Un mes...¿juntos?

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Algo no me dejaba dormir, así que daba muchas vueltas en la cama, volteé a ver a Kyojuro y éste estaba dormido profundamente. Traté de tranquilizarme pero sentía algo en mí...Tratando de conciliar el sueño, me entró una sed profunda, así que, me levanté por un vaso de agua.

Toda la casa de Kyojuro estaba oscura, sólo entraba la luz de la luna. 

Mientras caminaba por el pasillo para poder llegar a la cocina, sentí como si alguien me observaba, era una sensación extraña. Así que por instinto volteé hacia atrás y no había nadie. "Debe ser mi imaginación" me dije, mientras llegaba a la cocina. Ésta estaba oscura, prendí las luces y decidí servirme agua. Tomé e hice lo que tenía que hacer ahí en la cocina, serví más agua, apagué las luces y me dirigía con mi vaso al cuarto de Kyojuro. 

La sensación de que alguien estaba cerca de mi, era más poderosa, siendo así, la realidad. 

Me taparon la boca y dejé caer mi vaso de agua, peleando con la persona que me había tomado por la espalda.

—Shhhhhhh...—sentía su respiración—si decides hacer algo, te mataré aquí y ahora mismo—una voz fémina se escuchaba.

Luchaba contra ella todo lo que podía pero, ella realmente es fuerte. Me golpeó en mi cara y caí al piso. Cuando alcé mi cara, ésta tenía todo su cuerpo cubierto de negro.

—Se te dijo que si estabas cerca de los Rengoku, podrías meterte en problemas—me tomó del mentón—¿De verdad quieres morir?—suspiró—mírate, estás en el piso sangrando y esto no es nada.
—¿Qué es lo que hacen aquí?—pregunté.
—Es una advertencia para ellos, supongo que sabes por qué—me soltó—creo que deberías apoyar a que saquen a nuestro jefe. Si no quieres que alguien termine muerto o ¿todos muertos?—rio.
—¡Eres una loca!—le grité.

Y otro golpe se hizo presente y un profundo oscuro miré. Sí, me había desmayado ahí en el piso.



—Tn___, Tn___—escuché a Kyojuro—¿Qué ha pasado?—me tomó de mi cuerpo para levantarme—¡Dímelo!—su voz estaba ansiosa.
—Kyojuro, alguien estaba dentro de tu casa—le dije abriendo mis ojos y mi voz ronca—duele...
—¿Cómo es que no me di cuenta?—me miró fijamente—lo lamento tanto, Tn___—me abrazó.
—Ella dijo que...esto era una advertencia...—cerré mis ojos—Que, ayudaran a salir a su jefe o algo como esto podría pasar e incluso matarnos a todos—abrí mis ojos para encontrarme con los de él.
—¿Era una mujer?—dijo extrañado—Supongo que tiene mucha gente de su lado.
—Sí, una mujer muy fuerte...—sollocé.

Me llevó a otra habitación para limpiarme y cerrar mi labio, el cual se había abierto un poco de tremendo golpe. 

—Tienes que irte Kyojuro, tienes clases que dar—sonreí.
—¡No!—me miró—No asistiré el día de hoy, he hecho todo lo que se ocupaba para no asistir.
—Pero...
—No digas nada—me puso sus dedos en mis labios—Tú, no puedes llegar así con tu madre, pensará cosas que no son—quitó sus dejos—Así que hablaré con ella.
—¿A qué te refieres?—le miré.
—Tendrás que quedarte unos días. Hasta que esto esté un poco más calmado.
—¡Estás loco!—me levanté—yo puedo explicarle a mi madre.
—Tn___—se levantó conmigo—No quiero que tu madre esté involucrada en esto, no quiero que sepan de ella, también podría ser peligroso, ellos podrían incluso persuadir o dañar tu madre, piénsalo, por favor—me tomó de las manos—me siento mal de haberte metido en todo esto, nos conocimos creo, en un mal momento.

Él tenía razón, no quería que a mi madre le pasara algo. Moriría si a ella le pasaba algo. 

—Está bien, Kyojuro—le miré—El tiempo que sea necesario. 

Nos encontrábamos conversando, cuando su padre entró donde estábamos. 

—¡Kyojuro, Rengoku!—gritó mientras azotó la puerta—¿Por qué todo está tan desor..?

No terminó de hablar, cuando me vio, con golpes en mi cara.

