La vida en la aldea simulaba transcurrir con normalidad; aunque, nada es normal del todo. Las personas vivían y hacían sus labores diarias como cualquier otro día. Los Genin, Chunin y demás, realizaban sus misiones con mucha dedicación; así eran los ninjas de la aldea de la hoja. Sin embargo, ese no era mi caso; mis días eran diversos unos de otros. A veces me tocaba hacer cosas arduas que terminaban esquilmándome al máximo; otras solo cosas tediosas que me tomaban mucho tiempo y en varias ocasiones me quitaban el sueño. Hacia misiones de alta dificultad y sencilla como en mi época de Genin. En ocasiones me sentía abatida y abrumada por mi vida ajetreada; después de todo no era solo una más entre los ninja de Konoha, ¡ya que tenía la preeminencia de ser la discípula de la quinta Hokague, Tsunade-sama! Aunque francamente, aun no logro comprender porque no he muerto aun, siendo ella una instructora demasiado estricta y dura con los entrenamientos.
Iba a prisa en dirección a la torre del Hokague con unos papeles en mano muy importantes que debían ser entregados con urgencia; el calor del verano ayudaba a mi agotamiento físico. Eran tiempos difíciles en los que vivíamos y el dormirnos en los laureles era visto como negligencia.
Mis pasos apresurados se oían mientras recorría el largo pasillo hasta la oficina; conozco ese sentimiento de no ver el fin del camino cuando hay prisa en él. Me detuve frente a la puerta posada en mis rodillas, tomando un respiro y sobando mi frente la cual sentía una intensa presión de calor y sudaba a mares. Sueno la puerta esperando un "adelante" que le siguió a continuación.
—Lamento la demora, Tsunade-sama. —Entro a paso lento con los documentos en mis manos y prosigo a ir donde apenas y podía ver el rostro de mi maestra cubierta por montañas de papeles.
— ¿Qué lamentas? —pregunta mi rubia Sensei atareada por tanto papeleo.
—Ya no importa. —Voy al punto —Han llegado estos documentos de la aldea de la arena. — Extiendo mi mano acercándoselos.
—A si, déjalos por ahí. — [¿Tanta prisa que traía y los dejara para después?]—suspiro decepcionada de haber corrido tanto en vano ≡(▔﹏▔)≡
—De acuerdo. —Doy media vuelta y coloco sobre encima de una pequeña mesa, pero debido a mi torpeza hago caer un pergamino que yacía a su lado — [rayos] —me agacho tomándolo con mi mano prestándole atención por pocos segundos — ¿Qué es esto? —pregunto curiosa.
— ¿ah eso? Es un pergamino de viaje en el tiempo.
— ¿He? ¿Algo así existe?—pregunto absorta.
—Sí, fue dejado por el primer Hokague, pero pocos conocen su existencia. Es importante que siga siendo así Sakura —retiene lo que hace mirándome con rigor.
—Comprendo —me levanto cabizbaja— ¿puede ser peligroso, no es así?
—Así es. —dice con simpleza.
—Aun así podrían arreglarse muchas cosas si...— Tsunade-sama se aparta de su puesto y se encamina hacia mí.
—No, aun si viajáramos en el tiempo, este presente no cambiaría como piensas. Además... las consecuencias de viajar en el espacio tiempo pueden ser devastadoras. —concluye frente a mí.
— ¿Qué consecuencias exactamente?
—Sakura —coloca ambas manos sobre mis hombros —sé que hay muchas cosas que deseas cambiar; pero aun así, debes dejar que la vida continúe su hilo original; ¿entiendes?
—Si... Tsunade-sama. —Bajo la mirada aceptándolo, no quedaba otra elección.
Deje que el hilo original de mi presente llegara a su futuro como Tsunade-sama me había dicho; pero... no era para nada como yo esperaba y quería. Tuve la esperanza de que las cosas mejoraran, que Sasuke volviera a la aldea, que retornáramos a ese tiempo, a ser el equipo que éramos antes; pero no fue así. Llegados a un punto en que se hizo presente la cuarta guerra ninja; se veía el desbalance en nuestra contra.
Ya habían transcurrido un par de acontecimientos desde entonces, sucesos que no quisiera llevar en mi mente. Presenciar morir a cientos de ninjas que eran próximos a mí y ver heridos por todas partes, mis amigos. ¿Esto era lo que significaba seguir el hilo de la vida? —[ya basta]— me decía sin poder sobrellevar más lo que veían mis ojos —[ya basta]— si tan solo hubiera una forma... si tan solo pudiera volver unos años en el tiempo, quizás exista una mínima posibilidad de subsanar todo y eludir este desastre.
—Si... si la hay...
Disponiendo finalmente de una inventiva que, por estúpida que resonara en mi mente, no dude en alzarme del suelo en el que me radicaba postrada; devastada como una niña esperando protección. Me abrí paso entre los ninjas que se dirigían hacia los adversarios; aun si lacrara mis ojos no lograría evitar ver lo que acontecía a mi paso, tenía que salir del campo de batalla. Una vez me alejé lo suficiente me dirigí a la aldea. Finalmente había llegado; aunque era veloz, se tomaba un tiempo correr desde donde estaba anteriormente hasta donde estoy ahora. Saltando sobre los tejados, me adentre sigilosamente a la oficina del Hokague. Ahora, buscando mi objetivo, me conduje hacia el retrato de mi maestra, desmontándolo del muro en el que se mostraba. Detrás había una caja fuerte que contenía aquel pergamino; sabía la contraseña gracias a mi posición como discípula de Tsunade-sama.
Una vez lo tuve en mis manos lo abrí mostrando unos cellos en él.
—Ya no hay vuelta atrás —*ejecución de sellos*— ¡no pretendo quedarme un segundo más en este tiempo!
Otro sello muy similar al de invocación se dibujó en el suelo desprendiendo una luz azul; luego un vórtice se abrió bajo mis pies provocando que cayera en él. Dentro aparentaba como si fuera un sueño... divisaba imágenes de pequeña y de cuando el equipo 7 estaba junto. La partida de Sasuke, la partida de Naruto por su entrenamiento, mi encuentro con Sasuke después de dos largos años – [¿porque estoy viendo esto?]− pensaba cuando una oscuridad me absorbió y ya no vi nada más que un vacío.
—Sakura... — [¿Qué es eso?]— Sakura — [alguien me está llamando] — ¡Sakura! —descubro mis ojos exaltada sentándome donde sea que me encontraba — ¿Sakura, estas bien hija?
— [¿He?]— Examino a la persona que me nombraba — ¿mamá?
—Serás... ya está el desayuno –dice saliendo de la habitación —Apresúrate anda; y no me digas que ya no eres una niña que hace falta que despierten. Sé más responsable.
—...si —respondo extrañada.
Una vez me encuentro completamente sola miro a todo mi alrededor — [Esta era mi habitación de hace 3 años] — pensé — [Será que...] — Me levanto rápidamente para verme al espejo donde al mirar quedo pasmada por lo que veo. Mi cabello aún era largo y mis fracciones eran más jóvenes; era yo de 12 años de edad.
—No puedo creerlo... lo conseguí.
¿Qué les pareció? Sakura al parecer ha conseguido volver al pasado; ¿qué aventuras y cosas vivirá de ahora en adelante? ¿Podrá cambiar el futuro desastroso de su presente? ¡Sigan el hilo de la historia y lo verán! Comenten y voten si les gusta y lean el siguiente capítulo: Rostros Que Añoré.
¡Sayonara!
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"My Present" Viaje En El Tiempo/SasuSaku.
FanficDejé que el hilo original de mi presente llegara a su futuro como Tsunade-sama me había dicho, pero... no era para nada como yo esperaba y quería... A veces tratamos de cambiar las cosas, cosas que aunque las vivas una y otra vez, seguirán siendo ig...