Te quiero...

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No sabía si estar en su casa sería lo correcto pero, ¿por qué mi corazón quería ir? No lo sé, hasta que eso suceda.

Y así fue, el camino dejó de ser silencioso cuando estábamos próximos a llegar, quizás, quizás ambos queríamos que nadie nos viera "molestos" pero, ¿a quién le importa eso? 

—Tn____—Se estacionó Kyojuro—Vamos, ya es noche y estoy cansado, realmente.
—¡S-Sí!—asentí y me bajé del auto.

Se bajó después de mí, me paré en la puerta de la entrada del jardín y, mi corazón empezó a palpitar a mil por hora. 

—Adelante—sonrió.
—Gracias, Kyojuro-San—me apené.

No sé por qué su cara se puso algo roja, será por el "¿Kyojuro-San?" y siguió caminando hasta la entrada de su casa.

—Rengoku-San—le tomé de su brazo antes de que él abriera la puerta de su casa—¿Crees que esté bien que me quede?—le miré y después volteé hacia otro lado.
—¡¿Por qué estaría mal, Tn___?!—dijo entusiasmado—No pasa nada.
—Bueno, es que...no sé, una mujer y un hombre, yendo a dormir a la casa de él, puede que piensen mal—le miré.
—No pasa nada, Tn___—me miró—además somos amigos.

Como estaca al corazón esa palabra "amigos".

Entramos a su casa y la pregunta del día era ¿Dónde dormiría yo? No lo descubriría hasta que llegáramos más al fondo de su casa. Caminamos en silencio ya que era algo tarde y podría ser que su padre —si es que estaba— estuviera durmiendo, además que Senjuro ya estaba dormido. Seguimos caminando hasta el fondo, donde al parecer su habitación estaba a lado del baño, de aquél donde tuve el incidente con su padre. Él se detuvo en dicha habitación.

—¡Entra!—abrió la puerta—Disculpa si está algo...algo desordenado.
—No te preocupes, Kyojuro—sonreí al entrar y mirar su habitación—Creo que la mía está peor y por cierto ¡qué grande es!—abrí mis ojos asombrada.
—¿Crees que sea grande?—entró detrás de mí—Yo la veo normal—se llevó su mano al mentón.
—¡Lo es! La mía es muy pequeña, apenas y caben mis cosas—hice puchero.
—Bueno, bueno Tn____—dijo serio—Como verás...Yo no tengo otra cama o colchoneta donde pueda dormir yo así que...Dormiremos juntos.

¿Cómo puede decir las cosas como si nada? Creo que ahora sí me daría un paro cardiaco, ¿dormir con Kyojuro? ¿Siendo amigos? ¿Por qué pensamientos muuuuy impuros venían a mí? Un color carmesí se hizo ver en mis mejillas.

—¿Qu-Qué?—tartamudeé—Si quieres yo, puedo dormir aquí—señalé la alfombra.
—¡Claro que no!—rio—Eres mi invitada pero, no, tú dormirás conmigo.
—¡Kyojuro!—le grité apenada—¿Cómo puedes decir eso con tanta facilidad?
—Porque somos amigos, ¿no?—se sentó en la cama.
—S-Si, lo somos pero...

Antes de que pudiera terminar mis palabras, él me jaló del brazo, haciendo que cayera junto con él en la cama, quedamos frente a frente.

—Es más problema si lo piensas—me miró fijamente—No te preocupes, no te haré nada—sonrió.

Mi cara estaba a punto de estallar de lo roja que estaba, así que decidí respirar muy hondo para calmarme.

—Está bien...—miré hacia otro lado y cerré mis ojos—también deberías dormir.
—¡Buenas noches, Tn___!
—Buenas noches, Kyojuro.

Este hombre...hacía que toda mi vida se fuera a todos lados, primero me dice amigos, después estamos aquí...Quizás lo estoy confundiendo. 

La noche se hacía larga para mí, no podía dormir en un lugar que no fuera mi cama...Abría y cerraba los ojos al encontrarme con Kyojuro, ¿mi primera vez durmiendo junto con un hombre? Eso hacía que me diera mucha pena. 

Hasta la Eternidad (Kyojuro Rengoku xTú)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora