Si a Maia le dieran a elegir como pasar sus días libres de escuela sin duda alguna elegiría algo dónde no lleve incluida a toda su familia, lastima que nadie le pregunta si quiere asistir a las reuniones familiares, la obligan a ir cada fin de semana; de por si para ella ya es fastidioso tener que convivir tan a menudo con los pesados de sus familiares y fingir que está a gusto con ellos pero es aún peor que a alguien se le olvide el término "reunión familiar" y se les ocurra llevar desconocidos a los que tendrá que sonreírle forzadamente también.
Quizá en algún momento esas sonrisas dejen de ser forzadas, quizá los invitados o invasores según ella, tampoco estén allí por su propia voluntad, quien sabe.
Al fin y al cabo ese es solo uno de tantos dramas de los que está compuesto su agitada y aburrida vida.
Pero tal vez y solo tal vez una o unas llamadas inesperadas ayuden un poco ¿o añadirán aún más al de por si existente desorden?
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Unas llamadas equivocadas
Teen FictionPara Maia no era nada interesante el asistir a las reuniones familiares hasta que se encuentra con Dennis, un chico que al igual que ella hace lo que lo obliga a hacer su familia, pero lastima que no se volverán a ver de nuevo, a menos que por algún...