Capítulo 4

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Un engaño
POV DANIEL
Mi vida es todo un caos, de por si soy una persona bastante complicada, ninguna chica ha podido tener algo conmigo, además del sexo claro está, y el problema es que, desde pequeño siempre me ha gustado la misma persona, he sido su admirador secreto por más de 7 años, pero ella, ni atención me presta, bueno eso pensaba, hasta esa noche, si, se que estaba borracha, pero me besó y me encantó, y ahora no se como dirigirle la maldita palabra, es como si al lado de ella fuera una persona totalmente diferente, pero no les voy a contar mi patética vida amorosa, no quiero llorar ahora, ok no. En este preciso momento estoy con los idiotas de mis amigos, hemos decidido ir a beber un poco, no contábamos con que allí nos encontraríamos a Felix.
- Marcus: Ey Romeo, ¿Y Julieta?
- Daniel: ¿Ya tan rápido se aburrió de ti?
- Felix: Lo que me faltaba, -nos miró con mala cara-, se podrían ir, estoy en una cita, y no quiero que la arruinen.
- David: Uy, perdón nenita, sabes, primero fuimos nosotros que ella.
- Marcus: Nos has cambiado hermano.
- Felix: ¿Podrían dejar de decir babosadas? -él miró al frente-, ay no, ya viene.
- Marcus: Uy Julieta, pero que buena estás.
- David: Yo le doy y no consejos.
- Felix: Callense.
Miré a la chica, wow, si que estaba buena, pero, no sé, siento que la conozco de algún lado.
- Felix: Ey preciosa, te quiero presentar a mis amigos, ellos son, Marcus, David y Daniel.
Marcus/David/Daniel: Mucho gusto.
La chica se queda en silencio, mirándome, y, no se si sienta lo mismo que yo, pero, ¿de dónde la conozco?.
Martina: Mucho gusto.
Y es ahí cuando todo cobra sentido, es Martina, ¿pero que demonios hace vestida y maquillada así?, parece otra persona, ¿y por qué se hace pasar por una tal Sofia?, decido  hablar para así aclarar todo esto, tal vez me estoy confundiendo, y solo tienen un timbre de voz parecido.
- Daniel: ¿Martina?, ¿eres tu? -la chica abre los ojos de una manera bastante exagerada a mi parecer-
- Marcus: ¿Eh?, ¿pero qué mierda estás diciendo?, tu hermana no está tan buena, con todo respeto -lo último lo dice mirando a Felix-
- Martina: Creo que te estás confundiendo, no conozco a ninguna Martina, y no sé quien eres.
- Marcus: ¿Viste?, no es ella.
- Daniel: Lo siento, es que tienen un tono de voz parecido, perdón si te incomodé. -ella sonríe ampliamente-
- No pasa nada, es normal equivocarse.
Que raro, tienen el mismo timbre de voz, eso es prácticamente imposible.
- David: Bueno, fue un lindo momento, estoy encantado con esta mujer, pero siento que nosotros tres estamos de más, los dejamos solos.
- Felix: Por fin dices algo bueno David, nos vemos después.
Luego de una breve despedida, tomamos rumbos diferentes.
- Marcus: Está buena si, pero ¿confundirla con tu hermana?, no seas estúpido.
- Daniel: No empieces Marcus, ya sabes que odio que insulten a mi hermana.
- Marcus: Iba a decir que tu hermana estaba más buena, no pensaba insultarla.
- David: ¿Qué?, ¿Qué acabas de decir?
- Marcus: Solo estoy diciendo la verdad.
- Daniel: Sé que no te gusta ni poquito mi hermana, solo lo haces para no dañar el ambiente, porque sé perfectamente que ibas a hablar mal de ella.
- Marcus: Okay me descubrió.
POV MARTINA
Joder, esto ha sido lo peor de mi vida, casi me descubren, se me bajó todo en ese momento, lo bueno es que descartó la idea de que yo podría ser Martina. Bueno, ahora no pienso amargar la noche, he venido a disfrutar y aquí estoy, bebiendo como animal, les juro que ya perdí más que la dignidad.
- Deberíamos irnos, estás muy borracha.
- ¿Qué pasó con rebeca?. -digo como toda buena borracha, estoy que vomito todo lo que he tragado hoy.
- Es mejor que te lleve a casa.
- Noo, quiero seguir con la fiesta.
- Vamos.
POV FELIX
Como buen hombre que soy, me dispuse a llevar a Martina a su casa, pero lo buen hombre no me quita lo idiota, no sé donde vive, y ella no está en sus cinco sentidos como para decirme. Decido llevarla a mi apartamento, el cual solo uso cuando no estoy de humor para soportar a mi padre. Cuando llegamos procedo a llevarla hasta la cama.
- Ey, ¿qué pasó con la música?
- Cálmate, es hora de irse a dormir.
- ¿Dónde estoy?
- En mi apartamento.
- Oh noo.
- ¿Qué pasó?
- No estoy presentable para conocer a mis suegros.
- ¿Qué?
- Suegros, -ella grita-, suegros por favor no salgan.
- No están aquí, vivo solo.
- ¿Ah? -ella me mira- Bueno, en otra ocasión será. Oh, pero que lindo eres, tengo un lindo novio.
- Así que ya somos novios.
- No seas idiota, me gustas mucho -sonríe-
- Tu también me gustas mucho.
- Si supieras la verdad, me odiarías totalmente.
- ¿De qué verdad hablas?
- De que yo no soy yo.
