𝖨𝗇𝖼𝗈𝗆𝗈𝖽𝗈 𝖾𝗇𝖼𝗎𝖾𝗇𝗍𝗋𝗈

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Asentí ante la propuesta de ambos infantes quienes me guiaron hasta el sector residencial donde ya se apreciaban casas de tamaño medio, en su mayoría se evidenciaba que habían sido construidas hace no mucho tiempo

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Asentí ante la propuesta de ambos infantes quienes me guiaron hasta el sector residencial donde ya se apreciaban casas de tamaño medio, en su mayoría se evidenciaba que habían sido construidas hace no mucho tiempo. Mis oídos captaron los vítores de la gente que celebraba alegremente, tal parece la última casa había sido terminada y la alegría de los ciudadanos tomaba lugar en la zona completamente reformada.

Entre la multitud se alzaba una figura que superaba fácilmente la altura de incluso el hombre más alto del lugar, a pesar de estar usando una capa para lo que supondría ocultar su identidad eran apreciables un par de puntiagudas orejas con mechones oscuros que se extendían hacia arriba, como si quisieran tocar aquel abrazador sol que nos bendecía con su luz como todos los días que este se asomaba por el horizonte; un poco más abajo era notoria la presencia de una estructura peluda y esbelta con la misma terminación de mechones en la punta.

Aunque estaba de espaldas en aquel momento no era difícil asumir que esta era la persona a la que estaba buscando, siendo de igual manera la única con rasgos animales a la redonda.

— Por fin —escuche un suspiro salir de la boca de aquella chica a la par que se volteaba, permitiéndome contemplar mejor su figura— mi labor aquí está terminada. Muy bien... ¡¿Quién quiere jugar?! —tenía una voz suave y melodiosa, tanto que querías escucharla una y otra vez, como el mayor vicio de tu vida.

El toque animado en su voz capto la atención de los niños quienes corrieron sin pensar a su lado, risas y gritos de felicidad era todo lo que conformaba el ambiente que ahora ella había generado, incluso la 'vastaya' parecía complacida por las travesuras de los pequeñines, para mí era una escena que transmitía una paz que no sentía desde hacía milenios y la ternura era inigualable capturando aquel panorama en mi mente que me aseguraría de no olvidar durante los siguientes siglos.

Me percate como los dos pequeños que me habían guiado hasta el lugar se alejaban de mi persona para poder reunirse con sus amigos alrededor de la señorita a quien una vez los niños estuvieron a saludo susurraron unas palabras que ocasionaron que la vista de la vastaya se posara en mi dirección, pero no solo ella ahora todo persona niño o adulto me observaban. Por costumbre los adultos inclinaron levemente la cabeza en señal de respecto, acto que devolví con condescendencia.

Ahora que ya sabían de mi presencia en el lugar, tome finalmente la decisión de acercarme a la chica, con cada centímetro de distancia que se reducía gradualmente a causa de mis pasos sentía mi corazón exaltarse con la agradable presencia de la fémina.

A pesar de la gran tela negra que cubría su figura evitando cualquiera contacto visual con su rostro o cualquier otro rasgo físico de ella, podía distinguir sin lugar a duda lo incomoda que se mostraba mi contraria ante la situación.

A pesar de la gran tela negra que cubría su figura evitando cualquiera contacto visual con su rostro o cualquier otro rasgo físico de ella, podía distinguir sin lugar a duda lo incomoda que se mostraba mi contraria ante la situación

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⏰ Última actualización: Mar 30, 2021 ⏰

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