Capítulo único

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El otoño en Japón se consideraba uno de los más frescos del continente asiático, regalándole a sus habitantes unas cálidas tardes acompañadas de brisas ligeras, volviéndose un clima perfecto para realizar paseos por el campo, pero en esta ocasión en específico, algunos de los miembros de la selección nacional se encontraban en el aeropuerto internacional de Tokio.

Hiroto Kiyama, mediocampista y delantero del Inazuma Japón había conseguido una beca para formar parte de las divisiones menores de uno de los equipos más prestigiosos de Inglaterra, quienes no dudaron en contactarlo tras su brillante actuación en la cita mundialista, queriendo hacerse con los servicios del pelirrojo cuanto antes.

La oportunidad era única y posiblemente irrepetible, consistiendo en internado deportivo que duraría 3 meses, tiempo en el que podría entrenar y aprender de los mejores futbolistas del continente europeo, sin embargo este no se encontraba del todo seguro sobre aceptar, pues acababa de comenzar una relación amorosa y lo último que quería era estar lejos de esa persona.

- Kiyama, no tienes por qué dudar tanto... ¡Es tu deber ir! - Dijo sonriente el peliverde mientras comía su helado.

- Ryuuji, llevamos saliendo dos semanas... Es muy pronto para separarnos ¿No crees? - Preguntó algo decaído - Además, al igual que todos, tengo ofertas de equipos nacionales... Puedo comenzar mi carrera ahí...

- ¡Hiroto Kiyama! ¡¿Qué tonterías dices?! - Reclamó molesto - Estamos hablando de un equipo de Inglaterra ¡DE INGLATERRA! - Golpeando la mesa - ¿Sabes cuántos matarían por estar en tu lugar?

- Muchos, pero... ¿Cuántos más quisieran tenerte a ti como novio? ¡MUCHOS MÁS!

- ¡Sin excusas! Me sobornaste con helado, pero apenas terminemos de comer iremos al Sun Garden para que alistes tu maleta y prepares tus documentos.

- Ryuuji... ¿No te asusta la posibilidad de que no regrese...? - Interrumpió con la voz entrecortada.

- Te esperaré lo que te tenga que esperar - Afirmó - Además, yo también soy futbolista... Entrenaré muchísimo y me convertiré en un profesional, para poder alcanzarte y seguir nuestras carreras allá... Porque como dicen "Poco a poco se anda lejos" ¿No?

- Sí... - Respondió bastante acongojado.

- No te desanimes, tú solo te me estás adelantando... Si no regresas, seré yo quien vaya por ti ¿Estamos? - Dijo con una enorme sonrisa, casi tan radiante como la de Endou.

Solamente Midorikawa fue capaz de convencerlo, pues aunque sus amigos del Sun Garden, entrenadores y compañeros de la selección le dijeron que tomara la oportunidad, él no quería irse dejando atrás a quien ahora era su "alma gemela", teniendo miedo de que la distancia arruinase su relación.

De esa forma, el pelirrojo comenzó con todos los arreglos formales pendientes, los cuales fueron más complicados de lo usual, pues no tenía un tutor legal que firmara su autorización de salida del país, teniendo que recurrir a la embajada y al municipio que tenía en su jurisdicción su orfanato, quienes por fortuna solucionaron los problemas en unos cuantos días, dejando todo listo para que el delantero realizara su viaje.

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4 de septiembre:

En el área de desembarque se escuchaba un bullicio enorme, teniendo al enérgico capitán de la banda naranja como eje central de toda la alegría, quien no dejaba de gritar y victorear a su amigo, gritando a los cuatro vientos lo orgulloso que estaba y deseándole lo mejor en su nueva etapa como deportista.

- Endou-kun, cálmate por favor... - Pidió algo avergonzando el atacante.

- ¡Pero como me voy a calmar! ¡TE VAS A INGLATERRA! - Exclamó eufórico - ¡APRENDE TODO LO QUE PUEDAS! ¡DE SEGURO TE ENCUENTRAS A RIVALES MUY FUERTES!

Feliz Cumpleaños Hiroto (2021)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora