La reconocida rapera mantiene fija su furiosa mirada en el perplejo caballero quien luego de contemplarla unos instantes, esboza una forzada sonrisa y vuelve su vista al pequeño montículo de papeles que tiene sobre su escritorio.
--¿Qué sucede esta vez, Chae Rin-ssi? --cuestiona con semblante y tono de voz pacíficos.
--Quiero a ese insoportable extranjero fuera de esta empresa --exige con arrogancia.
--¿Se te olvida que quien toma las decisiones importantes aquí soy yo? --menciona con serenidad y sin apartar la mirada de los documentos.
CL descruza sus brazos y automáticamente desaparece de su rostro la expresión altanera que la caracteriza. Baja su cabeza y permanece pensativa por unos instantes.
Notó en la voz de su interlocutor cierta ironía que le recuerda la actual causa de su ira; Víctor. No lo había pensado antes, pero ahora se da cuenta de que ambos son parecidos. Los dos aparentan ser tan inalterables que volverían loco a cualquiera.
Posiblemente esa sea la razón por la que el primero aceptó al segundo en su empresa; la simpatía. Ello significa una desventaja, pues le será más difícil convencerlo de que lo eche de allí, pero no está dispuesta a darse por vencida y lo intentará hasta conseguirlo.
--Lo quiero al menos fuera de mi equipo --manifiesta un poco más sumisa.
--No --responde tajante y sin apartar su total atención de los documentos.
--¡¿Por qué no?! --chilla y patalea cual niña pequeña, haciendo sonar contra el piso sus altas zapatillas--. Si él no deja de formar parte de mi staff ahora mismo, me niego a continuar con los preparativos para el debut como solista --amenaza con el ceño fruncido.
El famoso empresario lanza un profundo suspiro, arroja el bolígrafo sobre la mesa y posteriormente hace lo mismo con las gafas que lleva puestas. Cruza sus brazos y clava su intensa mirada en la caprichosa jovencita.
--Chae Rin-ssi, me parece que he sido bastante condescendiente contigo durante todo este tiempo. Te he consentido demasiado y eso te ha hecho creer que puedes exigir, hacer y deshacer cuando te apetece, pero te equivocas. He tolerado todos tus disparates, incluso permití que cambiaras de manager cuantas veces lo pediste, pero ya no más.
--¡No quiero seguir trabajando con él, despídalo! --insiste con desesperación.
--Dame una razón válida para despedirlo, una sola, y tal vez lo considere --sugiere tratando de contener su molestia.
De inmediato la malévola mente de la bella CL comienza a razonar, intentando encontrar una excusa lo suficientemente sólida para lograr su objetivo.
Esboza una maliciosa sonrisa, peina su flequillo con los dedos y enarcando una ceja, lanza con confianza la oración en su defensa.
--No realiza sus funciones correctamente.
--Porque no se lo permites --refuta sonriendo de forma irónica--. Déjalo trabajar tranquilamente y verás lo eficiente y talentoso que puede ser.
--Entonces por favor asígnelo a otro equipo. No lo soporto y temo no aportar todo mi esfuerzo en mi debut como solista gracias a ello.
--Seré conciso, Chae Rin-ssi; aquí venimos a trabajar, a generar ganancias para esta empresa, no en busca de amistades. Si la gente con quien tienes que tratar no te agrada, lo siento mucho, pero no me interesa. Limítate a cumplir con tus deberes. Víctor continúa donde está y ese es un tema que no se pondrá a discusión de nuevo.
La furia de CL se incrementa en un cien por ciento. Empuña sus manos y fija su intenso mirar en su superior. Irritada se da media vuelta y sale de la habitación dando un fuerte portazo que sólo consigue que el estricto empresario deje escapar una burlona risita.
Ahora sabe que el apuesto latino cuenta con el apoyo del director ejecutivo de la compañía y ello significa un fuerte, prácticamente insuperable, obstáculo para lograr que lo despidan. Sin embargo, su obstinación no le permite declinar y continuará pensando la manera de obtener lo que desea.
Luego de avanzar unos metros, la arrogante señorita se encuetra frente a frente con el sonriente occidental, quien le observa fijamente mientras esconde las manos en los bolsillos de los pantalones.
Se detiene y le contempla con su característica altivez. Canaliza su rabia en sus puños fuertemente presionados, pero en sus ojos inevitablemente se aprecia el fuego que también parece formar parte de su aura.
