El Mundo Nuevo 2da Parte

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Un nuevo día, los rayos del sol se colaban por la pequeña ventana de madera, tocando con suavidad los dulces ojos del pelirrojo, inmediatamente, el pequeño niño abrió los ojos lentamente abriendo y cerrando los ojos repetidamente pues necesitaba acostumbrarse a la fuerte luz que emanaba del exterior, cuando se acostumbró miró a su alrededor para ubicarse, no sabía dónde estaban realmente, ni siquiera recordaba con exactitud lo que había pasado ayer, pero algo le decía que debía revisar si Dawon se encontraba bien así que la segunda cosa que hizo fue buscar a su hermana mayor, no le costó trabajo ya que se encontraba durmiendo profundamente a su lado, esto lo hizo soltar un suspiro de alivio.

Estando más tranquilo, comenzó a recordar todo lo que había ocurrido antes y esto hizo que el chico decidiera levantarse de la cama y dirigirse a la puerta con mucho cuidado y silencio pues el suelo era de madera y al caminar se podía escuchar un fuerte rechinido, al llegar a la puerta y antes de salir de la habitación decidió hecharle un rápido vistazo, era un cuarto muy lindo y acogedor, todo estaba hecho de madera, la cama, las paredes, la mesa al lado de la ventana... bueno también no eran muchas cosas pero el cuarto si era más grande de lo que el suyo era, el pequeño Jung sacudió la cabeza con fuerza, saliendo de sus pensamientos para dirigirse a lo que parecía ser la planta baja.

Al bajar las escaleras pudo notar un delicioso aroma a pan recién tostado y a tocino, con cuidado se acercó al origen del olor y pudo notar con asombro a la criatura que ayer los había salvado.

Es real? se preguntó Hoseok con los ojos totalmente abiertos, el minotauro tarareaba una canción mientras hacía el desayuno, se notaba una alegre sonrisa, que inmediatamente le contagió al pequeño niño.

-Mmm??- Arquímedes notó la presencia del pequeño he inmediatamente lo miró.

-H-Hola!, no pensé que se despertaran tan temprano, creí que las crías de muggles... es decir humanos se despertaban más tarde- ambos se quedaron en silencio por un rato, despertando el nerviosismo del semi-humano, hasta que el pelirrojo, con todas sus fuerzas, preguntó.

-Qué es una cría?

-Emmm... una cría es...emmmm... como le llaman?... un bebé.

-Y porqué les llamas crías?

-Así les decimos nosotros a nuestros hijos

-Nosotros somos como ustedes?

-No...bueno no sé a que te refieres, hablando de especie, no no somos iguales yo soy un minotauro y tú eres un humano.

-Qué es un muggle?

La pregunta sacó al minotauro de sí, pero entendía la pregunta del menor, después de todo él había mencionado varias veces la palabra.

-Un muggle es un humano que no cuenta con habilidades mágicas, como tus padres.

-Entonces soy un muggle?

-No estoy seguro, la profecía dice que uno de ustedes dos es un mago y otro un muggle, por eso debo llevarlos a Hogwarts para que un profesor los examine... de casualidad no sabes si alguno de ustedes ha tenido pequeños ataques de magia?.

El pequeño pelirrojo simplemente movió su cabeza de un lado a otro, negando la pregunta, y se acercó lentamente a la mesa tomando asiento.

-Qué es un ataque de magia?

-Pues...Porqué preguntas tantas cosas?

-Soy un niño curioso... al menos eso es lo que mis padres me dicen siempre

Un rechinido se escuchó proveniente de las escaleras, ambos chicos voltearon rápidamente para ver quién era.

-Dawon!!!- Hobi corrió hacia su hermana para abrazarla con fuerza, desde la mañana había tenido ganas de abrazar a su hermana mayor, pero no quería levantarla tan temprano, siempre que eso pasaba, Dawon terminaba dándole un golpe en su cabeza.

-bueno- interrumpió el minotauro- es hora de llevarlos con la directora de Hogwarts, la señorita Hécate-.

