Capítulo 4

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Me disculpo por la actualización, es que me acabo de dar cuenta que ponía 5 en vez de 4. A parte he alargado un poquito más el capítulo porque me parecía corto, siento mucho las molestias. Gracias por seguir en esta compañía, por favor sigan en sintonía*léase con voz de comercial*

Antes de continuar imagínense que en el gif sale es una adolescente :) por fa, gracias por su comprensión y estadía y ahora sin más las/los dejo <3

- ¿Qué acaba de...? - Me callo al momento, al ver una sombra corpulenta  de espaldas a mi , probablemente un varón de entre 20 años o menos. Muy joven como para ser un secuestrador y sin embargo ¿cuál se supone que es la edad correcta? (¿En que tonterias piensas? estas secuestrada, REACCIONA PEDAZITO DE GENTE. )

Todavía tengo los ojos pesados del golpe y siento que toda mi cabeza da vueltas, la verdad se siente muy mal. Me siento exactamente como si fuera nada más y nada menos que un zombi. 

A mi cerebro le cuesta hacer las conexiones necesarias para moverme coordinadamente; sin embargo, me doy cuenta de que soy completamente capaz de mover mis manos o mis pies, por lo que deduzco que no estoy atada. ¿Qué clase de secuestrador deja a su víctima sin atar? Probablemente sean primerizos...  (DE NUEVO ¿QUIERES REACCIONAR Y CORRER PEDAZO DE... Vale, vale lo pillo. Te hace falta calle conciencia y humor)

Así que como me a aconsejado mi querida conciencia me concentro en pensar una salida, pero el personaje que está en la puerta dándome la espalda me lo impide. Por eso pienso en formas de deshacerme de él y con una yo más despierta hago lo que cualquier persona haría con un secuestrador. Pegarle para desorientarlo y diras "la violencia no es la solución" bueno pues cuando alguien te secuestre, me llamas y me dices si sigues pensando lo mismo. 

Me le acerco por la espalda y me le engancho como un mono, inteligentemente le tapo la boca para que no pueda gritar y pedir ayuda a sus queridos compañeros. Después lo tiro al piso, me sorprendo de la facilidad con la que se ha dejado caer; pues al acercarme podía sentir - y ya de por sí se notaba-  como el muchacho trabaja su cuerpo, por lo que debería tener más fuerza que yo.

Y cuando se deja caer me doy cuenta, no estoy secuestrada, estoy en la casa que antes visite y la persona que acabo de derribar es el hermano mayor de Alessio, que me mira no muy sorprendido.

-¿Que acaba de pasar? -Pregunto, desconcertada al ver que todas mis teorías solo eran hipótesis de mi cerebro

- Eso debería preguntarte yo a ti señorita - Sonríe al ver mi desconcierto

- Lo ultimo que recuerdo es...- Mi voz se apaga al intentar dejar fluir mis últimos recuerdos. Al ver que el silencio se apoderaba de la atmosfera el muchacho me explica. 

- Mi hermano te encontró en un  callejón, no muy lejos de aquí - Al ver que sigo sin tener suficiente contexto continua- Estabas desmallada, o alguien intento robarte o necesitas urgentemente una analítica de sangre. 

- Gracias, supongo -  digo casi en un segundo mientras intento armar las piezas de mi gran puzle 

- No es nada- sonríe, incluso parece que lo hace de verdad - Me alegra que estés bien - dice casi en un suspiro 

- ¿Y se puede saber que hacías en la puerta de la habitación como un guarda espaldas? - inquiero al pensar que es una conducta un tanto sospechosa 

- Has estado dormida un largo tiempo y mientras dormías gritabas cosas, no tenían mucho sentido, pero parecías realmente aterrada ante tu pesadilla. Parecía que necesitabas a alguien porque te aferrabas a la almohada como si te fuera la vida en ello, asique me ofrecí a ser tu almohada. Hace rato dejaste de gritar, pero me quede por si me necesitabas o por si despertabas asustada como lo has hecho. 

Cuando te encuentreDonde viven las historias. Descúbrelo ahora