--Hola de nuevo, princesa. ¿Gracias a usted ahora soy un desempleado? --cuestiona Víctor con sarcasmo.
La soberbia integrante de 2NE1 hace una mueca de desagrado y continúa con su camino con pasos apresurados y firmes, provocando la traviesa risa de su extrovertido fotógrafo.
--Idiota --masculla sin detenerse.
--Lo tomaré como un no --alza la voz y ríe nuevamente mientras la ve alejarse.
Horas después, sin poder conciliar el sueño, la atractiva rubia se halla recostada en su cama y absorta en su perversos pensamientos. Una inquietante sonrisa se dibuja en sus labios por instantes, pero desaparece en cuanto recuerda que su petición de despedir al creativo latinoameticano ha sido rechazada.
Lo anterior y el hecho de acordarse de la cínica risita de su nuevo enemigo le hace enfadar de nuevo. Toma una almohada y la arrroja contra la pared con todas sus fuerzas.
¿Se atreve ese insignificante extranjero a desafiarla? Está muy equivocado si cree que conseguirá doblegar su confianza y evitar que sea ella quien lo eche de la compañía.
En ese instante el carismático jovencito se encuentra en la cocina de su nuevo departamento... o en el lugar que será destinado para las labores culinarias.
Ahora no parece precisamente una cocina, pues únicamente la ocupa un pequeño horno de microondas y una diminuta mesa que lo soporta.
Sobre una larga repisa que rodea el área, descansan algunas bolsas de plástico que contienen los víveres de preparación instantánea que el simpático chico ha comprado para poder subsistir mientras adquiere el resto de los electrodomésticos. También hay una vajilla nueva, cubiertos y algunas golosinas que no pueden faltar en su despensa. Adora los dulces tanto como lo hace un niño.
Después de prepararse un delicioso y cálido café, se dirige sonriente a la que será su habitación. Se sienta frente a su computadora portátil que se encuentra encima de una viejo escritorio y comienza a revisar las redes sociales.
Luego de charlar un momento con los amigos latinos que dicen extrañar su extraordinario sentido del humor, decide que es momento de ir a dormir. Pero antes debe verificar su correo electrónico.
Se despide amablemente de sus compañeros y se dispone a abrir la bandeja de mensajes. Al instante, algo más capta su atención; sonríe y da un sorbo a su café. Se entretiene unos minutos más en aquello que lo ha distraído, hasta que se percata de que es más de medianoche.
Incluso mientras duerme, la expresión de satisfacción permanece en su jovial rostro. Al día siguiente tendrá que lidiar con engorrosas actividades, pero sabe que su humor se ha elevado gracias a lo que ha visto y nada lo arruinará; ni siquiera esa engreída muchacha que tanto insiste en exasperarlo.
La luz de un nuevo y despejado día adorna el cielo de Seúl. Los ciudadanos circulan apresurados por las calles de esta hermosa ciudad, listos para iniciar sus tareas laborales.
De un lujoso automóvil desciende una atractiva, elegante y rubia chica. Con andar gracioso y actitud arrogante se adentra en el reconocido edificio YG. Apresura sus pasos luego de mirar su costoso reloj de pulso y dibuja en sus labios una maliciosa sonrisa que capta la atención de su dócil representante, quien le observa temeroso.
Toma el ascensor y se dirige hasta una de las oficinas aledañas a la del estricto presidente ejecutivo. Sin consultar abre la puerta y se posa frente a un sorprendido individuo que disfruta de un delicioso té caliente.
--Director Jang, necesito hablar urgentemente con usted --dice con aire altivo.
El amable hombre, acostumbrado a los desconcertantes desplantes de la talentosa rapera, muestra una cálida sonrisa y hace una seña con su mano, invitándola a tomar asiento. Ella accede con una maliciosa expresión en su bello rostro.
--Debe de ser algo muy importante, puesto que ni siquiera te molestaste en anunciar tu llegada.
--Sí, es muy importante --asegura convencida--. Se trata de ese insoportable extranjero. Ayer intenté persuadir a nuestro presidente, pero hizo caso omiso a mis palabras.
--¿Te refieres a Víctor? ¿Qué sucede con él? ¿Hizo algo malo? --interroga con asombro.
Chae Rin, segura de estar logrando su propósito, sonríe nuevamente de forma inquietante y fija su perverso mirar en su interlocutor.
--Quiero que lo echen de esta empresa cuanto antes. Es bastante presumido, irresponsable, grosero y entrometido. Además, en realidad no cuenta con ese talento ni con la creatividad de los que tanto se ha hablado.
