Cuentan las leyendas, que se trata de un espíritu cuya voz trae la felicidad. Es capaz de sanar cualquier herida, cumplir cualquier sueño, atrae y crea cualquier tipo de bien.
Dicen que si escuchas su voz tendrás suerte hasta la llegada del siguie...
Chan continúo yendo al bosque por los siguientes días, convirtiéndose casi en un mes, y las cosas trascurrieron con tranquilidad. Yongbok y Jeongin estaban encantados con la presencia de Chan, a diferencia de Minho que si bien, no bajaba la guarida, pero al menos ya se había acostumbrado a la presencia del humano entre ellos. Igual los humanos morían rápido, mientras solo fuera Chan y a este no se le ocurriera decirle a alguien más sobre ellos, todo aun podía mantenerse bajo control.
Para Chan todo era tan nuevo, el agua bailando a su alrededor, o al día siguiente las luces saliendo de las palmas de Yongbok, incluso había pasado una tarde nevada gracias a la magia de Jeongin.
Pero todo acababa al atardecer. Apenas el sol teñía el cielo de naranja, tanto Yongbok como Jeongin detenían su magia y Minho se ponía más huraño que de costumbre, llegando a empapar a Chan por completo si no se iba.
¿Por qué al atardecer? la razón era simple.
—Nuestra existencia depende del sol—le explicó Yongbok una vez—Sin la luz del sol, moriríamos.
—Entonces...¿Cómo pasan la noche?—preguntó Chan confundido.
—No hay mucho problema en las noches de luna llena...pero el resto de las noches Minho nos junta cerca del lago en donde las luciérnagas se juntan, no es igual a los rayos del sol, pero sirve...y si esa luz no es suficiente, mantiene fogatas encendidas durante toda la noche, aun así, en ese lapso nos debilitamos bastante e incluso a veces somos incapaces de usar nuestra magia.
—Suena algo difícil—una existencia tan frágil que depende de la llegada de la noche.
—Al inicio lo fue, pero hemos aprendido a vivir así—dijo Yongbok encogiéndose de hombros. —Mientras estemos en exposición a cualquier tipo de luz durante la noche, estaremos bien.
Y a Chan se le ocurrió una no tan buena idea.
—¿Y si vienen conmigo?—preguntó haciendo que Yongbok lo mirara curioso—Puedo mantener las luces en casa encendidas toda la noche...¿No sería más fácil para ustedes?
Yongbok se mordió los labios. La idea lo tentaba, incluso desde años antes de conocer a Chan. Las cosas para ellos tres siempre habrían sido más fáciles si vivieran entre humanos, los humanos siempre tendrían luces encendidas en las noches, pero sabía que Minho ni siquiera consideraría esa opción.
Los tiempos cambian, y ellos no podían permitirse seguir temiendo cada noche por que las fogatas se apagaran en noches de lluvia o por las temporadas de invierno donde no había luciérnagas. Sería más fácil si iban con Chan.
Quería confiar en él, durante este tiempo Chan no hizo nada que pudiera dañarlos, quería creer que si aceptaba esa propuesta estarían seguros...
Como lo estuvieron con Changbin...
Quería pensar que lo que paso con Seungmin no volvería a ocurrir.
Pero no quería correr el riesgo de perder a Jeongin o a Minho...por mucho que deseara, no podía aceptar.
—Solo piénsalo un poco—trató de insistir Chan al ver que no había respuesta por parte de Yongbok.
—No creo que san tan fácil, Chan.
—Podemos hacer unas visitas antes de que decidas si eso te hace sentir más seguro, de esa forma puedes asegurarte de que será un buen lugar para que ustedes pasen la noche y que todo estará bien—propuso el humano—¿Qué dices? Si después de ir decides que no es una buena opción entonces no insistiré más, solo quiero que estén bien con lo que sea que decidan...
—De acuerdo—cedió Yongbok haciendo sonreír a Chan.
—Vendré por ti mañana temprano—acordó Chan—iremos durante el día para que puedas verlo mejor.
Yongbok asintió y Chan se alejó corriendo emocionado hacia su casa.
Yongbok no pudo dormir nada esa noche, pensaba mucho en la propuesta del humano...aun si no aceptaba que pasaran las noches con él, una visita no haría daño, ¿Verdad?
Los humanos, podían ser buenos a veces, era algo que también había comprobado. Así como existe la malicia, también existe la bondad. Tal vez existía una forma de poder vivir entre los humanos sin tener miedo a nada, es decir, hubo un tiempo en el que Yongbok vivió entre ellos...podía ser posible vivir entre ellos otra vez ¿Cierto?
Yongbok se mordió los labios. Continúo acariciando el cabello de Jeongin, quien se encontraba durmiendo apoyado sobre sus piernas y después miro a Minho. Sin luz, la piel de Minho se veía más pálida que de costumbre y su brillante cabello castaño pasaba a lucir de un color negro sin vida. Incluso si no podía ver su propio cabello, Yongbok sabía que le había pasado lo mismo que al de Minho.
Jeongin se removió un poco en su lugar, como si algo le molestara. Yongbok siguió con las caricias sobre su cabeza para que el menor siguiera descansando.
— ¿En qué piensas, Yongbokkie?—preguntó Minho esa noche, moviendo algunas ramas de la fogata que había entre ellos.
Dudó un poco en decirle sobre lo que Chan le había propuesto, sabía que le esperaba una respuesta negativa por parte del mayor, de la misma forma en la que sabía que Jeongin no aceptaría si Minho no lo hacía.
Minho quería protegerlos, de la misma forma en la que Yongbok quería lo mejor para ellos tres.
Yongbok pensó un poco en las palabras adecuadas antes de contarle al mayor sobre la propuesta de Chan y de cómo podrían están mejor si aceptaban pasar la noche cerca de los humanos.
✿✿✿
—Chan—el mayor le respondió con un "hmm" mientras aún se acomodaba un poco el cabello, faltaban minutos para que fuera a buscar a Yongbok— ¿Te estas drogando?
Chan frunció el ceño sin poder evitar mirar a Jisung con confusión.
—Primero insistes por días en que Yongbok es real, luego dejas de mencionarlo de repente y comenzar a desaparecer días enteros sin decir a dónde vas, y estas extrañamente sonriente... ¡Y TE LEVANTAS TEMPRANO!—dijo lo último con más énfasis—¡TU NUNCA TE LEVANTAS TEMPRANO!
Chan se rió por las deducciones de Jisung mientras que terminaba de amarrar sus agujetas.
—No estoy drogado, Jisung—dijo Chan rodando los ojos—Pero si te digo que iré a ver a Yongbok no me creerías.
—¡Porque Yongbok no existe!
—Si existe.
—Pruébalo—lo reto el bajito entrecerrando los ojos.
—Olvídalo, Jisung, si no quieres creerlo está bien—fue lo único que respondió Chan antes de dirigirse a la puerta, sabiendo que no iba a convencerlo. Jisung abrió la boca para decir algo pero fue interrumpido por un trueno que cayó de repente llamando la atención de ambos.
—Estaba soleado hace un momento—murmuró Jisung asomándose a ver como las nubes se habían oscurecido de repente. La lluvia no tardo en caer de forma desastrosa, confundiendo un poco a Jisung y preocupando a Chan.
—Debo irme.
—Chan, estás loco, está lloviendo horrible—y Jisung no exageraba, en solo segundos había comenzado una tormenta, pero Chan no parecía querer escuchar, solo subió el cierre de la chamarra que traía puesta. Tenía el presentimiento de que Yongbok estaba detrás de esa tormenta, y si algo le había pasado, con más razón debía ir a verlo.
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