Hace 3 años
Querido diario:
Hoy me siento incompleta.
Hoy siento que algo me falta. Pero, si nos ponemos a pensar, ¿siempre hay algo que nos falta, verdad? Nunca estamos completos, siempre va a ver algo que no tienes en ese momento y te podría hacer más feliz de lo que ya estás. Sin embargo, estoy igual que la semana pasada, solo que hoy más triste. ¿Sabré algún día el motivo?
Tengo que hacer un trabajo de clase con un chico con el que no he hablado en la vida y va a venir hoy a mi casa. No me apetece nada tener que estar con alguien sintiéndome como me siento.
Por otra parte, a mis padres les hace mucha ilusión que traiga a alguien a casa y verme socializar con otra persona.
Yo no quiero que venga.
Odio tener que hablar con personas y forzar una sonrisa por complacerlas. ¿No crees que eso es de falsos? Por eso me suelo mostrar borde: para no acercarlas a mí. Prefiero pensar que todo el mundo piensa lo mismo de mí que tener doscientas opiniones de personas diferentes merodeando por el mundo. Si todo el mundo cree que soy una borde antisocial, no tengo que temer a ninguna posible opinión diferente porque ya me sé todas.
Para hacer el trabajo, tengo pensado hacerlo lo más rápido posible, sin distracciones y después echar al chico de mi casa. Sé que suena brusco, pero voy a perder una tarde entera de sábado por hacerlo pudiendo hacer otras cosas. Tuve otra idea: repartir el proyecto a partes iguales y que cada uno lo hiciera en su casa, no obstante, la profesora nos ha obligado a quedar y hacerlo los dos juntos.
Afortunadamente, el chico no es de esos rebeldes que te dejan hacerlo a ti mientras te mira. Este chico es de los que te aportan ideas y colaboran contigo. Aunque, ahora que lo pienso, no sé qué es mejor, porque eso quiere decir que voy a tener que hablar con él y debatir como hacerlo. No voy a poder hacer el trabajo a mi manera.
El chico ya se ha ido y hemos podido acabarlo en cuatro horas. No pensaba que tardaríamos tanto. Por lo menos, no se ha distraído hablándome de la vida, sino que ha trabajado sin entretenerse en otras cosas. Hemos tenido alguna que otra discusión porque a mí las diapositivas me gustaban de una forma y a él de otra, pero por lo demás, todo ha ido bastante bien.
La parte que menos me ha gustado ha sido cuando mi madre ha entrado en mi habitación y nos ha traído zumo y galletas para que él "se sintiera como en casa". Lo ha agradecido de un modo bastante formal y hemos continuado. No sé si me tenía miedo o qué, pero en general ha sido bastante educado, cosa que a mi edad no pasa a no ser que estés hablando con adultos.
Cuando lo he acompañado a la puerta para que se fuera a casa, ha visto a mi perro en el pasillo y se ha agachado para acariciarle. No sabía que le gustaban los perros. Después de toda la tarde trabajando se ha dado el lujo de mostrarse agradable y majo. Yo creo que para caerme bien o algo, pero en realidad no lo sé. Me ha preguntado por su nombre y se lo he dicho. Luego, mi madre ha salido de la cocina y me ha dicho que lo saque de paseo porque ya le tocaba.
Y el chico se ha ofrecido a acompañarme. ¿Tantas ganas tenía de estar con alguien como yo?
He cogido la correa y hemos salido juntos de casa. Yo con pocas ganas de tener que pasearlo con alguien de mi clase.
Me ha dicho que Ogu, mi perro, le ha caído bien y yo le he dicho que es normal, porque es el mejor perro del mundo y me ha llamado flipada. ¿Pero quién se ha creído?
Yo soy una chica de pocas palabras, por esa razón, cada vez que me hablaba le contestaba con monosílabos. Tal vez no es porque sea una chica de pocas palabras, sino porque no quiero mostrarme agradable con la gente.
Cuando pensaba que ya lo había aburrido del todo y se iba a ir a casa por mi antipatía me ha dicho algo que no esperaba: "sé que detrás de esa máscara hay un ángel deseando salir". Me he quedado asombrada. ¿Yo? ¿Un ángel? ¿Tratándolo como lo he tratado? Ni de coña. No le he contestado para que pareciera que pasaba de él, pero ha seguido: "vives bajo una presión en la que finges constantemente por caer mal a la gente, pero quiero que sepas que se me da muy bien pillar a la gente que se disfraza tras una máscara".
Definitivamente, me había pillado. Pero no iba a darme por vencida tan fácilmente, diario. Le he dicho que si quería ser mi amigo porque los demás lo habían dado la espalda por no ser como ellos, no tenía que decirme esas cosas. Al fin y al cabo, se había puesto conmigo en el trabajo porque estaba teniendo una movida con sus amigos y yo estaba libre, como siempre.
Como se ha callado, he deducido que lo último que me diría sería adiós. Y eso ha hecho, no sin antes decirme que volvería.
¿No había sido lo suficientemente desagradable?
"Hasta luego, Steel"
"Adiós, Blaze"
Summer Steel
PD: sigo sintiéndomeincompleta, ¿será por esa presión de la que él me ha hablado y llevo cargandodesde el año pasado?
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93 días de Verano ✔️
Teen FictionSummer es una chica sin amigos que apenas se habla con la gente. Acaba el curso y merece tener el Verano libre para hacer lo que quiera por sus buenas notas. Pero en cuanto llega un mensaje del instituto diciendo que gracias a ellas puede pasar el V...