Harry abrió la puerta de su casa y entró, dejando su mochila y el abrigo en el hall. Solo fueron dos pasos más cuando se percató que su madre hablaba con alguien por teléfono. Seguramente a Harry no le hubiese importado esa llamada si no fuese porque Anne mantenía su voz algo baja. Se quedó quieto y acercó su oído al marco de puerta.
"Sabes que le va a doler mucho si hacéis eso" Anne suspiraba y parecía estar a punto de llorar. Harry se quedó expectante y confundido detrás de la puerta.
"No creo que sea lo mejor, pero supongo que debemos respetarlo."
"Es muy injusto para Harry. Incluso para Louis."
El corazón de Harry dio un vuelco al escuchar su nombre. ¿Por qué estaba hablando de él?
"Está bien. Y-yo si lo diré."
"Adiós Jay."
Harry salió casi corriendo hacia su madre, quien colgó rápidamente el teléfono. No se esperaba ver a su hijo tan pronto, tal vez no vio detenidamente el horario del lunes.
"¿Era su madre? ¿saben algo? ¿le ha ocurrido algo? ¿se encuentra bien? ¿sa-"
"Ha despertado"
***
Era demasiado pronto para Harry. Los médicos dijeron que serían entre cuatro a seis meses, y ha sido en dos. Toda la valentía que creía haber guardado se esfumó solo con pensar que lo vería de nuevo. Ya no estaba seguro de su negativa al verle en el hospital. ¿Y si se acordaba de él?¿y si todo podía a llegar a ser como antes?
Su madre no le dijo nada más cuando le dio la noticia. Solo le abrazó y obvió en tema. Ahora se encontraba en la cocina junto a su marido, preparando la cena. Harry estaba sentando en la mesa, justo delante de ellos, mirando casi todos sus movimientos. Sabía que su madre no estaba bien , y es que se esperaba mayor reacción por parte de ella. Ni siquiera le animó a ir al hospital cuando miles de veces le intentó convencer. Y parte de la conversación que escuchó le daba algo de mala espina, pero como siempre, no se atrevió a preguntar.
No obstante, la cabeza de Harry parecía estar más enfocada en imaginar diferentes situaciones en las cuales se encontraría con Louis.
Dios.
No estaba preparado.
¿Qué le iba a decir cuando le preguntase quién era? Y cuando le explicase que eran novios, ¿cómo reaccionaría?¿ cómo sería lidiar con un Louis diferente?
Estaba más que claro que los milagros no existían, y Harry ya empezaba a hacerse la idea de que no le reconocería. Al fin y al cabo, el doctor Jim dejó bien claro que la probabilidad de que la demencia desapareciera era prácticamente nula.
El sonido del cuchillo al cortar los tomates, le hizo dirigir su mirada a la cocina. Su madre estaba demasiado alterada y eso se podía ver por la rapidez en que los cortaba. Des había bajado al sótano y ahora Anne se veía desolada. Harry no se lo pensó más y se acercó a su madre, asustado.
"¿Qué te ocurre mamá?"
Su madre no quiso escuchar, siguió cortando, sin cuidado alguno. Eso asustó a Harry aún más.
"Mamá, para. Para por favor. ¿Qué pasa?"
Anne sollozó y dejó que su hijo le quitara el cuchillo de su mano. No podía decírselo. Le estaba quemando la garganta con solo pensar en las palabras que utilizaría. Miró a su hijo apartar ese cuchillo lejos para verla asustado y desconcertado. Anne acunó sus manos en el rostro de su hijo y apretó esos hermosos y gorditos mofletes. Su maravilloso hijo. Su vida. Que aún teniendo veinte años, seguía siendo el Harry de cinco añitos que escribía cartitas cuando se enfadaba y escondía las galletas debajo de la cama creyendo que nadie se daba cuenta. Un Harry que supo valorarse y aceptarse cuando encontró a alguien que vio lo que su madre siempre vio en él.
¿Qué sería de su pequeño ahora que ya no tendrá a ese alguien?
¿Qué pasará cuando ese alguien no sepa nada de lo que sintió por su hijo?
¿Será lo suficientemente fuerte para seguir adelante?
¿Llegará a ser tan feliz como lo fue con Louis?
"Mamá...¿por qué lloras?"
Anne acarició esos rulos chocolate. No quería que su niño estuviese asustado, solo quería verlo feliz, de nuevo. Verle sonreír tan fuerte que le doliese. Necesitaba a su Harry de vuelta y lo que debía comunicarle le iba a profundizar más el dolor que ahora siente. Como madre, no podía imaginarlo.
"No es nada. Es que...son muchos acontecimientos en poco tiempo. " La sonrisa de su madre no le relajó para nada, pero Harry hizo lo posible para no derramar él también una lágrima.
Lo que estaba pasando esa familia era verdaderamente injusto.
"Déjame que haga yo la cena, ¿si?. Tú siéntate, ahora llamo a papá para que me ayude. "
"No creas que no soy consciente de que debemos hablar del tema, Harry. Pero te pido por favor que antes de que quieras aparecer por allí, me lo comuniques. Todo va a ser muy diferente y hay cosas que no te gustará oír."
Harry asintió creyendo que sabía a lo que se refería su madre.
"No te preocupes mamá. Estoy bien. "
Ninguno de los dos se creyó esa mentira, pero ¿para qué ahondar en el sufrimiento? Lo mejor era dejar que esa noche fuera lo más normal posible.
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¿Nos conocemos? (L.S.)
RomanceLouis pierde la memoria, y con ella, los cinco años que pasó con Harry. Borrón y cuenta nueva en un cuaderno de melodías. Al principio, la daga era solo eso, una daga que solo cortaba, que hacía daño, vacía por dentro. Un arma afilada que solo pre...