Los siguientes días transcurrieron con normalidad, a excepción de que Ezequiel no vio a Aris, pudo escuchar por sus otras compañeras que aún iba pero sólo en horas en las que Ezequiel se encontraba fuera del restaurante comprando suministros o llevando de vez en cuando documentos. El dueño del restaurante estaba enojado y fue muy duro con Ezequiel después de que el grupo de chicos rompió unas cosas. Constantemente se la pasaba fuera de un lugar a otro. Al terminar la semana por fin pudo respirar tranquilo y estar pacíficamente atendiendo a los clientes.
—Hoy te ves muy feliz.
Ezequiel miraba por el rabillo del ojo a su amiga mientras limpiaba una de las mesas
—¡O-oh! ¡Sí!— respondió sorprendida y se tocó las mejillas con ambas manos —¿Se nota mucho?
—Todas parecen estar hablando de ello. ¿Pasó algo mientras no estaba?
Gabriela parecía muy feliz que Ezequiel le preguntara, era una chica muy expresiva pero dudaba mucho en expresar sus emociones cuando no es solicitado. De pronto explotó de emoción.
—¡¡Saldré con alguien el fin de semana!!— dijo tratando de contener su voz —Aún no quiero hacerme ilusiones por ser la primera cita pero es un candidato prometedor.
—¿Quién es? ¿Lo conozco?
—Tal vez.
Ver a Gaby tan feliz conmovió a Ezequiel, era la única amiga que había hecho desde que salió de rehabilitación y lo apoyaba en mucho.
—Espero que me lo presentes pronto.
—Cuando sea mi novio lo haré.
Mientras hablaban, una persona desconocida llamó la atención de Ezequiel tocando ligeramente su hombro con pequeños golpecitos, el chico se giró. Al mirar atrás de él se encontró con un grupo de chicas de las cuales sobresalía una en especial por estar a un paso delante del resto, era la chica que celebró su cumpleaños días atrás. Se veía extremadamente nerviosa y su voz temblaba.
—Z-zequi. Emm... y-yo— se giró a sus amigas y ellas asintieron en apoyo. —P-pronto habrá una fiesta y... me preguntaba si querías ir.
—A-ah... yo-
—¡Claro que irá!— se apresuró a contestar Gaby, evitando que Ezequiel se negara.
El rostro de la castaña se iluminó
—¿Qué día es?— continuó Gaby
—Este sábado.
—Muy bien, ahí estará.
Antes de darse cuenta de lo que pasaba, Ezequiel ya tenía una cita con una chica desconocida.
—¿Qué fue eso?— reclamó una vez que las chicas se fueron del lugar.
—Un poco de ayuda amorosa, agradéceselo. Parece que le gustas a esa chica, no se verían mal juntos.
—P-pero... yo-
—Nada de peros, necesitas hacer otra cosa que no sea trabajar, eres joven. Diviértete un poco. Si consigues una novia podríamos tener una cita doble la próxima vez.
En realidad Gaby estaba muy preocupada por Ezequiel, su intuición le exigía hacer algo por él.
El sábado llegó más rápido de lo normal, los nervios de Ezequiel aumentaban con cada día que pasaba. No sabía si realmente debía ir, habían pasado años desde la última fiesta a la que asistió. ¿Cómo debía vestir? ¿A qué hora? ¿Es el cumpleaños de alguien? ¿Debería llevar un regalo?
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Please... Save me... (Yaoi/Gay)
Teen FictionEsta historia es Yaoi/Gay si no te gusta este género, no lo leas ¿Cómo se supone que debe ser la vida después de dos intentos de suicidio? Lo único que lo detiene de intentarlo de nuevo es la posibilidad de fallar una tercera vez. Ezequiel queda es...