- ¿Qué? -esperaba ansioso su respuesta, pero se quedó dormida, lo más probable es que sean delirios de borracha.-
La noche transcurrió normal, al otro día cuando desperté, ella ya no estaba, le gusta desaparecer, la llamé varias veces pero no respondía, después de horas me escribió un mensaje, pidiéndome perdón por haberse ido sin despedirse, solo que tuvo un inconveniente, y no quiso despertarme. Está mujer me trae loco.
POV MARTINA
Me desperté con un fuerte dolor de cabeza, no me acordaba de nada, bueno, eso fue hasta que vi a Felix, ay no, ayer perdí mi dignidad, no quiero volver a tomar. Recordé el suceso de anoche, soy una estúpida, casi le digo la verdad, lo bueno es que me quedé dormida, debió de haber pensado que eran delirios de borracha. Decido irme antes de que él despierte, no quiero dar explicaciones ahora, y como toda buena cobarde salgo huyendo de aquel lugar.
El fin de semana transcurrió normal, nada bueno, nada interesante. Hoy es lunes, me encuentro en la cafetería del instituto junto a mi mejor amiga, estaba todo bien hasta que vimos como ingresaban a la cafetería los hombres más hermosos de todo el instituto, y mi hermano.
David: Un chico tierno, con un toque de dulzura, es encantador, sus ojos azules resaltan demasiado, es alto, con un cuerpo divino, su cabello es largo, Castaño y ondulado, cuando sonríe mata a cualquiera.
Daniel: Mi hermano es, es él, un chico deportista, alto, rubio, ojos verdes, sonrisa encantadora, con un color de piel bastante pálido, con un buen cuerpo, y nada más. Pensándolo bien, no parecemos hermanos, a él si lo hicieron con ganas, a mi no. Siento que soy adoptada.
Felix: El amor de mi vida, alto, cabello oscuro y largo, ojos verdes, delgado pero bueno, con una sonrisa algo peculiar, capitán del equipo de fútbol, un tanto moreno, el hombre perfecto.
Y por último pero no menos importante, está Marcus: el típico chico malo, con mucha rudeza, para nada dulce, es alto, ojos de color café oscuro, con cabello largo, ondulado y oscuro, juro que ese hombre tiene mejor cabello que yo, en los dedos índices siempre lleva puestos anillos, su sonrisa es la más linda de todo el instituto, cuando sonríe en sus mejillas se forman unos pequeños hoyuelos, que joder, enamoran a cualquiera, después de Felix, él es el más lindo, dicen que hace orales bastante buenos, pero solo son rumores.
Rápidamente vuelvo a la realidad cuando veo como Marcus me guiña un ojo y me sonríe, pero que mierda acaba de pasar.
- ¿Viste eso?
- Obvio que lo vi.
- Marcus te guiñó el ojo, y no solo eso, te sonrío. Wow, ese hombre es divino.
- Pero tu solo tienes ojos para Daniel.
- Y tu para Felix.
- Tienes razón.
- Si se te diera la oportunidad de tener algo con Marcus, ¿lo rechazarias solo por Felix?
- No lo sé.
- Si él quiere algo contigo, sin importarle como te veas, es mejor que tener que fingir ser otra persona solo para gustarle a un hombre, ¿no crees?
- Pues si, pero..
- Pero nada, debes de admitir que Marcus está más bueno que Felix, y es menos prejuicioso que este.
- Cierto.
- Marcus: Hola preciosa. - Me giro, y ahí está, sentado al lado mio, mirándome con esos ojos que hipnotizan, y está sonriendo, se ve tan hermoso cuando lo hace-
- Martina: Hola Marcus -le sonrío-
- Marcus: Solo venía a decirte que hoy te ves hermosa, cada vez me encantas más mujer.
Me sorprendí tanto por lo que dijo, y creo que no fui la única, Marietta casi se ahoga con el jugo cuando lo escuchó decir eso.
- Daniel: Deja de molestarlas Marcus.
- Marcus: Tranquilo cuñado.
- Felix: ¿Cuñado?, ¿desde cuándo te gusta desvirgar monjas? -uy eso dolió-.
- Marcus: No la trates así.
- David: Ya chicos.
- Marcus: Porque por lo menos ella no se viste como puta.
- Felix: No hables así de Sofia.
- Daniel: Ya, suficiente, dejen de pelear, y tú, -señala a Felix- respeta a mi hermana.
- Felix: -me mira-, Esta bien, prometo no volver a tratarla mal, me disculpo contigo, no fue mi intención decirte eso.
- Martina: Pero lo hiciste, eres un idiota. -Me paro de allí y salgo de aquel lugar-
Es un idiota, solo le importa Sofia, si supiera que ella y yo somos la misma persona, agh, lo odio.
- Marcus: No le prestes atención, es un idiota.
- Martina: No te preocupes, ya me acostumbré a esto.
- Marcus: Eres hermosa, no entiendo como pueden tratarte mal.
- Martina: Lo último que quiero es que me tengas lastima Marcus.
- Martina: No es lastima, desde hace tiempo te vengo observando, me pareces una chica muy linda y especial, eres hermosa, tus ojos, tus labios, tu sonrisa, todo de ti es perfecto, no me importa lo que digan los demás, me gustas demasiado.
- Martina: Solo quieres tener sexo conmigo.
- Marcus: Si, pero además de eso quiero tener una relación contigo, algo lindo, algo único.
Él se va acercando lentamente, y no sé el porqué, pero no quiero alejarlo, solo me dedico a detallarlo, es hermoso, y es ahí cuando él junta sus labios con los míos, en un tierno beso.

Él Y Mi Otra YoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora