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Pov. Johnny

Caminamos por más de 15 minutos hasta llegar al tan dichoso parque, nos sentamos en unas bancas que estaban cerca de nosotros y esperamos a nuestro amigo con apariencia de conejo. Luego de un rato pudimos verlo llegar un tanto agitado, al parecer estuvo corriendo mucho.

— ¡Doyoung, ven aquí! — grité mientras me paraba de mi asiento.

Doyoung se nos acercó apenas me vio.

— Wah, vine lo más rápido que pude, perdón por la demora. — mencionó apoyándose sobre sus rodillas.

— No te preocupes, llegamos hace un rato.— sonrió el de los hoyuelos.

— Y bien, vamos, hay que charlar sobre todo lo que me perdí durante mi viaje.

Caminamos hasta llegar a una pequeña cafetería que se encontraba algo vacía, pero se veía acogedora. Nos sentamos en un sitio algo alejado que el de los demás, pedimos un pastel para comer entre todos, tres cafés y esperamos un rato para comenzar la charla.

— Bien, bien ¿pasó algo interesante? — subí las cejas con interés.
— Pues, se podría decir que lo único interesante sería el nacimiento del bebé de Seulgi. — Mencionó mi conejo amigo.

— Mmmh, ¿nada más?

Mis contrarios negaron.

— Vaya...

Justo antes de que alguien más hablara recordé algo.

— ¡Verdad! les compré algunas cosas mientras estaba de viaje.

— ¡Oh! ¿qué nos compraste ahora?

— Lo verán cuando lleguen a mi casa. — sonreí levemente.

Nos pasamos unos minutos más hablando sobre cualquier cosa hasta que nuestros pedidos llegaron, comimos algo rápido, hasta que algo se me vino a la mente.

— Oigan, ¿saben si Taeyong está molesto conmigo? — pregunté mientras veía por la ventana de la cafetería.

— ¿Qué? ¿Porque dices eso? — Doyoung cuestionó con nerviosismo.

— No me responde los mensajes, no sé nada sobre él y todo esto ocurre desde que me fui. — Tomé un poco de café para relajarme. — Ni siquiera se despidió de mí...

Silencio, un incómodo silencio se extendió por unos largos 2 minutos.

Los miré directamente, pero ellos no me veían, trataban de no encontrarse con mi mirada y eso me aturdía bastante. Doyoung comenzó a morderse fuertemente el labio, Jaehyun bajó la cabeza mientras jugaba con sus manos. Estaban totalmente nerviosos.

— ¿Por qué se ponen así? ¿Acaso le pasó algo? ¡Por favor, díganme de una vez que está pasando! — golpeé la mesa mientras me acercaba más a ellos.

Solo en ese momento es que ellos por fin posaron su vista en mi.

— Johnny...Taeyong no está molesto contigo. — mencionó Doyoung.

Busqué la mirada de mi mejor amigo para que me siguieran explicando la situación.
Él me miró con nervios, duda y temor en sus ojos.

— Johnny, Taeyong está desaparecido desde hace tres meses, no hay rastros de él.

¿Qué?

No, esto no podía ser cierto.

— ¿Disculpa? ¿creen que voy a creer eso? no jueguen conmigo de esa forma.

No lo dije de mala manera, yo realmente quería que me estuvieran mintiendo, esto no le pudo haber pasado a Taeyong, no a él.

— No es ninguna broma, sabes que nosotros no bromeariamos con algo como eso. — mencionó con un leve tono de enojo en su voz Doyoung.

Mis ojos se abrieron tanto que parecían que se iban a salir de mis cuencas, salió un jadeo de mi boca por la impresión y solo me quedé en shock.

Mis manos comenzaron a temblar y me quedé totalmente quieto.

Uno de mis mejores amigos estaba desaparecido y no se sabe nada de su paradero. 3 meses sin noticias sobre él, 3 meses en los cuales pensé que él estaba molesto conmigo por alguna cosa, 3 meses en los cuales nadie me comentó sobre esto, nadie.

Me levanté de mi asiento y salí corriendo del establecimiento. Pude escuchar como mis amigos gritaban mi nombre, pero no les hacía caso, corrí y corrí hasta llegar a mi hogar.

Saqué las llaves de mi pantalón, abrí mi puerta y entré. Cerré la puerta detrás de mi, me recosté sobre esta hasta llegar al piso y terminar agarrando mis rodillas en posición fetal.

Pequeñas lágrimas salían de mis ojos hasta caer en mi ropa, daba pequeños balbuceos incoherentes, aún seguía en shock.

Me fundí en mis pensamientos tratando de buscar algo que me distrajera de tal noticia, pero nada.

Mi pecho subía y bajaba rápidamente, mi corazón latía rápido y me temblaba el cuerpo.

Una brisa fría comenzó a chocar contra mi cuerpo, sentí como alguien se posaba al lado mío, pero seguía sin hacer caso.

Una caricia en mi cabeza hizo que dejara de temblar, junto a esto el frío aumentó, aunque también escuchaba unos leves tarareos tratando de calmarme.

— Shhh, no llores, yo estoy aquí y cuidaré de tí...— susurraron en mi oído izquierdo seguido de una melodía que me calmó completamente.

Acto seguido caí rendido en los brazos de Morfeo.

ㅡ𝙉𝙤 𝙗𝙖𝙟𝙚𝙨【Johnil】Donde viven las historias. Descúbrelo ahora