CAPITULO 13

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Los labios de Alex se juntaron con los de su esposa. Sintió la textura casi sedosa de los labios de Lucía y el sabor a fresas tan delicioso y adictivo. Sentía como todo en su cuerpo comenzaba a tomar vida de nuevo y cuando digo TODO me refiero a todo. Lentamente acarició los labios de la castaña con su lengua pidiendo el permiso para entrar, permiso que consiguió y así profundizó el beso. Sintiendo el calor del interior de la boca de su esposa. Pasó sus manos por la espalda de la castaña y bajó el cierre lentamente mientras deslizaba sus besos por el cuello. Escuchaba los débiles gemidos que escapaba de los labios de su amada y no podía esperar por escucharlos más fuertes y llenos de deseo. Deslizó sus besos a los hombros de su esposa y deslizó el vestido el cual cayó al piso sin problema. Dió un paso atrás para contemplar el hermoso cuerpo de su esposa como mármol y delicado como la seda al tacto. ¿Desde cuándo su esposa era tan sexy? Se preguntó a ver la lencería a juego color negra. Inocentemente se mordió el labio inferior viendo su cintura y subiendo a sus senos.

- ¿Te...Te gusta? - preguntó una tímida Lucía. Alex subió la mirada y descubrió el rostro totalmente ruborizado.

- Eres una Diosa- dijo al pasar las manos por su cintura y juntarla más a ella.

- No...

- Ya sé, ya sé nada de Dios, pero eres tan hermosa, Lu. Que no dudaría que eres una Diosa- besó sensualmente su cuello arrancando un gemido de Lucía.

- ¿Te aprieta? - preguntó Lucía bajando la mano hasta el pantalón de Alex, desabrochando la correa y el pantalón. - te ayudo- si bien aún no terminaba de perder su timidez ya iba avanzando más. El pantalón de Alex cayó al suelo, ella rápidamente sacó sus zapatos y pateó el pantalón, luego sacó su corbata y Lucía casi arrancó su camisa. - Te amo, Alex - dijo para volver a besarla.

Alex amaba a su esposa y como poco a poco se abría más a la experiencia sexual con ella. Sintió las manos de su esposa posarse sobre sus senos y ella misma soltó un gemido al sentir las caricias. Le sacó el sostén dejando libre los de Lucía y lentamente la recostó sobre la cama. Bajó sus besos hasta llegar a sus senos y acariciarlos con sus labios, sin morderlos ni nada solo pasando sus labios por ellos. Sentía como la piel de Lucía se erizaba por su tacto sobre ellos. Así continuó bajando y bajó su ropa interior.

Continuó rozando sus labios sobre la piel sensible de su esposa disfrutando ver como se retorcía bajo ella, con sus ojos cerrados y apretando las sábanas. Era inimaginable la humedad en Lucía cuando aún ni comenzaba.

- Al... por favor- suplicó la castaña.

- No... no supliques, no lo tienes hacer- contestó Alex para besar tiernamente sus labios y bajar a su sexo.

Comenzó a mordisquear y succionar el pezón erecto del seno derecho de Lucía. Su mano izquierda estaba acariciándolo con fervor. Bajó su mano derecha hasta la vulva de Lucía y pasó sus dedos sobre los pliegues húmedos de su esposa, los comenzó a mover lentamente de arriba hacia abajo sobre ellos sintiendo como la cadera de la castaña se movía con ella. Posó sus dedos sobre aquel botón que comenzaba a hincharse y dió fricción en él. Los gemidos de Lucía se comenzaron a escuchar por toda la habitación. Alex comenzaba a sentir como su entrepierna dolía atrapada dentro de su bóxer. Al sentir la humedad entre los pliegues de Lucía no pudo evitar penetrarla con dos de sus dedos. Un gemido nació desde lo profundo de la garganta de Lucía mientras arqueaba su espalda. Sintiendo todo el placer que le generaba su esposa. Mordió su labio inferior sintiendo como la penetraba con sus dedos y sus labios cambiaban de pezón para continuar su tarea. Bajó su mano hasta atrapar lo que quería realmente.

- Te aprieta- volvió a decir Lucía mientras tocaba el miembro de su esposa con su mano.

- Ahhh, mi amor- Gimió Alex soltando el seno de Lucía y acelerando los movimientos de su mano.

CORAZÓN CONTRA TODO - (Luciale) Donde viven las historias. Descúbrelo ahora