Una Mentira
POV MARTINA
No estaba segura si decirle la verdad era lo correcto, tenía miedo de cómo podría reaccionar, temía por su desaprobación, porque si, él aún me gustaba, y mucho, sorprendentemente Marcus hizo que por unos minutos me olvidara de toda la mierda que estaba pasando entre Felix y yo, me hizo sentir bien, me hizo sentir normal. Pero ahora que lo tengo justo en frente, eso se ha ido totalmente, mi valentía salió despavorida en el momento que vieron sus ojos, no, no quería perderlo, y no me permitiría sufrir por él. Pero, soy demasiado egoísta, solo quiero mi bienestar, pero no pienso en el mal que le le estoy haciendo a esos dos chicos, que lo único que hacen es demostrarme su cariño sincero, lo último que quiero es verlos sufrir, o hacerlos sentir mal por culpa de mi estúpida obsesión con el chico lindo y rico del instituto. Cobardemente miré hacia al frente, tratando de evitar su mirada, debatiendo si decirle o no la verdad.
- Ey, estoy esperando. -Dice él, sacándome rápidamente de mis pensamientos. En su rostro hay una hermosa sonrisa, que se desvanecerá después de que le diga la verdad-
- Lo siento, estaba perdida en mis pensamientos.
- Lo noté -lo miro fijamente, y él me sonríe-
- ¿Qué harías si te dijeran que Sofia no es la persona que tu crees que es?
- Pues, -él me mira confundido- ¿a qué se debe esa pregunta?
- Solo responde.
- Me daría rabia, el ser engañado no es bueno, me gusta que me hablen con la verdad.
- ¿Qué sientes por ella? -Él suspira y mira al frente, dato importante por si no se han dado cuenta, estamos en el auto pero él ha parado, solo para proseguir con esta conversación-
- La verdad no lo sé, hace unos días sabia perfectamente lo que sentía, ella era la mujer ideal para mi, pero, últimamente hay otra chica que me hace sentir diferente. -Él suspira- No sé cuál de las dos me gusta y tampoco sé qué es lo que debería de hacer.
- ¿Quién es la otra chica?, claro, si se puede saber -Él me mira y suspira- Perdón, no somos tan cercanos y estoy aquí preguntándote cosas que no son de mi incumbencia.
- ¿Enserió quieres saber quién es la otra chica-
- Si -Digo mientras asiento con la cabeza, solo quiero saber quién es la otra zorra que se le está metiendo por los ojos a Felix-
Él me mira fijamente y luego procede a dejar un corto beso en mis labios.
- ¿Qué haces? -Me separo de él confundida-
- Sé que estoy haciendo mal, eres la chica de la cual gusta mi mejor amigo, pero no sé que es lo que me está pasando, desde que él se acercó a ti, una sensación de celos llegó a mi, me sentía demasiado confundido, porque estaba completamente seguro de que era Sofia la mujer de mi vida, y solo bastó con que llegaras tú para poner mi mundo patas arriba y dejarme mal con tan solo una sonrisa. Mi forma de alejarme y evitar ese sentimiento fue tratarte mal, y sé que no es una buena manera de hacerlo ya que al final serías tu la que terminaría mal, pero fue lo único que sé me ocurrió en ese momento, pero cuando vi que no te dejabas intimidar de mi, en vez de desaparecer ese sentimiento creció cada vez más, y ya no sé como ocultarlo.
Estaba totalmente sorprendida, no sabía que hacer, era yo la chica que rondaba por su cabeza, ahora menos que le digo la verdad, lo perdería totalmente, de las dos formas, mi única opción es dejar que se enamore totalmente de Martina y deje a un lado a Sofia, pero ¿y Marcus?, él ha sido muy bueno conmigo, y no sería justo hacerlo sentir mal, agh, no sé que hacer, estoy muy confundida.
- Si, lo sé, te dejé totalmente sorprendida, sé que no sientes lo mismo que yo, él que te gusta es Mar. - No lo dejé terminar la oración ya que estampé mis labios contra los suyos-
Era un beso profundo y tierno. Cada vez se intensificaba más, en ese beso demostramos lo mucho que necesitábamos esto. Él siempre me había gustado, y aunque ya lo había tenido, no había sido de la mejor manera, ahora todos mis sueños se están cumpliendo, pero está vez no como Sofia, sino como Martina. Me encuentro encima de él, dando besos húmedos por todo su cuello, sus manos viajan por toda mi espalda, para luego separarse un poco de mi y preguntarme:
- ¿Estás segura de esto?
