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Metí las llaves que tenía en mis manos en la chapa de la puerta girandolas a la derecha, un "clik" me dio a saber que el seguro estaba fuera, abrí la puerta encaminandome hacia dentro de mi departamento el cual no era muy grande ni muy pequeño, tenia el espacio perfecto para que una persona habitase ese lugar.
Seguí avanzando hasta dejar mis cosas sobre a barra de la cosina, abrí las bolsas y saqué el contenido.
Ramen, había salido tarde del trabajo nuevamente y no tenia los grandes ánimos para cosinarme algo decente, al terminar de comer levante las cosas y me fui al sofá en el cual me dejé caer de forma pesada. Últimamente me exigía demás en el trabajo, lo cual por un lado era bueno, podía hacer que algunos de los enfermos mejorarán con rapidez, y gracias a la ayuda de mis colegas podíamos darlos de alta por un tiempo pero el lado malo es que al tenerme tantas horas encerrada entre aquellas paredes de aquel hospital me hacían ver demacrada y mis energías se veían muy bajas.
Mis pensamientos fueron intermpidos por la vibración de mi celular encima de la mesita de la sala al lado del sofá donde me encontraba ahora mismo, coji la llamada y coloque coloque el aparato en alta voz.
Era mi mejor amigo denki Kaminari quien me pedí que abriera la puerta pues llevaba unos minuto tocando.... ¿cuando tocó que yo nunca escuché nada?. Fui encaminandome a abrirle y allí estaba el.
Era un chico de almenos 25 años de edad, 1.68 de altura, unos ojos color miel y el cabello color rubio donde tenía un mechon negro a causa de una apuesta que perdió, en sus manos cargaba una bolsa con algo dentro, me la extendió después de saludarme.
-pasa- hablé.
El entró cerrando la puerta detras de nosotros, dejando la bolsa en la mesa me dispuse a revisar el contenido, dentro de esta había comida y algunas frituras.
-balla jiro, si que te vez mal, deberías tomarte un tiempo, te estas exigiendo demaciado y no es bueno para tu salud-hablo el mientras tomaba haciento a mi lado, tenía razón.
Me veia aún más pálida de lo normal, bajo mis ojos tenía unas ojeras ligeramente marcadas, mis labios estaban algo resecos y mi cabello despeinado.
-si si- dije sin ganas intentado cambiar de tema -como te va con sero?- pregunté, este me sonrió y empezó a decirme hacerca de su relación con aquel chico.