♡ Kazutora es un chico cualquiera, otro adolescente más. Lo mismo con Chifuyu. La diferencia es que son trans. Por eso no se les toma por lo que realmente son.
Un día sus caminos se cruzarán, iniciando una bonita y complicada historia.
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! Menció...
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Estaba muy emocionado por volver a ver al chico que tanto había llamado su atención. Sí, ese día había quedado con Kazutora para tomar un café y pasar el rato.
Toda la felicidad se esfumó al ver el estado del chico. Estaba mucho peor que el día anterior. Tenía su cara hinchada y con sangre, y le parecía que venía cojeando. Rápidamente se acercó al contrario y le miró preocupado.
-Ey, estás bien? No, no lo estás. Te han vuelto a pegar, verdad?- asintió -Yo lo siento mucho Kazutora- le abrazó intentando no hacerle daño en sus heridas -Pasemos primero por mi casa, tengo que curarte. Dios te ves muy mal- el rubio siguió hablando preocupado todo el camino
Le sentó el su sofá y empezó a curarle cuidadosamente. Kazutora miró sonriente la cara de concentración de Chifuyu. Era la misma escena que sucedió hace poco, pero se habían intercambiado. El rubio miró al alto, y como si le hubiera leído la mente carcajeó un poco.
-Es como ayer, solo que nos hemos intercambiado- dijo con una linda sonrisa
-Eso mismo iba a decir yo, me lees la mente Chifuyu?-
-Sí, lo hago. Puedo saber lo que piensas ahora mismo- respondió acercando sus dedos a la frente del contrario como si así pudiera leer su mente
Que lindo. Pensó Kazutora.
Después de ese momento, el bajo siguió limpiando las heridas del de mechas. Luego se atrevió a preguntar.
-Parecen más graves que las de ayer, te pegaron otros? O fueron más?-
-Fueron más. Habían diez chicos- suspiró pesadamente al recordar como fue acorralado por los múltiples chicos
-Esos cabrones- dijo enfadado Chifuyu mientras seguía curándole
Volvió a suspirar y asintió. Nunca habían sido tantos los que le habían pegado. Sabía que era por lo que le había dicho a aquel muchacho esa mañana, pero no se arrepentía. Él solo dijo la verdad. Solo eran cinco inmaduros pegándole sin razón válida. Bueno, ahora diez.
-Esto...no sé si estando así querrás ir a tomar café por ahí, si prefieres quedarte en mi casa y pasar el rato. Solo si quieres o te apetece eh-
-Claro que quiero Chifuyu- sonrió
El ambiente era tan cálido que no quería irse de ahí nunca. Apenas conocía a ese chico pero se encontraba de lo más cómodo con él.
-De acuerdo. Iré a hacer café, no tardaré mucho- se levantó y desapareció de la visión de Kazutora cuando entró a la cocina
Por su parte no paraba de pensar lo lindo que era con él. Era casi un desconocido para él, pero le trataba como si se conocieran de siempre. Y lo lindo no sólo era el trato que le daba, sino él en sí. Hace mucho que no sé sentía así con alguien. Así de cómodo y así de confiado en sí mismo. Aunque tenía un poco de miedo. Tenía miedo de perder esa amistad repentina por culpa de su identidad de género. Cómo reaccionaría Chifuyu al saber que era trans? Le dolía la cabeza con solo pensarlo.
No fue hasta que apareció ese chico con los dos cafés que se dio cuenta que estaba sobrepensando las cosas. Respiró hondo y se intentó relajar.
Tomó la bebida que el rubio le preparó y la bebió junto a él, mientras hablaban cómodamente como siempre que estaba con él.