Le respondí con un beso, estaba totalmente segura de lo que estaba haciendo, si, me sentía algo mal por Marcus, ya que él también me gustaba, pero necesitaba saber cuál de los dos me hacía sentir mejor.
Felix procede a subir un poco mi falda mientras que yo desabrocho su pantalón, lo bajo un poco junto con su bóxer y luego introduzco su miembro en mi zona íntima, doy pequeños brincos, aquí ya no existe dolor, los intensificó cada vez más, mientras que mis labios atacan los suyos, el sonido de piel con piel es único, se siente bastante bien sentirlo de nuevo dentro de mi. Los gemidos de ambos son bastante notorios, algo ruidosos a decir verdad, es algo único, se siente como si su miembro encajara a la perfección en mi intimidad, me provocaba una sensación de placer bastante fuerte, y me gustaba saber que le provocaba lo mismo a él, ¿cómo lo sé?, porque sus gemidos me lo dicen todo. Luego de unos minutos este se viene dentro de mi, lo bueno es que estoy planificando, ya que en ninguna de las ocasiones en las que he tenido sexo he utilizado condon.
Ambos tratamos de regular nuestras respiraciones, su miembro sigue dentro de mi intimidad, doy un corto suspiro y lo miro, me encuentro con sus ojos, esos lindos ojos verdes que me vuelven totalmente loca.
- Nunca pensé que podríamos llegar a tener sexo.
- Créeme, yo menos. -Él me sonríe-
- Se sintió bien, y te aseguro que esto no va ayudarme en mi misión.
- ¿Y cuál es esa misión?
- Olvidarme de ti, eres la chica de mi mejor amigo, y no puedo traicionarlo de esa forma.
- Lo sé, esto es bastante difícil, pero no podemos ocultar lo que ambos sentimos.
- ¿No sientes nada por él?
- Si, pero al igual que tu, estoy confundida, y esto no me ayuda para nada.
- Fue bueno, pero siento que esto no está bien.
- No lo está, pero no podemos negar lo que sentimos.
- Claro que no, pero es mi mejor amigo, entiéndeme, no pienso perder una amistad de más de 7 años solo por una mujer, me gustas mucho, si, pero él es mi hermano, siempre ha estado para mi, no puedo traicionarlo de esa manera.
- ¿Solo querías acostarte conmigo?
- No es eso.
- Claro que lo es, solo querías tener algo de sexo para después decirme que no quieres perder a tu mejor amigo, y hacerme sentir utilizada, eres un idiota. - Me bajo de sus piernas para luego proceder a acomodar mi ropa interior y mi falda.-
- No quiero que pienses mal de mi.
- ¿Me podrías llevar a mi casa?
- Está bien. - Él se acomoda los pantalones para luego emprender el camino hacia mi hogar-
Luego de varios minutos en un incómodo silencio llegamos a mi casa y procedo a bajarme del auto, dándole un gracias que para nada fue dulce. Él se baja del auto y me sigue.
- No quiero que esto quedé así.
- ¿Esto? ¿Qué es esto?
- Pues lo que hay entre nosotros.
- No te equivoques Felix, no hay un nosotros, tu te encargaste de eso.
Sin más que decir entré a mi casa y no deje que él me dijera una palabra más. Me duele todo esto, pero lo que más me da rabia es como fui de estúpida y me dejé utilizar, solo fui un polvo para él, y yo como tonta caí en su juego solamente porque creí en sus palabras, en todas las malditas mentiras que me dijo en tan solo unos minutos, me siento como una mierda, un juguete sexual que fue utilizado para luego ser desechado.
Emprendo camino hacia mi habitación, para luego cerrar la puerta y tomar mi celular para poder llamar a mi mejor amiga.
Después de una larga llamada en donde me dijo varias cosas que eran ciertas, y que dolían demasiado, me acuesto a dormir, no quiero pensar más en esto.
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Él Y Mi Otra Yo
RandomHacerte pasar por otra persona solo por pasarla bien y no perder a tu crush, si, se que suena muy idiota, pero esa era una muy buena salida para todos mis problemas, tenía dos vidas, una en la que él me amaba y otra en la que me odiaba, nunca pensé...