MARCUS:
No es fácil afrontar una despedida, cuando en realidad amas a alguien todo se te hace más difícil, las horas y días más largos, y la depresión se vuelve tu acompañante más fiel, se sabe que no todo vínculo es para siempre, por más fuerte que sea siempre habrá algo que acabe con el. Por eso, aquella promesa, de "nunca me iré, siempre estaré para ti", cada vez suena más ridícula, más vacía, más fácil de olvidar. Cuando me dicen algo parecido, sólo río, no creo en las promesas, porque así como llegan, se van. Y aún así, sabiendo eso, me aferro demasiado a las personas, me duele todo lo que me hagan, si me tratan como una mierda, así me sentiré por mucho tiempo, pero aún así, siempre los perdono. Desde pequeño los vínculos no han sido lo mío, todo el mundo me termina dejando, duele, pero termina siendo superable.
Ella, la mujer que más he amado en mi vida, por quién lo dejaría todo, por ella cambié, pasé de ser un mujeriego a un buen hombre, que la respeta y la ama. Y a pesar de ser tan jodidamente imperfecto, con todos mis errores y debilidades, ella aprendió a amarme, y yo a ella, juntos comprendimos lo que en verdad significa amar, ambos somos, no una pareja ejemplar, pero si una pareja felizmente imperfecta.
O eso creía yo, soy muy ingenuo a veces, me imagino cosas que no son, y termino saliendo lastimado.
- ¿Y ahora qué te pasa? - Me preguntó David con el ceño fruncido-
- Nada, solo que hace rato no hablo con Martina, y me siento fatal.
- ¿Por qué siento que he vivido esto antes?, ahh si, porque tu vida amorosa es un asco.
- Gracias por los ánimos compañero. - Le respondí de mala forma-
- ¿Y qué quieres que haga?, si tus problemas siempre son los mismo, joder amigo, estas buenísimo, si fuera mujer sin duda me enamoraría de ti, y no es por juzgarla a ella, pero te ha hecho sufrir de mil maneras, y tu no te mereces eso, porque has intentado cambiarlo todo por ella, y ¿cómo te ha pagado?, jodiendote la existencia, haciéndote sentir inútil, rompiendote el corazón.
- Lo sé, solo que, en realidad la amo.
- Para amar de buena forma a alguien primero debes aprender a amarte a ti mismo. - Me dijo, poniendo su mano en mi hombro-
- Que cursi estas hoy. - Lo miré divertido-
- Eso es lo que pasa cuando tus amigos se enamoran, te dejan solo, y te ves en la obligación de ir a terapia.
- Ridículo. - Me reí-
- La viste, ese día en el parque, yo estaba a tu lado, vi como poco a poco tu mirada se iba perdiendo, viste como abrazaba a Felix, y sabes a la perfección lo que ambos sienten, por eso la evitas, o bueno, ambos se evitan, y eso no está para nada bien.Lo sabía, perfectamente, pero me duele admitir que nunca recibiré el mismo amor que doy, porque no soy lo suficientemente bueno para ella.
Idiota, vales mucho.
La voz de David sonaba en mi cabeza, okay, me estoy volviendo loco.
- Debes buscarla, no permitas que te haga más daño. -Me miró por última vez antes de ir a por una chica.-
Suspiré, joder, la vida era más fácil antes, no debí enamorarme de ella, no debí entregarle mi corazón.
Y dos veces que es lo peor.
Okay, necesito ir al psicólogo.
O tal vez necesitas amigos, porque soy el único que tienes ahora y hasta me presento en tu cabeza.
Por Dios, que buen momento para tirarme de un puente. Tomé mi chaqueta y salí de aquel bar.
¿En busca de un puente para tirarte?
Obvio, ay no, ¿Enserio le acabo de responder al David imaginario?
Afirmativo.
Matenmen. Al salir, lo primero que sentí, fue el frío viento chocar en mi rostro. Estaba tan desubicado, "Y borracho", cállate, que no sabía a dónde ir, así que lo primero que hice, fue meterme a mi auto y manejar a toda velocidad, si, una decisión muy madura de mi parte, lo sé.
Cuando por fin decidí parar, me di cuenta de que estaba al frente de la cada de Martina, y hubiera preferido no estar allí, mis ojos captaron algo que para nada me gustó, y me dolió demasiado.
Era hora de aprender a valorarme y no dejar que el amor que sentía por ella me hiciera más daño. Así que, con todo el valor del mundo, salí de mi auto y Caminé hasta ellos.
- Bravo- cuando llegué a ellos empecé a aplaudir, captando toda su atención- Pero que lindo momento estoy presenciando, no quería arruinarlo, perdón por eso. - Lo dije con una mano en el pecho, dándole un toque dramático-
- Marcus. -Ella me miró con cautela- No es lo que parece.
- ¿Ah no?, ¿entonces que es?, porque creo que ciego no estoy, ni loco tampoco.
