Capítulo 19: Renacer

82 12 2
                                    

En algún lugar del espacio

Tres días en la Tierra son 72 horas, lo que son 4.320 minutos, y a su vez es 259.200 segundos. Durante todo ese tiempo, y sin descanso, lo único que se escuchó en la nave principal del Círculo Blanco fueron los aullidos de dolor por parte del capitán Nidolhorg. Gracias a los altavoces en el camarote del capitán que conectaban con toda la nave, los oídos de todos los que se encontraban a bordo fueron sometidos a escuchar cada corte, cada golpe, cada grito y cada súplica por parte del viejo hombre azul. El ruido había sido insoportable, y la idea de ir hasta el lugar donde sucedía la tortura para detenerla rondó por las cabezas de muchos, pero el pensamiento se iba tan rápido como llegaba. Por mucho que los gritos de dolor los estuvieran volviendo locos, había algo mucho más poderoso que los hacía evitar el pasillo que llevaba al camarote del capitán, miedo.

Cuando los aullidos se callaron y el silencio reinó en la nave, todos los que se encontraban a bordo detuvieron lo que estuvieran haciendo, quedando paralizados por el cambio en el ambiente. La tripulación que alguna vez siguió al capitán mercante estaban expectantes de lo que sucedería a continuación, unos decían que los siguientes en recibir esa tortura serían ellos, otros creían que la sed de sangre de la capitana era insaciable y comenzaría a reclamar gente para satisfacer su necesidad; quienes llegaron a la nave junto a Alex en la fragata, estaban aterrados por lo que sucedía, y el pensamiento de que ahora estarían a salvo se había desvanecido; los remanentes de la tripulación del Círculo Blanco eran quienes la estaban pasando peor, aparte de estar presos y no pudiendo hacer nada más que escuchar como Nidolhorg era torturado, lo único que podían hacer era acudir a sus creencias para no ser los siguientes, porque si de algo estaban seguros, era que ellos tendrían el mismo destino que su capitán.

Alex se encontraba sentada en una de las esquinas de la cama, su respiración agitada, sus manos temblorosas demostrando el cansancio de tres días seguidos utilizándolas. Sus ojos avellana estaban fijos en uno de los rincones de la recámara, allí se encontraba el cuerpo inerte de un viejo azul, cortes tanto ligeros como profundos, moretones, y manchas de sangre de un color verde vejiga, tanto seca como fresca, lo adornaban de pies a cabeza. Mientras su mirada seguía enfocada en el hombre frente a ella, por su cabeza seguían pasando todos los recientes acontecimientos que la llevaron hasta este punto, y nuevamente, las ganas de desahogarse volvieron a invadirla. Una parte de ella se sentía como un monstruo al recordar todo lo que había hecho, pero otra parte se sentía complacida con su trabajo, incluso algo decepcionada de que hubiera terminado tan pronto. Un llamado a la puerta puso en pausa los deseos de que Nidolhorg estuviera vivo para continuar torturándolo.

—¡Largo! —ordenó en voz alta para que la persona que se atrevía a molestarla se fuera, pero sus palabras no importaron ya que los golpes en la puerta volvieron a invadir sus oídos—. ¡LARGO! —un grito ensordecedor salió de su garganta, dejando en claro que no estaba de ánimos para hablar con alguien.

—¿Así tratas a los amigos que vienen de visita? —la voz femenina detrás de la puerta sacó a Alex de su trance de ira, devolviéndola a la realidad, donde yacía en el camarote de un capitán muerto de una nave perdida en medio del espacio. Rápidamente se incorporó y caminó hasta la puerta, abriéndola para recibir a la mujer que estaba segura era producto de su imaginación.

—¿Jayna? —preguntó aún incrédula de que la daxamita estuviera allí. La mujer de un solo ojo quedó con la boca abierta al encontrarse con la usual pelirroja, ahora castaña debido a que estaba cubierta de sangre desde el cabello hasta la cintura, sus manos y muñecas siendo los lugares más manchados.

—¿Alex? —preguntó asombrada y un poco asustada por lo que veía frente a ella.

—¿Eres... real? —titubeó la pelirroja demostrando el cansancio acumulado por los acontecimientos recientes.

Danvers sisters (Supercorp)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora