pareció muy bonito. Ella se llevó dos vestidos. Uno negro y otro violeta. Salimos de allí en busca de tacones.
Los vimos. Desde lo lejos. Un tacón negro terciopelo para Míriam y uno negro brillante para mi.
Pasamos por una tienda de deportes pero nada nos llamó la atención. Se nos ocurrió una idea. Muy buena.
Volvimos a casa en busca de ayuda. De Xander. Tocamos su puerta, él estaba concentrado en sus papeleos.
-¿Xander nos ayudas con una cosa?- Dije avergonzada. Míriam detrás mía sin decir nada.
-Pasa y me lo cuentas, Míriam tu también.- Nos sorprendimos pero entramos.
-Xander,¿Conoces alguien que nos ayude a pedir un autógrafo de Kobe Bryant?- Con ojos de cachorro.
-Cómo sabes que mi maneger es amigo de su maneger? Me has estado espiando. Afirmando lo último.
No sabíamos ni que decir. Esas palabras significaban que nos quería ayudar aun con todo el trabajo que tiene.
-¿Por qué no pedís el de Jordan?- preguntó extrañado.
-És para Jared.- Respondí. Ya lo sabía. La respuesta. Fue él el que le consiguió la firma de M.Jordan cuando Jared tenia 10 años. Salimos de su oficina. Contentísimas.
Míriam se fue para su casa. Quería enseñarle el conjunto a su hermana mientras yo me preparaba la lista de invitados. Jared vino a avisarme de bajar a cenar. Del susto escondí la libreta en un cajón y salté de la silla. Jared se sorprendió también y quería saber qué hacía. Tuve que improvisar. Con mis manos en la espalda de él le empuje hacía fuera para que fuera conmigo al comedor.
Lo conseguí.
La cena estaba muy rica. Jared no sospechaba nada. Xander me miró unas cuantas veces y yo preocupada en que dijera algo. No fue así.
Todos nos sentamos al sofá. Suu parece darse cuanta de algo. Me pidió que fuera con ella a la cocina por agua.
-És por el 15 de enero que estás así?- Yo Extrañada le asentí con la cabeza. Se fue corriendo hacia arriba. A su habitación supongo, no lo sé.

ESTÁS LEYENDO
Solo un sueño. Uno pequeño. ♥★♣
RomantikÉsta es una historia de una chica que pierde algo apreciado para ella e intenta salir adelante aún que no lo recuerde. El principio relata su vida en la casa con sus hermanos y amigos. Poco a poco se va dando cuenta que le falla algo. Algo no está e...