Mia
Llegué a la escuela decidida a implementar el plan que armamos con Marizza. Ella y mi mejor amigo iban a lograr la forma de que yo quede a solas con Manuel Aguirre.
Estaba tan ansiosa, los nervios se apoderaban de mi cuerpo. Mordí todas mis uñas arruinando mi manicure perfecto.
El plan no era difícil, íbamos a comer los cuatro juntos a la salida de la escuela, la idea era ir a McDonald's, no tendría que ser raro porque Manuel es el mejor amigo de la novia de mi mejor amigo, es normal que quieran compartir eso con nosotros ¿no?
Salimos de la escuela y subimos al auto de Pablo (ventajas de ser hijo del intendente, con dieciséis años tiene auto propio y licencia de conducir), él manejaba, Marizza iba de copiloto y atrás íbamos Manuel y yo. El auto estaba en marcha y nuestro plan también.
—Que bueno que los dos aceptaron venir— dijo mi amigo tratando de romper el silencio incómodo que había —Con Marizza no estábamos seguros de que iban a aceptar—
Mentira, estuvimos hablando dos horas por llamada para planificar esto, sabíamos que Manuel iba a aceptar. Era obvio.
—No tenía nada mejor que hacer— respondí como si nada, fingiendo desinterés.
—Yo tampoco— agregó Manuel, esta conversación era aburrida, yo era aburrida. Todo lo que tenía que hacer según el manual en este momento no me salía.
—Mia ¿viste que ya salió black widow?— me preguntó entusiasmado Pablo —Tenemos que ir a verla, no nos la podemos perder—
—¡SI!— chillé —tenemos que ir antes de que el estúpido de Tomás nos cuente toda la película, ya nos hizo eso con the avengers— dije olvidando que estábamos con ellos —Tenemos que verla, urgente—
Manuel soltó una pequeña risita cuando vio mi emoción -bien Mia, dale que se puede-
—¿Les gustan las películas de superhéroes?— preguntó la pelirroja —A mi también me gustan, podríamos ir los tres juntos—
Y he aquí, el mayor miedo que tuve cuando Pablo me dijo que tenía novia: nunca más íbamos a tener esas salidas a solas, a partir de ahora Marizza iba a estar en cada cosa que hagamos, yo iba a terminar siendo la que sobre, la que estaba de más.
—Supongo— respondí decepcionada, iba a extrañar salir a solas con Pablo.
—A Manu también le gustan, podemos ir a verla los cuatro después de comer ¿no les parece?— dijo sonriente
y mi sonrisa volvió a aparecer, no quiere robarme a mi mejor amigo, quiere entregarme al suyo ¡Es otra excusa para pasar más tiempo con Manuel! Gracias Mar, perdón por llamarte arpía miles de veces.
—Me gustaría, pero no traje mucho dinero— dijo incómodo
—¡Yo te pago!— respondimos rápidamente los tres a la vez, Manuel solo rio al ver nuestra reacción.
—¡MIA TE PAGA!— grito la parejita nuevamente. Luego de esta salida voy a pagarles las clases de disimulación, es eso o matarlos. Espero que las clases esas existan.
—No puedo dejar que ella me pague, no me puedo aprovechar— negó, eso me puso un poco mal ¡Él tenía que aceptar!
—Yo te invito esta vez y la próxima invitas vos ¿te parece?— propuse, no me iba a quedar con las ganas de ver esta película con él
—¿Y cómo estas tan segura de que habrá una próxima vez?— levantó una ceja
—Porque presiento que estos dos van a estar juntos mucho tiempo— señale a los chicos —Y que nos van a arrastrar a sus salidas— logré sacarle una sonrisita
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Cartas desesperadas
FanfictionCansada de no poder expresarle a su amado lo que siente, Mia Colucci decide comenzar a escribir cartas confesando sus mas profundos sentimientos, con el propósito de que él nunca las descubra.