"By blood and by me, and I fall when you leave
So tell me when you hear my heart stop
You're the only one that knows
Tell me when you hear my silence
There's a possibility I wouldn't know
So tell me when my sigh's over
You're the reason why I'm closed
Tell me when you hear me fallin'There's a possibility it wouldn't show"
"By blood and by me, I follow your lead"
Possibility de Lykkie Li.
Alanney.
Quería escapar e irme lejos. Quería huir lejos de aquí con ayuda de mis poderes, pero, por desgracia, estos poderes no servían. Parecía que me habían abandonado cuando más los necesitaba; eran totalmente inservibles cuando se necesitaban, haciendo que me sintiera triste y mal por esta situación, y más al sentir los días pasar sin darme cuenta, sintiendo el tiempo eterno, cansándome y perdiendo la esperanza con cada día que pasaba. Y cuando ya no me quedaba ninguna ansia de luchar, escuché a alguien hablar sobre la luna roja a la distancia mientras que escuchaba sus pasos, pero de allí, nada más se hizo presente.
Después de aquel suceso, con los días transcurriendo, las paredes que me invadían se fueron haciendo cada vez más transparentes o invisibles, teniendo prácticamente vidrios a mi alrededor, pero no eran vidrios, porque si no se hubieran roto por el agua. No sabía que eran, pero me alegraban un poco su presencia, ya que, gracias a estos, podía ver a la gente pasar y a la gente dominar la sangre con total facilidad frente a mí.
Parecía que a esta gente le encantaba practicar en todo momento, o sólo lo hacían para enseñarme, no sabía exactamente cuál era su propósito de esto, sin embargo, cada vez que los miraba, más me atraían.
Era cierto que, al principio me daba asco verlos, pero poco a poco me fue fascinando la forma en que lo hacían, haciendo que aprendiera las tácticas que brindaba con sólo observar. Había ocasiones en la que ellos me invitaban a intentarlo, inclusive, me trataban de convencer que Bruno, Eloy y Marina eran malos, pero yo no creía, o bueno, no estaba segura de eso.
Poco a poco —a pesar de que me animaba la gente que me enseñaba su poder— yo estaba entrando en depresión y eso no me gustaba. Me sentía sola, perdida y desesperada, no tenía hambre ni nada. Yo no quería nada. Estar en cautiverio, me hacía mal. Aunque, cuando venía a verme Kaleb, me lograba sentir mejor, sin embargo, en está ocasión, cuando lo vi entrar, no sentí aquello.
—Hola, mi querida Celeste —saludó Kaleb dándome una sonrisa, acercándose a mí y sentándose en el suelo húmedo y rocoso.
—¿Cuánto tiempo llevo aquí? —cuestioné cansada, soltando un suspiro y mirándolo fastidiada y él se rio, mirándome con ternura, ladeando su cabeza.
—Un par de días.
—¿Un par de días? —cuestioné asombrada acercándome a él y sosteniendo los palos de mi jaula con fuerza.
—¿Qué? —soltó Kaleb extrañado, sin entender mi expresión.
Pero poco a poco unas ansias de querer llorar me invadieron, y comencé a ser un mar de lágrimas. Estas pasaban desapercibidas en el lugar, pero mis ojos rojos y mi expresión de dolor hacia saber a los demás que estaba llorando, por eso Kaleb me miró con confusión levantando una ceja y soltando un bufido burlón y molesto.
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𝐸𝓃 𝑒𝓁 𝒶𝒷𝒾𝓈𝓂𝑜 𝒹𝑒𝓁 𝑜𝒸é𝒶𝓃𝑜.
FantasyEl océano es muy profundo. Tanto, que ningún ser humano sabe exactamente que hay en sus lugares más oscuros. ¿Será probable que haya vida ahí abajo? ¿Especies increíbles, con poderes alucinantes? Quizás, es probable que esa vida tenga un reino y una...