Luego de una guerra por el poder, los clanes se independizaron.
Al norte, los Kim se quedaron con las Tierras del Agua, formando alianza con los Jung que poblaron las Tierras del Aire.
El indómito sur lo gobernaron los Jeon, quedándose con la Tierra...
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Taehyung abrió la puerta de su departamento lanzando la chaqueta lejos mientras entraba, caminó con el ceño fruncido hasta llegar al sillón y lanzarse allí.
La conversación con Namjoon seguía retumbando en cada espacio de su cabeza.
En serio no entendía a su hermano, no entendía nada. Peor aún, ir a esa casa y encontrarse con la esposa de su difunto padre. Cada vez que se encontraba con esa mujer algo en la piel le quemaba.
Y es que para nadie de la familia era un secreto la tensa relación que ambos tenían, la omega de su padre no lo quería, para ella siempre la imagen de Taehyung sería el vivo recuerdo del pequeño gran desliz del alfa.
Taehyung bufó en su lugar, el solo pensar que en una hora más tendría que pasar a buscar a ese omega se le revolvía el estómago ¿Por qué no se negaba? Por que quizás, muy dentro de su interior no le podía decir que no a su hermano, porque era la única familia que tenía y de alguna forma quería agradarle.
¿Namjoon se aprovechaba de eso?
A Taehyung no le interesaba y tampoco se pondría a averiguar. Por el momento estaba bien así, no quería nada más.
A regañadientes se levantó del sillón caminando por el salón hasta que llegó frente al ventanal que daba hacia el mar. Soltó un largo suspiro mientras apoyaba una de sus manos en el marco del ventanal.
Y es que a pesar de todo, a pesar de su indiferencia y de su temprana independencia, porque claro nunca pudo vivir con su padre y hermano bajo el mismo techo de la esposa del alfa, siempre vivió con un constante miedo a que toda esa frialdad que sentía se volviese parte de él.
Siempre estuvo buscando escasos momentos de calidez, pero siempre al mínimo contacto salía huyendo.
La única persona que podía hacer algo con él era Hoseok, era al único que si lo pensaba, podía darle acceso a un espacio de su vida, pero al parecer eso el beta lo sabía, ya que el no quería. Según el era o un todo o no era nada.
Y eso el beta se lo dejó en claro la última vez que compartieron un poco más de cercanía. Aunque de todas maneras, Taehyung no le dejaría de insistir.
Porque Taehyung en ocasiones sentía frío, pero no cualquier frío, uno que le calaba en lo más profundo y dolía.
Miró su reloj de pulsera notando así que era casi la hora de partir, llevó una mano hacia su cabello caminando hasta su habitación para darse un baño y así poder salir.
Cuando ya estuvo listo, tomó su teléfono, llaves y billetera para así salir de su departamento en dirección al hotel donde se alojaba ese omega.
Se subió a su carro clásico con rumbo al hotel. Subió los vidrios al notar el frío viento que corría, se enojó con sigo mismo al salir con una simple camisa blanca y pantalones negros.