CAPITULO V: Amanecer con un lobos

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-¡Kim!- mierda, era mi hermano. Y tenía un jodido hombre lobo en la cama, aunque Jake no lo sabía.

Salí de la cama e intente despertar-lo.

Maldita sea, ¡ni se inmutaba!

Le empujé hasta que cayó de la cama, ahora sí que se despertó.

-¡Eh!, podrías ser un poco más cariñosa al despertarme, ¿no crees?

-Kim ¿que ha sido ese golpe?- mi hermano empezaba a subir las escaleras.

-Cállate lobito y métete debajo la cama- intento protestar pero le ice callar. La puerta se abrió.

-Kim, si estabas despierta ¿porque no contestabas? ¿Y que ha sido ese golpe?- no dije nada, ya comenzaba con sus preguntitas, que como de costumbre no me dejaba ni responderlas. -Por cierto baja a desayunar y hazte la cama- volvió a cerrar la puerta.

Will salió de debajo la cama haciendo una mueca.

-Me debes una explicación a lo que paso a noche.- protesté.

-¿Porque?- me contesto con desinterés.

-Ah, no se... Llegas a mi casa, entras y de pronto- no sabía si soltarlo tan a la ligera, pero sin darme cuenta ya lo había hecho- me besas.

-Ayer, ¿era luna llena?- a que venía esa pregunta.

-Sí.

-Entonces fue por la influencia de la luna llena.- hizo una pausa- olvídalo.

¿Que estaba de broma? Viene a mi casa, me besa, se queda a dormir y me dice que lo olvidemos. ¡Menudo sin vergüenza!

-¡Vete!- no me lo pensé dos veces en decirlo- no te quiero ver.

Se fue hacia la puerta y lo pare.

-No, por aquí no. Por donde entraste.

Así que salto por la ventana y en aterrizar en el suelo le chillé.

-Búscate otra que solo quiera una noche contigo y después olvidarlo.- iba a responderme pero le cerré la ventana.


Después de comer, me fui a darme una ducha. Al acabar mi móvil sonó.

Era Katlyn.

-¡Kim!- me dejó medio sorda con su voz tan aguda.

-Dime.

-Tú, yo, tarde de chicas.

-Hoy no Katlyn, no estoy de humor.

-Es ¿por Will?- ahora le tendría que contar sí o sí.

-Katlyn, no te oigo, ahora no tengo cobertura.- y le colgué. No tenía ganas de contárselo.


La próxima semana lo evité, aunque nos sentábamos de lado en la clase, no le dirigía ni palabra y si me decía algo no le contestaba. Que esperaba ¿que hiciera como nada? Pues iba equivocado.


Habían pasado 3 semanas pero yo continuaba igual. Era viernes y hoy Jake no me podía venir a buscar al instituto porque trabajaba, así que me tocó ir andando.


A medio camino una voz muy familiar me gritó.

-Eh, espera. Ya está bien de pasar tanto de mi.- ice como si nada y seguí caminando.

Empezó a correr y me cogió del brazo, me giré, él se inclinó hacia mí hasta que nuestros labios quedaron casi juntos. Cerré los ojos.

Will empezó a reír.

-Pasas de mí y ¿esperabas que te bese?- continuaba riéndose de mi sin parar.

-¡Imbécil!- y le abofetee su mejilla.


Estaba agotada, después de lo de Will corrí hasta casa sin parar.



Diario de una BansheeDonde viven las historias. Descúbrelo ahora