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Casi noviembre. Las hojas de los árboles aún caigan, el frío los llevó a arroparse con sus abrigos y a sonreír con una taza de chocolate caliente.
-Feliz día de acción de gracias.-Sonrió Miguel.-Les quiero agradecer por aceptar mi invitación a cenar y como hoy es un dia importante quiero que cada uno demos las gracias por algo.-Sonrió.-Comienzo yo.-Alzó su copa de champán y sonrió.-Doy la gracias por mi familia, ustedes mis amigos, por la vida y mi carrera.
-Yo doy las gracias por mi familia, por ustedes y por mi hermosa prometida. Gracias.-Soltó Álvaro sonriendo. Continuaron así todos hasta que llegó el turno de la rubia. Cuando se puso de pie para hablar el timbre fue tocado. La señora del servicio fue a abrir la puerta y en cuanto aquella pareja entró la rubia sintió todo en lla irse. Pensó que se desmayaría al verlo pero no fue así.
-Hey, siento haber llegado tarde.-Pronunció el pelinegro entrando al comedor.
-No importa hombre, estamos brindando.-Sonrió Miguel abrazándolo.-Es turno de Danna.-Por primera vez en un mes la miró a los ojos, puedo ver aquel semblante triste.
-Yo...-Carraspeó su garganta una vez vio como la nueva novia de su ex lo tomaba de la mano.-Doy gracias por ustedes por esta hermosa amistad que nos une, por mi familia, por mi carrera y por el amor.-Sonrió sin mostrar la dentadura y alzó su copa.
-¿Quieren decir algo?-Preguntó Miguel a la pareja, por lo cual el pelinegro negó.
-A mi si me gustaría decir algo.-Sonrió la chica tomando la copa.-Doy gracias por ustedes que son unos nuevos amigos increíbles, por mi familia y por mi hermoso novio.-Sonrió.-Te amo.-Beso su mejilla y él sonrió completamente feliz.
-¡Salud!
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-Hey, ¿qué haces aquí sola?-Preguntó sentándose a su lado.
-Creo que lo necesitaba.-Sonrió tomando por octava vez de su copa.
-¿Estás bien?
-¿Cómo no estarlo?-Sonrió casi con sus ojos abiertos.-¿Por qué no me dijiste que lo habías invitado?
-Lo olvidé.-Danna se puso de pie y negó.
-¿Realmente lo olvidaste Miguel?-Rió.
-No es una buena fecha para mi Danna, no podía recordar sus malditos problemas.-Danna cerró los ojos y suspiró.
-Perdóname.-Pidió volviéndose a sentar.-Estoy siendo muy egoísta contigo.
-Te entiendo, créeme que lo hago.-Soltó colocando su mano sobre la de Danna.-Pero debes seguir hacia adelante. Cuando ya no hay amor, no hay nada que se pueda hacer.-Danna volteó su rostro y asintió débilmente.
-Siempre sabes que decir, gracias.-El silencio los arropó, pero no fue para nada incómodo. Sus frentes chocaron y Miguel sonrió, la tomó de las mejillas y besó su frente.
-¿Interrumpo algo?-Preguntaron a sus espaldas.
-No.-Negó Miguel y le sonrió a Danna.-Los dejo.-Cuando Miguel se retiró Danna quedó en aquella misma posición contemplando el mar que estaba a pocos metros de ella.
-No sabía que tu y Miguel era tan, pero tan amigos.
-Tus amigos son mis amigos, no se de que te sorprende.-Soltó. Él se acercó hacia ella sentándose a su lado.
-¿Me odias?
-No.-Negó.- Rompimos hace un mes, has seguido adelante y has encontrado a alguien nuevo.-Volvió a encogerse de hombros.-¿Debería odiarte por haber seguido adelante sin mi?-El silencio se hizo presente y Danna suspiró.-Mira, Jorge, si realmente viniste sin nada productivo que decir mejor déjame sola. Hay una chica que está esperando por ti adentro.
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