Lauren estaba recostada entre las piernas de Camila, con parte de su espalda pegada en el pecho de su novia y con Beth a su lado durmiendo plácidamente después de haber jugado alrededor de esa azotea con su madre que la tomaba por la cintura levantándola con intensión de darle la ilusión de poder atrapar a las palomas que entraban y salían de la jaula, al parecer, sin percatarse de la presencia de la pelinegro, Beth y Camila.
Lauren había tomado varias fotografías de aquel momento compartido con su novia y su hija. Sabia que con ese tipo de detalles Camila no dudaría tanto de la relación ni le haría tanto caso a las estupideces de Austin. Es más, sabia que si fuera cualquier otro día la morena hubiera ignorado ese mensaje de texto, pero ese día se levanto sensible, para colmo la pesadilla que había tenido no ayudaba en lo absoluto. Resulta que, en el mal sueño de Camila, Lauren, después de hacer el amor con ella, se levantaba y se iba alegando que ya había obtenido lo que quería de ella. Fue tan vivido el sueño que cuando se despertó y no la encontró a su lado, se asusto. Se tranquilizo cuando la descubrió hablando con Beth y fue entonces que Austin le mando aquel mensaje mandando toda su renovada confianza y autoestima a la basura.
Lauren por otro lado, después de esa declaración de amor, una más de las tantas que ya cargaba sobre sus hombros respecto a Camila, se dedico a mimarla y consentirla en todo lo que la castaña quería y decía. Sabia que en esos días así era necesario una dosis doble de cariño y ella tenia una fuente inagotable para brindarle a su novia. Sonreía con felicidad cada vez que la miraba a los ojos y veía ese brillo especial acompañado del collar en su cuello que relucía constantemente y que era un recordatorio de lo mucho que la amaba y la respetaba.
-Lauren...- susurro Camila abriendo los ojos a más no poder, sintiendo como algo en su interior se movía.
-Amor, te escucho. No es necesario que me piques la espalda- repuso Lauren sintiendo una punzada suave en su espalda a la altura del vientre de Camila. -No te olvides de que soy blanca y después me queda marcado. Pensaran que somos violentas.
-Lauren, cállate- pidió Camila en un susurro causando desconcierto en su novia. -¿Como voy a estar picándote la espalda si tengo mis dos manos en tu pelo? Creo que...
-¡Oh, por dios!- exclamo Lauren levantándose con cuidado para no despertar a Beth y mirando a Camila con la emoción en los ojos. -¿Son ellos?- cuestiono la pelinegra en un susurro señalando el vientre de Camila completamente sorprendida.
-¿Por qué susurras?- pregunto Camila mientras veía como su novia apoyaba su cabeza en su vientre para encontrar o descubrir algo que no estaba segura de lo que fuera realmente.
Lauren le hizo una seña de que guardara silencio y eso causo una carcajada divertida en Camila además de la emoción que sentía, no solo por que sus hijos se movían en su interior, sino por ver que Lauren compartía esa misma emoción y felicidad con ella.
Un nuevo movimiento y Lauren se aparto rápidamente del vientre de su novia frotándose la mejilla.
-Me golpeo, Camila - se quejo la pelinegra con expresión divertida. -No sé si fue Matt o John, o fueron los dos a la vez por que me dolió, pero me patearon. Los gemelos me golpearon.
-Ven aquí- pidió la castaña tomando a su novia de la parte de atrás de su cuello para besarla, sintiéndose plena de compartir ese momento con la pelinegra que, con Beth durmiendo sobre su hombro, correspondía el beso que le estaba entregando su novia.
-Ni se te ocurra despertarla- advirtió Camila cuando Lauren comenzaba a remover a Beth para que abandonara su sueño. -Jugó toda la tarde, Lauren. Déjala dormir.
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¿ SOMOS AMIGAS ? - ALGO ASI
Hayran KurguCamila cabello esta embarazada y Dinah tiene la genial idea de llamar a alguien con experiencia. Lauren Jauregui. - DISFRUTENLO- ACLARACION : Este fanfic no me pertenece.