Louis pierde la memoria, y con ella, los cinco años que pasó con Harry.
Borrón y cuenta nueva en un cuaderno de melodías.
Al principio, la daga era solo eso, una daga que solo cortaba, que hacía daño, vacía por dentro. Un arma afilada que solo pre...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Ahí estaba. Delante de esos números y esa habitación. En ese pasillo no había ni un alma, y eso lo hacía todo un poco aterrador, pero a Harry le aterraba más la idea de entrar dentro. Aún siendo casi las dos de la mañana, no podía quitarse las ganas de verle. Debía entregarle algo. Aunque Louis estuviese dormido, merecería la pena.
No esperó más y pasó la tarjeta de acceso por la puerta. Era un hospital algo lujoso, al ser de los mejores de la ciudad, y era obvio que sus padres, pudiéndoselo permitir, trajeran a su hijo a uno de estos. No lo iba a negar, parecía a veces más un hotel que un hospital, por muy deprimente que fuese.
La luz verde hizo que la puerta se abriera con un leve sonido y antes de que Harry entrase, respiró hondo y cerró los ojos. Verle de nuevo era tan emocionante como doloroso.
Después de dos meses que parecieron años.
Nunca tuvo la leve sospecha de que estuviera despierto, y al adentrarse en la habitación pudo comprobar que así era. La luz lunar tenue que entraba por la doble ventana daba justo a ese cuerpo que le quitaba el aliento a Harry. Por segundos, sus piernas no pudieron tener acción alguna y le costó dar pasos adelante. Podía notar su corazón latiendo tan fuerte que juraría se escuchaba. Su respiración algo entrecortada no iba muy al compás y necesitaba relajarse si no quería salir corriendo de allí. Solo unos pasos más y lo tendría a su lado.
Ahí estaba.
Acurrucado con las sábanas hasta casi la mitad de su rostro, algo que tenía la costumbre desde pequeño. Incluso haciendo calor, Louis casi nunca llegaba a destaparse. Harry recordó y deseó no haberlo hecho en ese momento.
3 años atrás
"Dios mío Louis. Hace calor. No te entiendo" Harry se reía de la escena que divisaban sus ojos. Su novio al lado suyo con una mantita encima suya y su mano entrelazada con la suya.
"Cállate o traigo al oso arcoíris y lo pongo entre medias" Harry estalló en risas contagiando al mayor. Ese oso tan especial para ellos, ya hacía dos años desde que Louis lo consiguió en la feria de Doncaster, y siempre lo tenía presente en su casa. Era un mini Louis para Harry, aunque era casi de la estatura de Louis, es decir, tampoco muy grande xd. Pero podía abrazarle e imaginar a su castaño cada vez que se enfadaban o no podía quedarse en casa de Harry.
Miró a Louis, tan cerca suyo, y no pudo evitar sonreír tan ampliamente que de seguro sus hoyuelos se marcarían. Tener a la persona que más amas en el mundo justo en el momento y el lugar adecuado es la sensación que muchos envidiarían tener. Harry sintió una caricia por parte de Louis en su mano y éste se la correspondió.
Ya podía haber una ola de calor de 50 grados o de frío helado ahí fuera, que Louis y Harry siempre encontraban la manera de estar pegados sin milímetros entre ellos.