- Felix: Es mejor que me vaya.
- Claro, sal corriendo, como siempre lo haces.
- Martina: Marcus, estás borracho, no sabes lo que dices y haces. - La miré con el ceño fruncido-
- Felix: Mejor me voy, hablaremos después. -Esto último lo dijo mirándola a ella, esta última asintió con la cabeza y el susodicho terminó por irse-
- Lo siento por haber arruinado tu momento de amor. -Ella se giró para verme-
- A ver Marcus, no es lo que parece, solo estábamos hablando de ti, y de mi, de nuestra relación, confía en mi. -Bufé-
- La última vez que confíe en ti te lo terminaste follando en su auto.
- Esta vez es diferente.
- ¿En qué es diferente?, si sigue siendo lo mismo, solo que hasta ahora me vengo a dar cuenta.
- Estás borracho, no sabes lo que dices.
- Claro que lo sé, desde un principio lo sabía, solo que tenía miedo de admitir la realidad. - Cerré mis ojos con fuerza, para luego suspirar y mirarla- ¿Qué fue lo que hice mal?, lo he intentado todo solo para que me ames de la forma en la que yo lo hago, pero nunca terminas correspondiendo, siempre salgo lastimado, y me cansé de este drama, de que siempre lo termines eligiendo a él, y me tires a la basura, no soy segunda opción de nadie.
- Marcus, por favor.
- Déjame terminar. -La corté- Cambié mucho por ti, y tu no has hecho ni el más mínimo esfuerzo por cambiar y darme mi lugar, siempre ha sido él, nunca has pensado en mí, es más que obvio, nunca me has amado, porque por él lo diste todo, inventaste una identidad falsa solo para estar con él, te humillaste, perdiste tu dignidad, y dejaste que te pisoteara de la peor forma, y tu te desquitaste conmigo, me rompiste el corazón, me hiciste daño y siempre buscabas una excusa para echarme toda la culpa a mi. Esto no es sano.
- ¿Por qué me echas toda la culpa a mi?, tu también me has hecho daño, ¿o no te acuerdas de eso?, deja de hacerte la víctima, porque no es el papel que juegas en esta historia. Me quieres dejar como la mala del cuento, cuando toda la culpa no es mía. Si, he cometido errores, demasiados, pero tu también has cometido errores, no soy perfecta, tu tampoco, y no puedes venir a exigirme que lo sea, no estaba haciendo nada malo con él, solo estaba hablando ti, y de mi.
- ¿Y justo tenía que ser con él? ¿Acaso no tienes una mejor amiga a quien contarle todos tus problemas?, ¿tenía que ser el idiota de Felix?.
- Lo lamento por eso.
- Era demasiado bueno para ser real, desde un principio lo que nos ha rodeado son problemas, y siempre termina uno de los dos lastimado, si pasa algo bueno, luego pasan diez cosas malas, y, aunque te amo demasiado, esto no es sano para ninguno de los dos, y más que todo para mi, porque siempre va a estar él de por medio, ya no es un drama de cuatro, sino de tres, porque tu falsa identidad ya no existe más en esta historia, y como dijo un amigo, para amarte de la mejor forma, debo primero aprender a amarme a mi mismo, y no lo hago, siempre te doy la razón de todo, y ya no quiero que me lastimes, no lo soporto más.
- ¿Me estás dejando? - Ella me miró con los ojos aguados-
- Joder, ¿por qué es tan difícil? ¿Por qué duele tanto?.
- Marcus.
- Si. - Me quedé un momento en silencio , mientras intentaba con todas mis fuerzas no llorar enfrente de ella- Te estoy dejando.Ella me miró, abrió sus labios, pero volvió a cerrarlos de inmediato, y ahí fue, cuando entendí, que esto era lo mejor para ambos, terminar con todo este drama, y salir de la vida del otro.
- Yo -Se le rompió su voz- yo, te amo.
- Yo también te amo, y es por eso, que yo, te libero, te dejo para que seas feliz.
- No me dejes, por favor, cambiaré, te lo prometo.
- Ya no es cuestión de cambiar, o de hacer promesas vacías, esto no es sano, y lo mejor es terminar de una vez por todas, antes de dañarnos más.La abracé por última vez, le dije te amo, y me dirigí a mi auto. Ella gritaba, corrió, e intentó alcanzarme, pero ya era demasiado tarde, ya estaba en el auto. Me gritó que no me fuera, pero no le hice caso, me fui.
Es la mejor decisión que has tomado.
Lo es.
Adiós Martina.
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Él Y Mi Otra Yo
RandomHacerte pasar por otra persona solo por pasarla bien y no perder a tu crush, si, se que suena muy idiota, pero esa era una muy buena salida para todos mis problemas, tenía dos vidas, una en la que él me amaba y otra en la que me odiaba, nunca pensé...