Capítulo nueveLucas García.
Movía mi pierna en un ataque de ansiedad, mis dedos de ambas manos cruzadas esperando a que ese doctor saliera, me estaba impacientando, después de escuchar gritos de mamá, llamándome en desesperación, llamando a Aaron de igual forma, la estaban inyectando, estabilizando, dijeron que dentro de poco. Boté aire por la boca pasándome la mano por el cabello levantándome de la silla y empezando a caminar de un lado a otro.
—Lucas... siéntate, pronto vendrán —Solo la miré y luego ignoré sus palabras sin dejar de caminar de un lado a otro, no puedo calmarme, mamá tuvo otra recaída, cada una de ellas es más fuerte que la anterior, estoy quebrado, pero tengo que ser fuerte, mamá no querría verme con lagrimas y sufriendo, tengo que serlo por ella y por Aaron.
La puerta se abrió y una enfermera salió hacía nosotros, Megan se levantó y se paro a mi lado, la doctora tomo un leve respiro enfrente de nosotros.
—¿Como está? —Pregunté sin esperar a que hablara, los nervios me carcomían y me abrazaba a mi mismo, esperando cualquier cosa que tuviera que decir, Megan lo notó y en un intento por ayudarme sobó mi espalda tratando de tranquilizarme.
—Está estable, pero queremos que vea esto —ella empezó a caminar y yo y Megan la seguimos. Entramos a su oficina y ella puso un resultado de rayos x en un reflector—. Estos son los resultados de las pruebas que le hicimos a la Señora Nadia, —Pausó, indicándonos algunos puntos—. ¿Ven estas manchas en los huesos? —Asentí confundido. Esas manchas, no quería que fuera lo que yo estaba pensando.
—¿Que significa? —Pregunté ansioso. La enfermera demoró unos segundos en responder.
—El cáncer le a llegado a los huesos —Eso me heló la sangre y un escalofrío en todo el cuerpo me hace estremecerme por completo. Aguanté mis ganas de llorar, suspiré profundamente volviendo a mirar a la enfermera pasando la palma de mis manos por mi cara—. Habrá que seguir dándole el medicamento para ver cómo reaccionaba.
La enfermera siguió hablando, mientras ella siguió explicando el medicamento, lo único que escuche fue: "Ya no podemos hacer nada por ella". Me tensé y entre sollozos de mi parte, se hizo un silencio que hacía que mi llanto fuera más audible.
—Lucas...
Megan puso su mano en mi espalda suavemente sobándola. Es tan injusto, ver como lentamente una enfermedad le arrebata la vida a un ser tan querido, mi madre, ella está sufriendo, levante mi cabeza secándome las lágrimas mirando a la enfermera.
—El lugar más afectado es este —Apuntó con su dedo índice la cadera—. El Cáncer a aprovechado un fuerte golpe en la zona de la cadera y de ahí a pasado a correrse por casi todos sus huesos. Lastimosamente, en poco tiempo ya no podrá caminar —Me tapé la boca con la palma de mi mano recordando el accidente que tuvo en el carro con Aaron.
—Pero, con tratamiento y medicamentos podrá volver a caminar o... —apagó su voz y la enfermera sin decir ninguna palabra ladeó lentamente su cabeza negando. Estaba sin palabras, un Cáncer mataría a mi madre dentro de poco y no puedo hacer nada.
—Solo falta esperar, veremos como el medicamento avan-
—¿Cuanto tiempo le queda? —Pregunté y Ambas me observaron, por su parte la enfermera se quedó sin palabras—. Por favor, responda —Pedí contrayéndome en tristeza mirándola, ella dudo unos segundos.
—Viendo como el Cáncer avanzó en su cuerpo... —ella pausó mirándonos a ambos por unos segundos—. A duras penas llegará a ver el próximo año —Sentí una presión en el pecho y como si no pudiera respirar me sostuve el pecho que bajaba y subía con dificultad, se va a morir, pensaba una y otra vez—, Lo siento.
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Ella Es Mi Calma ©
Roman d'amour¿Cuánto puede afectarte la culpa? A Aaron la vida le ha demostrado que tan difícil se puede poner cuando no se toman las decisiones correctas, el pasado lo atormenta constantemente hasta que la conoce a ella. Extrañamente ella logra calmarlo y eso l...