-Quién es ella?

-Una de las brujas más poderosas de nuestros tiempos.

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Toc Toc toc

-Señorita Hécate?, soy Arquimedes... vengo con los niños que me pidió

Después de haber desayunado, Arquimedes y los dos Jung se dirigieron a la casa de una de las brujas más poderosas de los tiempos Hécate, una mujer poderosa en todos los ámbitos habidos y por haber, pero lo que más sobresalía era que dicha mujer practicaba la herbolaria, una técnica de magia complicada de comprender por el gran número de plantas en el mundo y por eso era llamada la Diosa de las plantas.

-Seño..- la puerta se abrió rápidamente, interrumpiendo las palabras de la gran criatura

-Arqui!!, es un gusto verte de nuevo, owww pero quienes son estos pequeños-

Una mujer impresionantemente alta abrió la puerta, su cabello era negro, un negro púrpura que parecía brillar con la luz del sol, su piel era blanca como la leche, sus labios estaban pintados de un color rojo muy intenso y sus ojos unos ojos profundos que daban una tranquilidad inexplicable, irradiaba cierta amabilidad que los niños no lograban entender, era como ver a un hada... o bueno, como se imaginaban que sería ver a un hada.

Después de admirar a la señora por unos segundos, Dawon y Hoseok se limitaron a esconderse atrás del minotauro, le temían un poco a la señora, no porque se viera mala o algo parecido, de hecho era una mujer bastante amigable y con una notoria belleza, pero el ser llamada ¨bruja¨, aún no les daba confianza, desde pequeños habían leído en cuentos de hadas que las brujas eran seres horribles que gustaban de atormentar a cualquier ser conocido.

-Ellos son Jung Dawon y Jung Hoseok

-Oww son tan lindos, pasen pasen, no tengan miedo, no muerdo... a menos que me lo pidan jajaja

Todos entraron a la casa, y experimentaron algo increíble, la casa por fuera era pequeña, pero al entrar se dieron cuanta que era enorme, el techo se veía taaan lejos que ni Arquimedes podría alcanzarlo saltando.

-Wow-

-Te gusta?

-Si, es enoooooorme!!!

-Me alegra que te guste, porque yo misma la construí, pero bueno, basta de hablar de mí, pasen por favor.

La mujer estaba señalando un cuarto elegante en el cual se encontraba un enorme ventanal que dejaba ver los enormes árboles del exterior, pero eso no era lo único dentro del cuarto se podían ver varias plantas de diferentes tamaños, colores y formas.

-Wow- dijo Dawon con asombro, ella juraba que no caería bajo el truco de la magia... pero recordemos que también es una chica muy joven a la que le encantaban las historias de fantasía.

Ambos niños dieron un par de vueltas notando cada detalle.

-Sabe cuál de los dos es muggle y cuál no?

-Si... pero es muy interesante, el joven es un mago... y la niña un muggle... pero la niña... no sé, tiene algo algo especial, tal vez no sea una muggle por completa, puedo sentir su fuerza.

-Entonces... qué es lo que haremos?

-El niño irá a Hogwarts y la niña... se quedará conmigo, debo estudiarla para poder saber qué es, sigo sin entender la fuerza que me emana, no sé- la señorita Hécate miró a la niña con cierta duda.

Ambos adultos miraban con curiosidad e ilusión a los dos niños, que en un futuro salvarían el mundo mágico de una fuerza que no se había visto en muchos años.

Los meses pasaron rápido, Arquimedes y la señorita Hécate se habían ganado la confianza de ambos niños también les habían explicado varias cosas sobre el mundo mágico y los secretos que ambos deberían guardar para que este no se viera en peligro de ser descubierto. Lo único en lo que nunca se metieron fue en decirles acerca de la profecía que existía, pues ambos tutores querían que vivieran una vida mágica normal y corriente, por lo menos hasta que las cosas cambiaran.

Black MagicDonde viven las historias. Descúbrelo ahora