Cap 2, parte 2

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Annie Rousseau-.

–¿por qué tarda tanto?– pregunta Edwin tomando un sorbo de su whiskey –no seas impaciente cariño, recuerda que puede venir exhausto– dije sacándome mis guantes de tela para ponerlos en mi bolso de mano –Kim!– dice Edwin alzando su mano para que este lo vea. Taehyung se acercó de apoco, tenía su pelo más desordenado de lo usual –disculpen la tardanza, tuve unas cuantas entrevistas después de la exposición– se sienta en la silla a la punta de la mesa –Kim, fue un completo éxito. Vi como todos se deleitaban con tu trabajo, buen trabajo– dice Edwin dándole palmadas en su hombro. Me gustaría decirle alguna que otra palabra de aliento a Taehyung pero Edwin es un tanto celoso en cuanto a hombres –¿van a pedir algo?– pregunta el mesero –oh yo solo quiero una copa de vino, tráigame de su vino más caro– dice Taehyung inexpresivo –a mi tráeme otro whiskey y un plato de pasta con pomodoro– dice Edwin –di por favor...– le susurré a Edwin en el oído –oh, si, por favor– ríe pero ninguno si quiera sonrió –¿y usted?– me pregunta el mesero –tráeme un vino por favor– sentí una pequeña patada de parte de Edwin por debajo de la mesa –¿del mismo vino que el señor?– pregunta el mesero –si, por favor– dije erguida, como si no me estuviera dando cuenta de las miradas de Edwin.
El mesero se retira y yo di un suspiro –ya sabes que no me gusta cuando tomas alcohol, menos en una mesa de hombres, ¿que no tienes una pizca de respeto Annie?– pregunta enojado y esta vez es Taehyung quien da un gran suspiro –Edwin, ¿desde cuando se celebra algo sin alcohol?, a mi parecer suena más irrespetuoso festejar algo tan importante como esto con un vaso de jugo– dice riendo entre dientes, no me gusta victimizarme pero se que Edwin haría una gran escena si digo algo al respecto –solo por esta noche– dice Edwin con una mirada amenazante. La verdad Edwin se dejaba llevar cuando Taehyung estaba presente, se sentía inferior junto a él, bueno, alguien tenía que hacerlo poner los pies en la tierra.

El tiempo pasó. Edwin se emborrachó, comenzó a bailar con distintas mujeres como es usual –deberías hacerte respetar más Annie– dice Taehyung sacando un cigarrillo –no tienes idea de nada Kim– bufé mirando hacia Edwin quien estaba con una mujer en el centro del salón –es tu esposo, tu compañero de vida, no puedes estar toda la vida a sus riendas– yo asentí sin importancia a lo que estaba diciendo Taehyung. ¿Que sabe el acerca del matrimonio?, soy mujer y la sociedad dice que debo de servirle a mi marido. Aunque claramente no lo quiera así y a veces me hago "la mujer moderna" y sea irrespetuosa con Edwin, simplemente no está bien, no quiero ser rechazada socialmente.

Llegó Edwin a la mesa repleto de sudor y olor a alcohol –Taehyung, se me olvidó decirte que adoré la pintura de la mujer desnuda, es simplemente majestuosa, ¿quien es la mujer?, deberías presentármela– dice riendo, se veía terrible –Respeto la privacidad de las señoritas con las que estoy querido amigo, tan solo deberías de aprovechar el cuerpo de tu mujer– dice Taehyung riendo entre dientes –tiene los senos caídos, el otro día ví que tenía una especie de cicatriz en su muslo...– interrumpí a Edwin –que descarado e insolente eres Edwin Rousseau– sentí que mi sangre hervía, ¿quien era él para hablar así de mi cuerpo?, si la del cuadro soy yo.
Agarré mi bolso de mano y me marché de la mesa. Salí rápidamente del restaurante para así irme a mi habitación.
Abrí la puerta del cuarto y lancé lejos mi bolso –hijo de puta, no dejare que siga faltándome el respeto– bufé en voz alta. Sentí un nudo en la garganta, me agaché lentamente al suelo y rompí en llanto.