—¿Qué te sucedió, niña?—se acercó, olía un poco a alcohol. 
—Papá—se puso frente a mi—Ellos, han venido a la casa y ella estaba aquí.
—¿QUÉ?—abrió sus ojos—Entonces sí iban en serio...

El padre de Kyojuro, le habló para hablar en privado con él, así que yo me quedé en esa habitación, pensando. ¿Realmente me quedaría aquí? ¿Cuánto tiempo? ¿Mi madre qué pensará? ¿Qué pensarán todos?

Mi celular comenzó a sonar. me fijé y decía Sanemi, así que contesté.

—Holaaaa—dije alegre—¿Qué pasa, Sanemi-San?
—Tn___, me preocupé porque no viniste a la escuela.
—Lo que pasa es que...pasó un imprevisto en la casa de Kyojuro. Es una larga historia.
—¿Qué sucedió? ¿Te hizo algo?
—Creo que sería mejor si nos viéramos...—respondí.

Aún seguía hablando con él, cuando Kyojuro entró. 

—Si, nos vemos a las 2, en el centro comercial cerca de la casa de Kyojuro, adiós, Sanemi—miré a Kyojuro.
—¿Quién era?—preguntó mientras colgué mi llamada. 
—Era Sanemi ¿no escuchaste? Dijo que se preocupó porque no me miró en la universidad.
—¿Qué más te dijo?
—Kyojuro. Saldré con él a las 2.
—¿Así?—me miró—¿Con tus golpes?
—Así es.
—¿A dónde irás?
—Oye, pareces mi papá.
—No es eso, Tn___. Es que me da un poco de temor que suceda algo, ahora no estamos tan seguros. Tendría que acompañarte.
—Pero...No. Es una salida personal.
—¿Y si te pasa algo?—se acercó a mi.
—No me sucederá nada, Sanemi-San puede protegerme, se ve que es fuerte—me sonrojé.

Kyojuro hizo un puchero ante mi último comentario y me jaló del brazo.

—Ven, por favor. Mi padre me ha pedido que el tiempo que estés aquí, dormirás en mi habitación.
—¿Qué?—dije sorprendida.
—Mi padre me ha dicho que tienes que quedarte al menos un mes, para ver qué sucederá.
—Un mes...¿juntos? ¿durmiendo donde mismo?—me detuve.
—Sí. Tn___. Parece que esto no es un juego.—se detuvo conmigo y contestó serio.
—¿Qué le diré a mi madre?—me puse enfrente de él. 
—Tn___ tu madre ya lo sabe. Mi padre mandó a uno de sus empleados a decirle.
—¿Qué dijo ella?—miré hacia abajo, triste.
—Ella se mostró un poco triste pero, entendió la situación y ella te enviará aquí una maleta con ropa suficiente y, si no es suficiente para ti. Mi padre se hará cargo de tus gastos. Además de que tu madre y tú podrán verse en lugares muy privados, los sábados de ese mes—me tomó una mano—sé que es difícil para ti, pero no podemos hacer nada mejor que esto. Tu madre también estará a cargo de alguien, por si llegase a suceder algo mal.
—No lo puedo creer—suspiré—pero está bien.

Mi mente estaba en shock, yo quería alejarme de Kyojuro pero, la vida es así, siempre sale con sorpresas y yo no podía hacer nada. ¿Qué sucedería en este mes? No lo sabría. Las vacaciones estaban cerca, al menos una semana y todo este tiempo estaría con Kyojuro. La persona que hacía que mi corazón se pusiera a mil por hora.

Pasaron las horas demasiado rápido, en todo este tiempo yo me dediqué a estar acomodando las cosas, al final, destinaron una habitación para mí, lo que hacía que me calmara un poco más de estar cerca de Kyojuro. Llegó la maleta que me había enviado mi madre y tomé ropa para ducharme e ir con Sanemi al centro comercial. 

Esta vez había tomado unos jeans, con algunas aberturas por las piernas, unos tenis y una blusa color café. No iba tan arreglada. 

Iba saliendo de mi habitación y me topé con Kyojuro.

—Ya casi son las 2, Tn___—sonrió.
—Sí, lo sé...—le devolví la sonrisa, le pasé de lado para irme.

Me detuvo, tomándome del brazo

—Iré yo por ti, ¿está bien?
—Claro, espérame a las 6, en la entrada del centro comercial.
—Si, Tn___.

Después de esa pequeña plática, me dirigí a toda marcha a donde me vería con Sanemi.




Hasta la Eternidad (Kyojuro Rengoku xTú)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora