Bitácora de Mia Colucci.
Papá me dejo faltar al colegio hoy, le conté lo que paso.
Le dije lo que hice, le conté sobre Manuel, lo enamorada que estoy de él, le conté sobre lo que paso con su noviazgo falso, como sufrimos Pablo y yo, como nos enteramos que su relación fue una mentira, sobre Marizza mi ex enemiga, nueva amiga y novia de Pabli, nuestros planes descabellados para que Manuel me mire, mis avances y mi caída en picada.
Papá me abrazo y me consoló, me dijo que es normal a mi edad enamorarme así, que el primer amor siempre es difícil y que la primera desilusión es aún peor. Me dijo que no tengo de que avergonzarme, el amor no es algo malo, y que no sea correspondido no es el fin del mundo.
—Vos no tenes que estar mal mi amor, él tiene que estar mal, se perdió a la mejor chica del mundo— me dijo
—Mentira, vos lo decís porque sos mi papá—
—Con más razón, yo te crie, te conozco como nadie más lo hace y se que sos lo mejor que le puede pasar a ese tal Manuel— sonrió —Él es un tonto si no te quiere—
Hablar con alguien sobre lo que me estuvo pasando todo este último tiempo me hizo sentir mejor, pero algo dentro de mí aún dolía, jamás iba a poder ver a los ojos a Manuel otra vez, jamás iba a poder animarme a hablarle o simplemente respirar cerca de él. No luego de lo que paso.
Hasta pensé en cambiarme de escuela, pero no puedo. Pablo está ahí, Felicitas, Luna y Vico también, incluso Marizza. No puedo dejar todo por un chico y por unas cartas.
Esa noche llore hasta dormirme, me queme la cabeza pensando en quien podría haber robado mi caja, pero solo un nombre venía a mi mente, no quería creer que fue Pablo aunque no había otro sospechoso.
Hoy me desperté peor que ayer, falte al colegio y papá falto al trabajo para estar conmigo. Al terminar el horario de clases Pablo vino agitado a casa. Él había corrido desde la escuela hasta acá solo para verme.
Paso a mi cuarto y nos sentamos en la cama a charlar.
—Manuel no me dejo de preguntar por vos hoy, me pidió tu número y a Marizza también, pero pensamos que a vos no te iba a gustar eso— me explicó —Lo vimos mal, estaba muy raro—
—Debe querer buscarme para decirme que estoy loca o algo así— suspiré —No se lo pasen y no le digan donde vivo, no quiero verlo, no me siento lista para afrontar esto—
—Yo pensé que ya estabas lista, pensé que ya era el momento...—
—No lo es, no estoy preparada para enfrentar a Manuel, no estoy lista para escucharlo— baje la cabeza —No quiero ni pensar en volver a la escuela, no estoy preparada para nada de todo esto, no entiendo y jamás voy a entender porque me hicieron esto—
Pablo agacho la cabeza y trago saliva, él parecía sentirse culpable. Entonces todo cerraba, Mi mejor amigo fue el que me traicionó, no quedan dudas.
—Mia, yo tengo que decirte algo...—
—¿Por qué Pablo? ¿por qué me hiciste esto a mí?— pregunté con resentimiento —Me avergonzaron, se rieron de mí, me mandaste al frente con Manuel ¿por qué me traicionaste?—
—No fue mi intención Mia, yo te juro que no— dijo apenado
—¡Pero lo hiciste! me arruinaste Pablo, se supone que soy tu mejor amiga y me arruinaste— y ahí volvían las lagrimas, últimamente estoy tan sensible que las lágrimas salen como si nada —Jamás voy a entender por que me traicionaste—
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Cartas desesperadas
FanfictionCansada de no poder expresarle a su amado lo que siente, Mia Colucci decide comenzar a escribir cartas confesando sus mas profundos sentimientos, con el propósito de que él nunca las descubra.