Capítulo 33

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Aria

Aparco el coche en uno de los aparcamientos que hay en frente de la entrada del bufete, me bajo y cierro con llave el coche y me dirijo a la entrada. Cuando estoy esperando al ascensor pienso en pasar primero a coger un café a la cafetería así que cuando llega el ascensor subo hasta la planta de la cafetería. Mientras mi capuchino se está haciendo me viene a la mente el incómodo momento a la hora de despedirme de Spencer ayer, fui una imbécil por marcharme así y dejarlo con la puerta en las narices así que tengo que ir a disculparme, saco otro café para él antes de ir hacia su despacho.

Cuando el ascensor abre las puertas me dirijo hacia el despacho de Spencer por el pasillo, antes de llegar paso por delante del despacho de Deiton y lo veo haciendo algo en su ordenador, no me ve así que adelanto el paso, llego a la puerta de Spencer y pico como puedo, ya que con los dos cafés en la mano no es que sea muy fácil la verdad, y de dentro del despacho escucho como me da permiso para que pase.

- Aria, que sorpresa.- me dice Spencer levantándose de su silla y acercándose a mí.- Déjame que te ayude.- coge uno de los cafés que tengo en mis manos.

-Es para ti, porque quería pedirte perdón por la despedida de ayer, estuvo mal por mi parte irme así, pero no sé que me paso, lo siento mucho de verdad.- le digo arrepentida por lo que hice.

-Tranquila, está todo bien en serio.- me dice mirándome a los ojos, pero yo aparto la mirada avergonzada, entonces él me coge la barbilla para que le mire también.-Hey, mírame, está todo bien en serio.- me dedica una sonrisa.

-Seguro?- digo sin estar muy convencida todavía.

-Sí.- suelta una pequeña risa.- Fue una tontería, no le des tanta importancia anda.- me sonríe y veo como se acerca y me da un pequeño beso en los labios al que yo correspondo y los dos sonreímos.

-Tienes razón, bueno no te molesto más, puedes seguir haciendo lo que estabas haciendo, nos vemos luego.- me dirijo a la puerta, pero Spencer agarra mi brazo y me gira hacia él.

-No me molestas Aria, podrías quedarte aquí conmigo si quisieras.- me dice y me sale una pequeña risa nerviosa.

-Sabes que sí que me quedaría, pero tengo que trabajar igual que tú, así que me marcho, hasta luego.- le digo dándole un corto beso en los labios y salgo del despacho antes de que pueda frenarme.

Doy un leve suspiro cuando cierro la puerta detrás de mí y me dirijo hacia mi despacho, pero en cuanto doy un par de pasos, alzó la vista y veo a Deiton apoyado en la puerta de su despacho mirando hacia donde yo estoy. ¿Acaso me estaba espiando?

Avanzo por el pasillo e intento no mirarle, pero sé que su mirada sigue cada paso que estoy dando. Llego a la puerta de mi despacho y entro en él, empujo la puerta con el pie para que se cierre, pero no escucho como lo hace, así que me giro y veo a Deiton como la está cerrando.

-Que haces Deiton-le pregunto cuando se gira para mirarme y hace el intento de hablar, pero se detiene, veo como su mirada recorre mi rostro, pero se detiene en mi cuello donde tengo puesto el colgante que me regaló Spencer. Me pongo incómoda por la forma en la que lo está mirando, entonces, como acto reflejo lo cojo, me lo meto por dentro de la camiseta que llevo.-Por cierto, qué hacías en tu puerta mirándome hace un momento, acaso me estabas espiando?- digo para acabar con este silencio incómodo que se ha formado.

-No, no te creas tan importante.- me dice acercándose a mí a lo que yo retrocedo chocándome sin querer con mi escritorio.

-¿Qué haces aquí? .- le digo para que esta conversación sea lo más corta y rápida posible, no me apetece hablar con él, además por lo ocurrido el otro día en su coche.

-Solo venía a avisarte de una cosa.- contesta acercándose más a mí y su mirada sigue fija en mi cuello.

-¿Sobre qué?- digo y ante su cercanía el corazón se me acelera sin darme cuenta.

- Qué es lo que tienes hay.- me pregunta sin contestar y veo como alterna la mirada entre mis ojos y mi cuello.

-¿Hay donde?- le contesto en un susurro, ya que estamos a centímetros de distancia por culpa de mi escritorio.

-Aquí.- la respiración se me corta cuando siento el tacto de sus dedos tocar la cadena del colgante, me mira fijamente mientras que con uno de sus dedos saca lentamente el colgante de debajo de mi camiseta y lo sostiene con una de sus manos para poder mirarlo mejor.- Nunca te lo había visto puesto, es nuevo?

-Si..iii.. es nuevo, de hecho es un regalo.- le digo con la voz entrecortada.

-Un regalo.- me pregunta extrañado y se aparta un poco de mí.

-Si.-

-Puedo saber de quién?- me dice con algo de curiosidad en su pregunta.

-De Spencer.- me arrepiento al instante de decirlo, porque se que Deiton va a preguntarme sobre ese tema.

-No se porque, pero me lo esperaba.- dice con una sonrisa de lado.- Es normal que si no te puede conquistar con solo hablar contigo tenga que recurrir a los regalos caros para que le hagas algo de caso.

Al escuchar esas palabras los nervios desaparecen y ahora el enfado se apodera de mí.- Para tu información, Spencer no me ha comprado con ningún regalo, empecemos a salir antes de que me lo regalara.

La cara que tenía de chulería se le cambia a una de sorpresa, pasan unos segundos en los que intuyo que está procesando la información que le he dicho, ahora su cara se endurece y su mirada se oscurece.

-Pensaba que no te gustaba.-me dice acercándose a mí.

-En ningún momento dije que no me gustara.- me cruzo de brazos para que no pueda acercarse mucho más a mí.

-Entonces, porque en vez de tener esos momentos conmigo no los has tenido con él?- me dice y su pregunta me descoloca y no se que contestar.

-¿Qué momentos?-

-Quieres que te los recuerde.- se acerca lentamente a mí.

-Adelante.- le sostengo la mirada restándole.

-Muy bien, por dónde empiezo.- pregunta sosteniendo su cabeza con una mano.- En la cocina de la fiesta de Brandon, en el jacuzzi del motel, en la discoteca, en el ascensor el otro día, en mi coche el día en que Dylan te invito a comer. Sin contar los momentos que hemos tenido de acercamiento, tanto que pude notar que estabas muy nerviosa.- me sorprende que se acuerde de todos esos momentos.

-Para mí esos momentos no significan nada, pero si tú les das la importancia que no tienen eso es tu problema no el mío.-

-Se que estás mintiendo.- me dice con una sonrisa de lado.

-Y porque estoy mintiendo.- pregunto cansada de esta conversación absurda.

Me mira fijamente mientras acelera el paso y se queda a centímetros de mí, solo nos separan el hueco que dejan mis brazos al tenerlos cruzados. Inclina la cabeza hacia un lado y se inclina hacia mí acercándose a mi oído, noto como su cara roza mi mejilla ante su acto.

-Porque se te notaban las ganas que tenías de besarme.- susurra. Se aparta de mí dedicándome una sonrisa de victoria y desaparece de mi despacho.

No se si me molesta más que Deiton me haya dejado sin palabras o que tenga la razón en lo que ha dicho.


***


Nota de las autoras:

Holaa, esperamos que os haya gustado :)

¿Qué creéis que sienten el uno por el otro en estos momentos?

Besos,

N y R

Sensaciones entrelazadasDonde viven las historias. Descúbrelo ahora