No importaba cuanto intentara asimilar el hecho de que un corazón de estrella se había presentado ante él y le había hablado, no podía, ni siquiera cuando le dijo a Hyun Jin y este dejó caer una taza de cerámica para observarle con la boca abierta, sus ojos mostrando su sorpresa.
A pesar de ese momento de sorpresa por parte de Hyun Jin, le dijo que debía seguir el consejo del corazón, no sólo porque lo fuera, sino porque probablemente era buena idea, aunque parecía más bien que era una muy mala. Seung Min tenía sus dudas, y ni siquiera quería pensar en aquel extraño encuentro que le hacía juzgarse muchas cosas. Incluso Chan había alzado ambas cejas cuando se lo dijo, y sólo le respondió que tal vez sería lo mejor.
―Seung Min, necesito hablar contigo. ―El lobo quitó el libro que tenía en la cara para observar a Min Ho de arriba a abajo, que se había acercado a él por voluntad propia, algo que, en realidad, le sorprendió.
Se veía nervioso, sus ojos y los brazos cruzados lo delataban, a pesar de su firme postura y su rostro casi serio. Incluso Seung Min sentía como aquella cosa extraña se extendía de nuevo por su pecho y hacía que sus manos sudaran, así que volvió a cubrir su rostro con el libro, quedándose en esa posición acostada que tenía sobre un banco de un salón que se suponía, estaba cerrado. Se preguntó por un momento como lo encontró, porque tampoco había asistido aquella vez a la sesión de estudios.
―¿Seung Min? ¿Cuál Seung Min? ―preguntó, intentando mantenerse lo más sereno y tranquilo posible, la broma saliendo de sus labios antes de que pudiera pensar en algo mejor y más práctico. Dejó las manos sobre su pecho, queriendo parecer lo más normal posible, aunque sabía que era probable que fuera todo lo contrario.
Ambos se habían mantenido alejados el uno del otro, de nuevo, después de ello, pero, ni siquiera se dirigían la palabra ni alguna mirada, incluso la distancia que los separaba había aumentado sin más. Ji Sung incluso le había preguntado si algo había pasado entre ellos, las estrellas en sus ojos casi apagadas mientras le observaba con preocupación.
―No estoy jugando ―dijo Min Ho, y Seung Min podía imaginar que tenía los brazos cruzados sobre su pecho mientras le observaba con una mueca llena de molestia en su muy expresivo rostro.
―Yo tampoco ―respondió, dando una profunda inhalación, intentando captar el olor de Min Ho. No lo consiguió y, aquello hizo que una molestia muy leve comenzara a formarse.
―Minnie ―Se sorprendió no sólo por el tono vulnerable de su voz, también porque supo que se refería al apodo sin que tuviera que explicárselo―, por favor.
Se quitó el libro de la cabeza sin dudarlo y lo dejó en una de las mesas, dando un suspiro y sentándose, pasando la mano por su rostro, sin saber porque aquel tono tan suave había logrado afectarle tanto. Se detuvo, alzando la cabeza cuando sintió uno de los dedos de Min Ho sobre las ojeras en su rostro, trazándolas con cuidado.
―¿Qué pasó? ―preguntó él, y a Seung Min le sorprendió lo preocupada que sonaba su voz, haciéndole tragar saliva e inhalar de nuevo, captando un poco de aquel aroma que iba a hacer que perdiera su racionalidad.
―Tenía exámenes, así que se podría decir que no he dormido del todo bien ―respondió, manteniendo las manos con firmeza en su regazo, pensando en que no iba a decirle que prefería pensar en él en las noches que dormir. Min Ho asintió, apartándolas después de eso con el mismo cuidado―. ¿De qué querías hablar?
La boca de Min Ho se abrió y cerro, el gesto a Seung Min le pareció adorable, si era sincero, a pesar de que estaba seguro de que esa no era la intención de Min Ho; podía ver como sus dientecitos se veían y como el que era mayor parecía inseguro. Tan cerca de él que podría mirarlo todo lo que quisiera e incluso tocarlo sin mayor dificultad.
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Tensión entre Almas [2Min/SeungKnow]
FanfictionKim Seung Min estaba dispuesto a ser de ayuda entre aquella enemistad entre razas. A él no le gustaba aquel odio que existía aún entre los que se consideraba, eran los descendientes de la guardiana de la luna: los lobos, y, aquellos que eran vistos...