26♡⃕﹫

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Jimin.

La jornada de trabajo había comenzado hace unas dos horas, jungkook me había indicado mediante un mensaje que llegaría un poco más tarde. Iba ser una jornada sin verlo, pero al menos estaba asegurado que vendría a verme.

Los minutos comenzaron a pasar convirtiéndose en horas poco a poco, esta vez nuevamente había bastantes clientes por atender sabía que aquí empezaría una jornada bastante rápida. Por lo que comencé a apurarse tomando los pedidos mientras mis compañeros se e cargaban de hacerlos y entregarlos.

Pasaron por lo menos 4 horas, en donde dos de ellas fueron tranquilas, mientras las otras 2 estuvieron un poco pasadas, no dejaba de en cualquier momento ver y revisar el reloj a la vez de que miraba por la puerta esperando a que el mayor entrara en cualquier segundo por ella.

Me tentaba en enviarle un mensaje, pero que tal tenia cosas que hacer, además de que me vería desesperado porque él viniera. Palmeo mis mejillas tratando de despertarme ante aquellos pensamientos que me atormentaban.

Seguí trabajando atendiendo a todo cliente que entraba hasta que cambiamos de puestos, ahora yo dirigiéndome a hacer los pedidos, creo que me gusta más este puesto que el anterior, ya que me gusta aprender nuevas técnicas para hacer diferentes técnicas de café.

El tiempo paso sin darme cuenta al voltear hacia en frente mire que la noche empezaba a caer, mire el reloj escuchando como otro cliente llegaba, mire al mayor sonriendo con alegría. Observe como pidió y fue a sentarse, me apure a hacer su pedido para que al finalizar fuera hasta su mesa para atenderlo.

-Aquí esta su orden.

-Gracias, ¿Ya casi vas a salir?

-Solo faltan 5 minutos y termina mi turno, gracias por venir.

-No debes agradecer, perdón por tardar tuve que hacer unas cosas rápido pero aquí estoy, anda aquí estaré

Asentí volviendo a retomar mi puesto y atendiendo al último cliente que ne quedaba para así irme a cambiar y salir yendo donde Jungkook, tome asiento a su lado viendolo.

-Todo ha ido normal, me alegra que sea así sabes.

-Me alegra saber eso, vamos a dar una pequeña vuelta antes de que te lleve a casa.

Asentí levantandome junto a él, para poder salir del lugar caminando por las calles iluminadas por todos los focos. Mirábamos diferentes tiendas por fuera a la vez que comprábamos una que otra cosa para comer de manera tranquila.

El tiempo está vez paso más lento a su lado y me alegro, normalmente pasaba rápido a lo que sentía que casi no hacíamos nada, a su lado todo era más lindo.

-¿Jimin?

-Ah! Si, ¿Dime?

-Te preguntaba si quieres pasar a alguna tienda.

-No, así estoy bien, no es como si fuera a comprar algo, si quieres pasar tú, adelante.

-No, vayamos a casa bueno me refiero a tu casa ya sabes, tú a la mía...No! Digo tú a la tuya y yo a la mía- Desvíe la mirada algo avergonzado y rascando mi nuca, escuchando una risa-

-Te entiendo, vayamos.

-Asentí suave viendo al menor para alejarnos del lugar caminando a su lado y viéndole de reojo en ocasiones-

El camino a casa nuevamente fue bastante tranquilo a su lado, de vez en cuando pequeños intercambios de palabras, así como su cabeza sobre la mía para poder descansar. Me hacía bastante feliz tener incluso más ahora cercanía, bajamos en la estación para poder caminar un poco y esta vez me dejo frente a casa la cual estaba apagada, al parecer mamá no estaría.

-Anda ve, llegando yo a casa te enviare mensaje.

-Si, ve con cuidado,por favor.

-Lo haré.

Sin decir más nos quedamos parados uno frente al otro sin decir nada, rasque leve mi mejilla pensando en que debería hacer.

-Bueno debo ir a adentro cuídate.

Me acerqué besando su mejilla, me aleje escasos centímetros mirándolo a los ojos.

-Mire al menor tratando saliva, es tan hermoso de cerca, sus mejillas, sus labios, cada detalle de él, Acaricie la mejilla ajena con suavidad inclinandome un poco-

-Jungkook~

¿Acaso iba a pasar? ¿Realmente no era un mal sueño? Sentí los nervios aumentar, no sabía que hacer pero solo cerré los ojos suave.

-Trague saliva sintiendo las respiraciónes chocar, acorte los últimos centímetros para dejar un suave beso en sus pomposos labios haciendo una suave presión. Me separe suave viendolo con las mejillas algo rojas al igual que él-
-Se hace tarde.

-Si...

Asentí tocando mis mejillas rojas para poder entrar a casa, sintiendo mi corazón latir.

Carta errónea Donde viven las historias. Descúbrelo ahora