Cap 16

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El enojo que recorrió a Ohm por todo su cuerpo lo expresó por su rostro y principalmente por sus ojos, esos ojos que tanto le gustaban a Fluke.

El mencionado no reaccionó, simplemente miró a Ohm y pasados unos cuantos segundos más intento retirar su mano, cosa que no le fue permitida.

- ¡Maldita sea! Soltó de golpe. Acercó un poco más al pequeño y trató de tranquilizarse, no quería asustar a Pharm, sabía que cuando se molestaba por algo o alguien era muy fácil que los demás le tuvieran miedo solo con verlo. - Pharm. Habló lo más suave y tranquilo que pudo. - ¿Quién te hizó esto?

Fluke no sabía como responder, se había quedado helado. Le había dolido cuando Ohm lo tomó de su muñeca pero ahora que ya la tomaba con delicadeza, Fluke sintió pequeñas corrientes en su cuerpo. El contacto de aquella mano con su piel era maravillosa.

No pudo evitar pensar cómo sería tocar ese cuerpo bien trabajado, se veía duro y tal vez era así de duro en su...

Ohm interrumpió sus pesamientos

- Pharm. Volvió a decir. - Dime quién te ha lastimado de esta forma. Le exigió esta vez.

Ya con el agarre flojo Fluke intentó retirar su mano pero nuevamente Ohm no se lo permitió.

- Escucha Ohm. Debo trabajar y no te preocupes por esto, fue un mal entendido.

- ¿Un mal entendido? Cuestionó

- Sí. No tiene importancia ya.

- Pharm, por más mal entendido que haya sido, nadie tiene derecho de lastimar a otra persona como lo han hecho contigo. Y por supuesto que tiene importancia. Mira como tienes esto.

- Si supieras que no es sólo allí. Murmuró pensando que no lo escucharía.

- ¿Qué dijiste? Preguntó más molesto de lo que ya se encontraba.

- Nada, amm debo irme. Si no trabajo seré despedido. Mintió

- ¿Qué clase de jefe tienes que te hace trabajar cuando estas lastimado y quién sabe en que otras partes más de tu cuerpo?

Ohm se levantó mientras buscaba con la mirada a su objetivo.

- ¿Qué haces? Preguntó Fluke.

- Iré a matar a tu jefe. Dijo

- ¡Oye! No. No lo sabe y no tiene por qué saberlo. Por favor siéntate.

Ohm lo vió a los ojos. Esos ojitos color miel que rogaban que hiciera lo que le había pedido.

No pudo resistir a aquellos ojitos rogones y se sentó otra vez intentando calmarse.

- Pharm, ¿fue por esto que no salías a escena? ¿acaba de suceder?

El mencionado solo asintió. - Hace unas horas. Añadió

- ¿Se lo has dicho a tus amigos?

- No. Y no lo haré. Van a preocuparse si lo hago.

A todo esto Fluke comenzaba a preguntarse por qué estaba dándole explicaciones prácticamente a un hombre del cual solo conocía su nombre y a dos de sus amigos.

- Y lo harían con toda la razón, Pharm. ¿Quién lo hizo?

- Ya dije que no tiene importancia. Además si te lo dijera no podrías hacer nada, ya pasó. Solo déjalo.

- ¡Oh! Bonito. Te sorprendería lo que podría hacer si me dices. Ahora vamos a hacer algo y no vas a decirme que no, o en este momento iré y les diré a tus amigos y tu jefe lo que te ha pasado.

PERDÓN! POR FAVOR PERDÓNAME!Donde viven las historias. Descúbrelo ahora