--¿Estás dudando de mi capacidad de discernimiento? Te recuerdo que fui yo quien lo recomendó en esta empresa por sus habilidades artísticas.
--Por supuesto que no dudo de usted, pero cualquiera comete errores. Tal vez antes le pareció que ese extranjero poseía talento, pero le aseguro que si viera las espantosas fotografías que tomó durante las pruebas, lo echaría sin pensarlo. Por favor, ayúdeme a convencer a nuestro presidente para que lo despida.
--Dices que Víctor es irresponsable, grosero y entrometido, ¿en qué te basas para asegurarlo?
--Me ofendió diciéndome acomplejada, irrumpió en mi vestidor cuando yo debatía con el personal sobre mi atuendo y hasta se atrevió a conducir sin contar con una licencia.
--¿En serio? --abre sus ojos con asombro.
--Sí. ¿Ahora entiende por qué lo quiero no sólo fuera de mi equipo sino también de la empresa?
El afable individuo endurece sus facciones y mira fijamente a la caprichosa jovencita. Observa su reloj de pulso y se pone de pie con un semblante serio que llena de satisfacción a esta última.
--Ahora debo acudir a una importante reunión, pero volveré para resolver este inconveniente. Por favor, llama a Víctor y dile que lo espero en mi oficina en un par de horas. Asegúrate de que esté puntual, sin excusas. Tú también deberás estar aquí a esa hora, ¿entendido? --señala autoritario.
--Por supuesto --responde de forma presuntuosa.
Inexpresivo, el director Jang se retira de su despacho, dejando allí a la talentosa cantante que ríe perversamente al imaginar el fuerte sermón y el posterior despido que le espera al apuesto occidental.
Intentando ocultar sus malas intenciones, toma su teléfono móvil y digita el número de Víctor. Espera pacientemente a que éste le responda.
--¿Hola? --se escucha del otro lado de la línea--. Un momento, por favor --cubre la bocina, pero aún se escuchan ruidos extraños y algunas risas--. ¡Hola, preciosa! --exclama contento--. Después de tanto tiempo por fin nos vemos. ¿Me extrañaste? Yo también te extrañé demasiado. Ven, ven acá, déjame darte un fuerte abrazo. Te amo. ¡Oh sí, Víctor te ama!
La malhumorada rubia frunce el ceño con descontento y permanece atenta a lo que el misterioso latino dice. La expresión de alegría que minutos antes adornaba su jovial rostro, ha cambiado por una de molestia y desconcierto.
¿A quién saluda con tanta felicidad después de mucho tiempo? ¿Quién es esa persona que dice haber extrañado excesivamente? ¿Cuál es la identidad de ese ser que asegura amar? ¿Preciosa, quién lo es? Eso significa que se trata de alguien del sexo femenino, ¿quién es ella?
Todas aquellas preguntas se formulan en la enmarañada mente de la testaruda y curiosa CL, irritándola cada vez más.
--¡Hey tú, descortés extranjero, escucha lo que tengo que decirte! --grita furiosa.
--Ah, eres tú --emite con fastidio--. Lo siento, ¿qué sucede?
--Te llamo de parte del director Jang, quiere que vayas a su oficina en un par de horas. Es urgente.
--¿Qué? Pero se me dio el día libre. Hay cosas muy importantes que debo hacer... --menciona angustiado.
--No me interesan tus asuntos, tonto extranjero. Yo sólo estoy cumpliendo con lo que el director me pidió. Dijo que tenías que venir, sin excusas y a tiempo, así que cancela todas tus interesantes citas y ven a la empresa.
Termina la llamada sin antes despedirse y lanza con enojo el teléfono sobre el escritorio. Se cruza de brazos y continúa preguntándose en compañía de quién se encuentra el sarcástico chico latino.
A pesar de ser su día libre, el atractivo Víctor arriba a las instalaciones del edificio YG a la hora acordada. Carga consigo su inseparable cámara y una refrescante bebida que ingiere deliciosamente, despertando el apetito de quienes lo miran.
Recorre despreocupado el largo pasillo hasta llegar al despacho de su amable protector. Golpea sutilmente la puerta y entra, sorprendiéndose al ver que dentro se encuentra también la arrogante rapera.
--Hola, princesa Ciel --saluda con una irónica sonrisa--. Director Jang, ¿quería usted verme urgentemente? ¿Sucede algo?
--Así es, muchacho. Esta señorita insiste en que no eres apto para pertenecer a esta importante empresa. Dice que la has ofendido y que has actuado de forma irresponsable.
El carismático jovencito frunce el ceño con desconcierto y mira a la altanera señorita que permanece con los brazos cruzados. Esboza una media sonrisa y asiente con su cabeza sin emitir sonido alguno.
--El director Jang y yo creemos que tú deberías...
--Te llamé aquí, hijo, porque quiero que salgan juntos a distraerse un poco --interrumpe sonriente.
--¡¿Qué?! --exclaman sorprendidos ambos jóvenes, causando que la risa del travieso hombre.
--¡Oh vamos, no exageren! Sólo es para que se conozcan mejor y limen asperezas. Vayan a tomarse un café o a comer, hablen un poco y lleguen a un acuerdo como las personas educadas que son. Deben aprender a separar las rencillas personales del trabajo. Charlar durante un par de horas les hará bien.
--¡Me niego rotundamente! --vocifera CL.
--Director, es mi día libre y ya había planeado...
--No es una opción, es una orden --rebate el empresario con autoritarismo--. Necesitan trabajar en un ambiente armonioso e irán en busca de ello, ¿está claro?
--Yo creí que usted me ayudaría --se queja la famosa líder del cuarteto femenino.
--Chae Rin-ssi, ¿cómo fuiste capaz de creer que yo echaría a este muchacho de la empresa? Es un extranjero y para él nosotros representamos al resto de nuestros ciudadanos; somos sus anfitriones, debemos hacerlo sentir cómodo. ¿Pensabas echar abajo la imagen de hospitalidad que nos caracteriza? Vamos, haz un esfuerzo y mejora la relación entre ustedes. Ahora fuera de mi oficina, que todavía tengo asuntos pendientes.
Ambos salen de la habitación empujados por el ingenioso hombre, quien cierra la puerta tras de ellos y comienza a reír debido a las graciosas expresiones de sorpresa y confusión que minutos antes observó en sus rostros.
El adorable occidental fija su travieso mirar en la enfurecida rubia. Muestra su hechizante sonrisa y extiende su brazo para señalarle a ella que debe emprender el paso primeri. Ésta lo contempla con desdén y comienza a caminar apresuradamente.
--¿Te gustaría un delicioso frappé, princesa Ciel? Conozco un lugar donde venden los mejores de toda la ciudad.
--¿Acaso has probado todos los existentes en la ciudad? --cuestiona con hastío.
--No --ríe.
--¿Entonces cómo estás tan seguro, tonto extranjero? Deja de decir tonterías.
Víctor deja escapar una divertida risita nuevamente y camina sonriente tras ella, con las manos dentro de los bolsillos de los pantalones y cargando sobre su hombro el estuche donde guarda su apreciada cámara.
--Esta vez tú conduces, Ciel --advierte antes de abandonar el edificio.
--Te he dicho antes que dejes de usar el lenguaje informal cuando hables conmigo --grita molesta.
--¡Hey, soy mayor que tú, niña! --protesta y ríe.
Minutos después llegan a un modesto local donde afortunadamente, para los dos, hay pocos clientes. CL cubre de inmediato su cabeza con un bonito y femenino gorro, y sus ojos con unos enormes lentes oscuros.
Se sientan frente a una de las mesas y esperan a ser atendidos. El apuesto occidental extrae del bolsillo de su chaqueta su celular luego de escuchar la alerta de un mensaje de texto. Lo lee y coloca el artefacto a un lado.
En ese instante, una bella señorita se acerca y entrega una pequeña carta a cada uno. Ellos la toman y comienzan a revisar su contenido.
--Bienvenidos. Aquí encontrarán nuestra variedad de helados --dice en un confuso inglés.
--No se preocupe, hablamos coreano también --menciona el muchacho alzando la vista.
--¡Oh! ¡¿Víctor?! --exclama emocionada al apreciar el rostro del chico.
--¿Jae In? --se pone de pie.
--Hace tanto tiempo que no te veo, no te reconocí enseguida. ¡Me alegra tanto verte!
Entusiasmada, la hermosa muchacha se acerca al extrovertido occidental y lo abraza fuertemente, mientras la talentosa integrante de 2NE1 los observa con desconcierto.
-T-ienes razón, ha pasado mucho tiempo. También me alegra verte --expresa él, correspondiendo la muestra de cariño con el mismo ánimo.
--Lo siento --se disculpa avergonzada y se aleja un poco--. A ti no necesito preguntarte, ¿un frappé de moka, verdad?
--Me conoces bastante bien --responde sonriente.
--Pero dime, ¿qué haces en Corea de nuevo? ¿Y... ella...? --pregunta mirándolo confundida.
--Ella --se apresura a decir y señala a su acompañante-- es una chica con quien trabajaré de ahora en adelante. Estoy de regreso por cuestiones laborales.
--Ya veo. --murmura--. Pero ella...
--Hablemos un momento --indica visiblemente nervioso. Toma a la señorita de la cintura y la conduce lejos de la mesa donde CL permanece desconcertada ante tal reacción.
Minutos después, una melodía sobresalta a la rubia rapera. Es el teléfono de Víctor momentos antes dejó sobre la mesa. Lo toma y revisa el identificador de llamadas; registra un número que probablemente no esté guardado en la memoria del aparato, pues no aparece el nombre del remitente.
Dudosa, voltea a su alrededor para verificar que el creativo fotógrafo no esté cerca y pulsa la opción de responder llamada.
--¡Oppa, soy yo! ¿Me recuerdas? --dice una seductora voz femenina desde el otro lado de la línea.
De inmediato finaliza la comunicación y lanza el móvil a un lado. Se recarga en el respaldo de la silla, frunce el ceño con descontento y cruza sus brazos.
--¡Eish! ¿A eso te referías con que tenías asuntos muy importantes que atender, tonto extranjero? ¿Ibas a encontrarte con esa boba? ¡Pues está ocupado, está conmigo! --gruñe mirando molesta el pequeño artefacto. -Sinvergüenza, ¿cómo te atreves a llamarle?
--¡¿Trabajas en YG?! --exclama impresionada la jovencita con quien ahora se encuentra el simpático latinoamericano.
--¡Sssh! --cubre la boca femenina con su mano--. Baja la voz, ¿quieres que todo mundo se entere que ella está aquí?
--Lo siento, pero todavía no puedo creerlo. ¡Por Dios, se trata de YG! Eso quiere decir que...
--Sí, es la misma empresa donde está también tu adorado Seung Hyun --la interrumpe fingiendo fastidio.
--¡Sí! --da pequeños saltitos--. ¿Lo has visto? ¿Has hablado con él? ¡Contesta!
--Sí, lo he visto, pero no he hablado con él. Ni siquiera es tan atractivo como se ve en televisión o en Internet, no entiendo porqué te gusta tanto.
--¡Eish, calla! Eres un envidioso. ¿O acaso estás celoso porque me gusta más que tú? --pregunta de forma traviesa.
--¿Celoso yo, de ese hombre sin gracia? ¡Tch! No me hagas reír.
Luego de una breve charla a solas con la bella Jae In, Víctor regresa a la mesa donde Chae Rin espera visiblemente molesta. La primera se disculpa con la segunda por la demora y toma su orden.
--Enseguida traigo tu frappé, oppa --avisa con una adorable sonrisa y se retira.
--¿Oppa? --musita CL con disgusto.
--¿Qué sucede? --cuestiona el latino con desconcierto al notar la incomodidad de su acompañante.
--Al parecer eres bastante popular entre las chicas --emite con cierto enfado.
--¿Es un reproche? --la mira fijamente y sonríe de forma traviesa.
--Por supuesto que no --frunce el entrecejo.
--Pues se escuchó como si lo fuera.
--Es sólo una observación, extranjero, no te hagas ilusiones.
Víctor clava su intenso mirar en ella sin desdibujar de sus labios esa hipnotizante sonrisa de la que es poseedor, logrando inquietarla un poco. Apoya sus codos sobre la mesa y descansa su rostro en el dorso de sus manos.
Chae Rin mantiene su vista fija en la de él, a pesar de que siente que no será capaz de soportarlo por un minuto más. Hay algo en la mirada de ese sarcástico chico que hace ruborizar a cualquiera que intente perderse en ella. Pero no está dispuesta a dejarse vencer en esa batalla visual sin sentido, y permanece firme.
--Te haré una interesante propuesta, Ciel. Nos conviene a ambos, así que debes escucharla.
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The Baddest Female (K-Pop) [2NE1]
FanfictionVíctor es un carismático, extrovertido, sarcástico y creativo chico latino, estudiante de publicidad. Por azares del destino su ingenio es descubierto por un famoso cazatalentos surcoreano quien posee conexiones con una de las agencias de entretenim...