Cap 2, parte 3

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Kim Taehyung-.

Me alisté para ir al aeropuerto junto a Jun y Annie, sentía estrés al tan solo pensar acerca de todo el trabajo que tengo pendiente en New York.

Jun bajó mis maletas a la recepción y ahí estaba Annie junto a Edwin, saludé a ambos –cuida bien a Annie, nunca ha estado tanto tiempo sin mi– me dice Edwin –yo me puedo cuidar sola cariño, el señor Kim estará muy ocupado con su trabajo, ¿no es así?– dice Annie tomando la mano de su marido –me encargaré de que no le falte nada– le dije firmemente a Edwin y este asintió.
El ambiente era algo extraño, nunca había visto a esos dos tan cercanos, Annie era bastante arisca con el la mayoría del tiempo y ahora lo abraza y lo besa. Pero bueno, de eso se deberá de tratar el matrimonio, ¿no?.
–el taxi llegó– dice Jun llevando las maletas al automóvil –te extrañaré mucho querida, cuídate, te llamaré de vez en cuando– le dice Edwin a Annie –yo igual te extrañaré, nos vemos– se despide ella con un beso –nos vemos Edwin– me despedí yo también.
Entramos todos al taxi, Jun fue junto al conductor y Annie conmigo en los asientos de atrás. La mayor parte de la trayectoria hacia el aeropuerto fue un profundo silencio.
Llegamos al aeropuerto y Jun se iba a encargar de todos los papeles y documentos para abordar el avión en unas 3 horas. Mientras tanto nos sentamos en unos asientos junto a Annie. Estaba bastante callada, de verdad había una vibra rara en ella.

–¿tienes hambre?– le pregunté y ella negó con la cabeza –es temprano, deberíamos desayunar algo– dije de nuevo pero no respondió nada. Pare de insistir, era completamente innecesario.

Las horas pasaban y ya llegó nuestro turno para abordar el avión. La azafata nos indicó a cada uno de nosotros los asientos. Me toco al lado de Annie y a Jun le tocó dos asientos más atrás.
Me puse mi cinturón y Annie también se puso el suyo. Se veía muy distante.
–mira si estás incómoda por algo, puedo cambiar de asiento con Jun– le dije en voz baja –no estoy incómoda, tengo que hablar contigo pero no es el mejor momento, lo siento– susurra en voz baja y yo tan solo asentí –¿desean algo para beber o comer en el transcurso del viaje?– nos pregunta la azafata –tráigame de su mejor vino por favor, hermosura– le dije –yo no quiero nada, gracias– dice Annie. La azafata se va y yo levanto la ventanilla del avión que ya había despegado. Saqué mi cámara y comencé a sacar unas cuantas fotos del hermoso paisaje que se contemplaba desde acá arriba.
Sentí la mano de Annie en mi muslo –es solo una turbulencia, Annie– reí entre dientes pero ella solo se veía asustada. Guarde mi cámara y empecé a acariciar la mano de Annie pero ella sacó rápidamente su mano de la mía –no es correcto– susurra –nada de lo que hacemos es correcto– vuelve a decir –lo sé cariño, veo que tienes mucho que decirme cuando lleguemos a New York– reí sarcásticamente.
La azafata llegó con una copa y el vino que le pedí –muchas gracias, preciosa– recibí la copa y se retiró.

Las horas pasaban y aunque Annie se estaba comportando muy arisca, se encontraba durmiendo en mi hombro.
Yo sé que deberíamos dejar todo, sé que si Edwin supiera que somos amantes querría destruir mi carrera, sé que si sucede eso Edwin querrá investigarme y ahí es cuando mi mundo podría derrumbarse. Pero hemos intentado muchas veces dejar de vernos y es simplemente imposible. Sé que soy un hombre solitario, y sentimientos hacia Annie no tengo. Pero hay una cierta fuerza de atracción cuando se trata de esta chica.

Llegamos a New York y habían aproximadamente 15 periodistas esperándome en la salida del aeropuerto –¿que es todo esto Jun?– le pregunté –la noticia de tu éxito en Ámsterdam se ha expandido por casi todo el mundo– dice sonriendo pero a mi me preocupaba la situación en la que me encontraba. No soy una celebridad de Hollywood –Kim yo me iré antes que tú, no te deberían ver conmigo– dice Annie inexpresiva agarrando su maleta de mano –está bien– asentí –nos vemos– se despide yéndose por la salida amontonada de periodistas, a suerte suya la dejaron pasar sin problema. –hará lo siguiente, responderá dos o tres preguntas pero no más que eso, es bueno generar intriga, ya llame a un taxi así que tan solo hay que esperar a que llegue y salimos. Tiene que ser rápido todo, a estos periodistas no les importa nada más que sacar una buena foto para las portadas y un gran eslogan que diga algo imprudente, por eso tiene que ser bastante consecuente con las respuestas– dijo Jun y yo asentí.

Dream Lover -Kim TaehyungDonde viven las historias. Descúbrelo ahora