Estaba enamorada de Jamie.
Me había costado admitírmelo a mi misma, no lo quería reconocer pero finalmente lo hice. Lo estuve pensando y estudiando por días. Primero tratando de descifrar como me sentía estando a su lado, y básicamente era como mi lugar seguro, en donde yo pertenecía. En segundo lugar mis actitudes, me sentía feliz con tan solo verlo, entrenar con él me motivaba a mejorar, quería ayudarlo vivir con su pasado. Por último, pero no menos importante y ya muy obvio, quería besarlo todo el tiempo. Quería probar lo que se me había negado dos veces, quería por fin sentir sus labios sobre los míos. Pero no me animaba a hacer el movimiento.
Desde que pasó lo de la cocina, nada volvió a ocurrir. Éramos muy buenos amigos y tenía miedo de arruinar esa linda amistad que habíamos formado. Mis sentimientos ya no los podía ocultar mas, me los había ocultado a mi misma y sentía que debía decirle a Bucky absolutamente todo, pero...¿Y si las cosas cambiaban entre nosotros? ¿Si no sentía lo mismo por mi?
Mi mente también tenia presente lo que había dicho Bobbie " Tus ojos brillan cuando lo miras y los de él también". Quería creer que ella no estaba errada, que tenía razón, que era imposible que ella estuviera equivocada. Pero a esto se le agregaba el hecho que él se había disculpado por nuestro casi primer beso en el avión.
Mi cobardía y miedo no me dejaban actuar y saber si era la única de los dos que estaba enamorada. Estaba muy confundida y ya no sabía que pensar. Eso me estaba poniendo de mal humor últimamente, estaba irritada todo el tiempo y Jamie podía notarlo. Mas de una vez me preguntó si pasaba algo, pero simplemente le mentí y le dije que no. Nunca antes le había mentido y hasta me sentía mal por hacerlo, ya no sabía que hacer.
La vibración de mi móvil me sacó de mis pensamientos sobre un hombre con ojos tan celestes como un glaciar. Era una llamada entrante de Jemma, mi mejor amiga. Solo ella, Coulson y Bobbie tenían este número. Lo había encriptado y escondido exclusivamente para que nadie pudiera pinchar e intervenir en la llamada. De todas formas, tratábamos de no usarlo con frecuencia por las dudas. Por esto me parecía rara la llamada de mi amiga.
— ¿Hola? — Atendí.
— Perdón por llamarte a esta hora, Daisy, sé que es tarde allí, pero ¿Has visto las noticias?— Sonreí al escuchar su educada y dulce voz. Su acento inglés se marcaba a la perfección.
— No hay ningún problema y no. Aquí no vemos noticias, no tenemos cable y esta semana aun no me puse a leerlas en internet. — Me parecía raro que solo me llame por unas simples noticias de televisión.
— Lo han estado pasando por todos lados, pero al principio no sabia si creer por lo que decidí llamar a algunos contactos de ex-agentes y lo pude corroborar. No estaba segura si Coulson ya te había avisado igualmente decidí llamarte...—Estaba hablando tan rápido que apenas podía entender que era lo que trataba de decir. Eso era muy común en ella.
— Jemma, ¿De qué estás hablando? — La frené. Me estaba asustando. ¿Había pasado algo malo? Me senté en la cama, como si de esa forma pudiera prestarle mas atención.
En Rusia era ya era medianoche. No sabía si Bucky aún estaba despierto, lo dudaba porque me había pedido prestada la computadora y auriculares para ver un documental. Por mi parte, me había decidido ir a dormir pero con mis pensamientos llenos de susodicho hombre se me hacía imposible. Ahora estaba mas despierta que nunca con ese llamado. Estaba preparada para recibir cualquier mala noticia.
Oí por el parlante como Jemma tomó una bocanada de aire antes de hablar.
— Los Vengadores están destruyendo las bases de HYDRA, algunos creen que ya no quedan muchas por desmantelar. — Mi corazón comenzó a latir con ferocidad al escucharla. No podía creerlo.
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Mírame || Bucky Barnes x Daisy Johnson
Aléatoire-Mírame, Barnes-. La desesperación se adueñó de mi voz y mi cuerpo. Temblando coloqué mis manos en su cara para obligarlo a mirarme. Parecía no enfocarme, es como si mirara sobre mi. Para él yo no me encontraba allí. Seguía en su pesadilla y debía...