Él la veía. Tenia las claviculas marcadas, sus pequeñas manos sostenían los pétalos marchitos. Un océano salado inunda el hermoso bosque que se escondía en sus ojos. El universo infinito de su cabellera estaba desapareciendo. Dejó de ver el fuego en ella. Se estaba extinguiendo. ¿Cómo era posible? Él con sus caricias se había encargado de ser la gasolina para mantener viva la llama. Se desvanecía y no podía hacer nada. Le pedía disculpas. Rogó de rodillas que se quedara. Tomo sus huesudas manos y las puso en su rostro. Quería volver a sentir ese cariño pero se encontraba fría como un témpano de hielo. Levantó la mirada y ella se permitió relagarle una sonrisa desabrida. La pequeña dama cerró los ojos y el observó como su eterna amada se estaba volviendo cenizas. Lloró, como nunca lo había hecho. Que sería de él sin ella. Sin su mundo.
✨Pingui✨