                                 ***



La noche pasó y a suerte mía, Edwin no llegó nunca a la habitación.
Me di una ducha rápida, quiero adelantar mi vuelvo de vuelta a New York para hoy mismo. Ha sido el peor viaje de mi vida.

Salí de mi habitación y baje a la habitación de Taehyung, debía pedirle algunos favores.
Toqué la puerta, nadie respondía. Toqué unas tres veces más y ahí estaba Taehyung. Con el pelo despeinado, sin ninguna camisa y pantalones de dormir –que destruído te ves Kim– dije entrando rápidamente a su habitación dejando a Taehyung detrás –¿que haces acá princesa?– pregunta cerrando la puerta –quiero irme hoy a New York, el problema es que no se como hacer los trámites, nunca antes lo había hecho– dije sacando un cigarrillo de mi bolso –pero si fuiste a Inglaterra hace unas semanas, deberías de haber aprendido a hacer los trámites de vuelo– dice sentándose al lado mío –el trámite de vuelvo los hizo el esposo de una de mis amigas, yo no sé cómo hacer ese tipo de cosas– me siento un poco frustrada, lo único que quiero es tranquilidad en mi casa –puedo pedirle a Jun que haga tus trámites– sentí su dedo ondulando mi pelo, yo sé cuanto le gusta mi pelo rubio y rizado –de verdad te lo agradezco demasiado Kim– le di un beso en la mejilla para así marcharme de la habitación –¿quieres que vaya contigo en el avión?– me pregunta –no te preocupes, estaré bien, bastante bien sin Edwin– ambos reímos –si, fue un completo hijo de puta ayer, lo siento mucho– dice acercándose a mi –siempre es un hijo de puta– bufé. Sentí que Taehyung puso sus manos alrededor de mi cintura. Yo puse mis brazos al rededor de su cuello y me dió un cálido abrazo. Uno que llevo esperando de hace mucho tiempo –mereces más que eso Annie– susurra Taehyung en mi oído –lo sé– asentí y él empezó a acariciar mi nuca –mereces a alguien que adore tu cuerpo, tu alma, tu energía. Que destaque tus virtudes y que no te humille, eso es lo que mereces Annie Hawkins– dice Taehyung. No recuerdo cuando fue la última vez que alguien me trataba por mi verdadero apellido. Siempre me reconocieron como Annie Rousseau, la esposa de Edwin Rousseau. Condené mi vida ante eso. Ya nadie me trata como Annie Hawkins –eres adorable Taehyung, gracias por ser un gran amante– reí débilmente, pues, el ambiente era un tanto penoso –mi vuelo de ida de Ámsterdam sale mañana, ¿no quieres esperar un poco para irte a New York conmigo?– dice y yo asentí –quizás así se sienta más seguro Edwin– dije separándome del abrazo –entonces tienes que estar tranquila hoy, yo hablé con Edwin cuando te fuiste de la mesa ayer– dice yendo a buscar su ropa a su gran bolso de mano –no tienes que decirle nada a ese idiota, estaba tan borracho– de nuevo sentí ese nudo en la garganta que no me dejaba hablar –eres un privilegio como mujer, Annie Hawkins– quede helada al escucharlo decir tal cosa –¿q q qué estás diciendo Kim?– los nervios se me veían a flor de piel –eso fue lo que le dije, la verdad estaba tranquilo cuando le hable. Creo que logro entender mi punto ante todo esto. Mira, no tengo intenciones en meterme en sus asuntos, ustedes son un matrimonio pero tan solo me nació decirle tales palabras– dijo llevando su ropa al baño de la habitación –gracias Taehyung– dije antes de que cerrara la puerta del baño –no hay de que, princesa. Edwin debe de estar esperándote en la recepción– me guiña un ojo y finalmente cierra la puerta de su baño. ¿Por que Taehyung es tan coqueto con las mujeres?.

Dream Lover -Kim TaehyungDonde viven las historias. Descúbrelo ahora