34. TODO EL MUNDO SE BESA...

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Era jueves por la mañana y Lauren se encontraba en su departamento recostada en su cama con cientos de libros y apuntes por todos lados estudiando para los exámenes próximos que se le presentaban en la universidad. Aquel jueves había faltado a clases por que se sentía un poco cansada ese día, eso sumado al dolor de garganta y de cabeza con el que se había levantado.

Estaba tan absorta en su lectura que ni siquiera se dio cuenta cuando Camila se adentro en su departamento con la copia de las llaves que Lauren le había dado a su novia hacia menos de una semana. Salió de su burbuja cuando Camila se recostó sobre ella dejando un beso en el cuello de la rubia que la hizo reír.

-Hola, amor, ¿Cómo estas? - Saludo Lauren sin dejar de lado el libro y eso hizo que la morena frunciera el ceño.

-Estoy bien- respondió Camila acariciando la espalda y parte de la cintura de Lauren. -¿Qué tal estas tú? -Estoy bien. Aquí, estudiando- respondió Lauren dando vuelta la pagina y concentrándose mejor en su lectura.

Camila no dijo nada más después de eso, se dedico a dejar besos en el cuello de Lauren, a acariciarla, a susurrarle palabras al oído, pero la rubia no dio seña les de responder a aquello ni siquiera de ser consciente de lo que su novia le estaba haciendo. Después de estar así alrededor de quince minutos o más Camila se canso y se quito de encima de su novia recostándose en la cama de la pelinegra dejando algunos libros en el suelo para poder recostarse mejor.

-Lauren, ¿piensas prestarme un poco de atención? - Pregunto Camila exasperada al ver que su novia no le dirigía ni una mirada.

-¿Qué? Ah, si... Falta una hora para que vaya a trabajar- respondió Lauren fingiendo que no le prestaba atención a la castaña.

Lo cierto es que desde que llego Camila fue consciente de su presencia, pero quería divertirse un poco fingiendo que no le prestaba atención. Lo hacia por dos razones: la primera, quería terminar el libro antes de ir a trabajar y la segunda, si le daba importancia a lo que su novia hacia en su cuerpo con sus labios o con sus manos no se hubiese contenido de hacerle el amor allí mismo.

Camila no dijo nada, se levanto de la cama completamente enojada y recogió su bolso y su abrigo para irse pero antes de abandonar la habitación de Lauren, ésta se levanto y la sostuvo por la cintura deteniéndola de su huida.

-¿Adonde crees que vas, Cabello?- cuestiono Lauren sonriendo de lado y mirándola a los ojos.

-A un lugar donde si me presten atención- respondió Camila esquivando la mirada de su novia y Lauren supuso que lo hacia para no ceder.

-¿Puedes mirarme al menos, mi amor?- pidió Lauren y con su mano libre tomo la mandíbula de Camila para que la mirase. Cuando ambas manos se conectaron sintió como ambos cuerpos temblaban. -Así me gusta. ¿Por qué te ibas?

-Por que tú estabas más concentrada en la lectura que en tu novia, Jauregui- respondió Camila con el ceño fruncido y bajando la mirada con timidez, algo que enterneció a Lauren.

-Ey, no hay libro ni nada ni nadie que haga que deje de prestarte atención- repuso Lauren quitándole el pelo del rostro a su novia que cerro los ojos al sentir los dedos que la pelinegra haciendo contacto con su piel. -Ya sabia que estabas aquí. Tus besos y tus manos son difícil de ignorar.

-Entonces, ¿Por que no me miraste ni siquiera un segundo, Jauregui? -recrimino Camila intentando alejarse de Lauren, pero ésta la sostuvo entre sus brazos y comenzó a besarle el rostro. -Lauren... detente. No es justo que hagas eso.

-¿Hacer qué?- pregunto la ojiverde con picardía mientras le besaba al cuello a Camila y la empujaba suavemente en la cama.

-No es justo que me mires de esa forma o me sonrías con tu hermosa sonrisa y yo termine cediendo- confeso Camila antes de soltar una carcajada por que Lauren comenzó a hacerle cosquillas.-No, amor... ba­ basta. Esta bien...ya-ya se...ya se me fue el enojo.

¿ SOMOS AMIGAS ? - ALGO ASIDonde viven las historias. Descúbrelo ahora