•· Capítulo 4 ·•

82 11 13
                                    

NO KATIE, NO ES BROMA

Hablando con Lucas, era como olvidarse de donde estábamos. Olvidar por un instante que estábamos sentados en unos simples bancos del Instituto.

Lindsay, decidió dar un paseo por los jardines del lugar, dejándonos solos.

Muy conveniente...

—Y... ¿Desde cuando estudias aquí Katie? —continuó Lucas, haciéndome preguntas.

—Desde que salí de sexto grado —respondí entre risas.

—Claro, y ¿nunca te has mudado? —preguntó.

—Uhm, no. Nunca.

—Vaya, yo sí. Unas cinco veces si no me equivoco —me contó.

—Oye, pero eso es mucho.

—Bueno, yo nunca tuve tantos amigos ni nada por el estilo. Nunca me daba tiempo, mis padres siempre trabajaban en distintos estados y cuando había que trasladarse que pasaba como cada diez meses —agregó pensativo—, siempre nos teníamos que mudar porque cada lugar donde vivíamos terminaba siendo temporal.

—Vaya, al menos has recorrido el país —contesté mirándolo con cautela.

Y aunque yo también, cada vez que lo hacíamos era con fines de política y cada viaje resultaba un estrés. Hasta que llegó el momento que ya ni me animaba a ir.

—¿Y en qué trabajaban tus padres? —quise saber pero me interrumpió el timbre anunciando que comenzaba la otra clase.

—¡Lucas! —soltó Steven saliendo del pasillo principal con su grupo.

—Lo siento Katie, nos vemos luego —se despidió él con una sonrisa, mientras iba directo con los chicos.

Me pareció algo extraño que Lucas anduviera con ellos, no lo sé. El grupo de Steven siempre siguen todo lo que hace él, no veo a Lucas en ese plan. O quizá aún no sé nada sobre él y estoy cayendo en teorías.

—¿Tan bonita y tan sola? —canturreó Lindsay acercándose a mí con Austin.

—Sí, ya sabes. Como siempre —bufé.

—Nos levantamos bravas, eh —se burló Austin.

Sonreímos los tres y nos dirigimos a las aulas.

—¡Chicos, chicos! ¡Ya, silencio! —se escuchaba en el fondo del salón la profesora Rachel.

Había un escándalo de todos los estudiantes, murmurando sobre la profesora, las clases anteriores y las asignaciones pendientes.

Finalmente guardaron silencio porque la profesora mencionó que los acusaría en dirección.

—¿Se puede saber por qué estás tan ida? —me sacó de mis pensamientos Lindsay a mi lado.

—¿Eh? ¿ida? —dije poniendo una mueca.

—Ah claro, no sé por qué hago preguntas tan estúpidas. Es obvio que aún permaneces en tu trance por la charla con Lucas.

—Ay no Lindsay, no digas babosadas -murmuré riéndome.

—Muy bien, en la siguiente actividad los primeros doce en la lista serán elegidos para una obra teatral que en las próximas semanas organizaremos. Será una breve presentación en el salón de evento del Instituto. Habrá una escenografía para cada grupo, y estará conformado por tres estudiantes, en total serán cuatro grupos que representarán éste salón. El resto, pueden contribuir en la organización de los escenarios y de preparar todo para el día. Los grupos elegidos tendrán dos actores y un narrador. El narrador tiene que preparar su respectivo guión. En dos semanas será realizado esta evaluación. ¿Alguna pregunta? —todos pasmados, por el anuncio de la profesora, quedamos elados y confundidos por la información.

Mi vida, mis reglas ©Donde viven las historias. Descúbrelo ahora