Alison
Llegamos a la única clase que compartía con los chicos. Literatura.
Optamos por ocupar nuestros asientos habituales y platicar mientras la señorita Hastings hacía presencia en el salón.
Dejé mi mochila en el primer lugar de la primera fila, comencé a sacar mis útiles mientras Gillian me contaba acerca de Connor, no le preste demasiada atención. Mi vista estaba fija en un pelirrojo que acababa de ingresar al salón.
El chico se detuvo frente a nosotras dubitativo de ocupar el asiento contiguo a mí.
—Hola. Mi nombre es Cadmus. — el chico se acercó a nosotras tratando de entablar conversación, sonrió tímido mientras se presentaba.
— ¡Qué lindo! Pero podrías ser Cadmus por allá. — contesto la rubia con fingida amabilidad señalando el asiento desolado de la esquina.
— ¡Gillian! — la reprendí.
— ¿Qué? — cuestiono ella normal, como si no hubiera dicho algo malo. Me dejo con el chico mientras ella iba a recibir a Connor.
—Lo siento es un poco irritable a veces.
—Te estoy escuchando, castaña. — amenazó la rubia mientras se alejaba.
La ignoré. —Soy Alison. Es un gusto conocerte. — estreche mi mano con la del chico y le salude amable.
Connor llego a mi lado puso su brazo en mis hombros abrazándome de costado.
— ¿Eres alguna especie de rata de laboratorio?
Le di un codazo en las costillas haciendo que el rubio soltara un quejido y se separara inmediatamente de mí. Mire al pelirrojo quien había bajado la cabeza ante el comentario del chico.
Me acerqué un poco más a Cadmus dejando a la bola de groseros que decían ser mis amigos detrás de nosotros.
—No les hagas caso. Son un poco pesados y groseros a veces. Pero son buenas personas. Solo quieren intimidar a los chicos nuevos. — sonreí, tratando de tranquilizarlo.
El suspiro y me miro a través de sus gafas de pasta. —Gracias.
— ¿Por qué?
—Por ser amable. Eres la única que me ha tratado bien desde que llegue a este lugar. — explico, melancólico.
—No tienes nada que agradecer. Sé lo difícil que es ser nuevo y empezar desde cero en un nuevo lugar, con nuevas personas. Es todo un caos, pero no es imposible adaptarse. Conocerás amigos aquí, es más, yo podría ser tu amiga si quieres.
— ¿En serio? — pregunto, sorprendido.
—Claro. — tome de mi mochila una libreta pequeña que ocupaba para recados y un lapicero. Anote mi número, arranque el trozo de hoja y se la tendí al chico. — Aquí está mi número por si necesitas algo puedes llamarme.
El chico tomo la notita, ruborizado. — Nunca había tenido el honor de que una chica tan linda como tú me diera su número.
Reí un poco nerviosa. — Tengo que irme. Nos vemos.
El medio día de clases transcurrió normal. Cuando llego el tiempo del almuerzo, tomé mis cosas y me dirigí con los chicos a la cafetería.
Nos formamos para obtener nuestras bandejas con comida y nos sentamos en la mesa habitual.
—Alison podrías prestarme tu libreta... — indico la rubia.
— ¿Para qué?
—Conseguí el número de Ashton, necesitas registrarlo cuanto antes.
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Caught
Mystery / ThrillerDicen que los pequeños pueblos esconden misterios. Que los amigos guardan secretos. Que en los bosques la gente desaparece. Y qué un crimen no siempre se resuelve. No necesitas mucho para investigar la muerte de tu mejor amigo. Tal vez solo necesita...